Aprovechando que Zarrías pasó por el Guiniguada
Por fin se anima y de lo lindo el debate orgánico en el Partido Socialista Canario, sometido a sordina desde que una buena parte de la dirigencia optara por dar una patada hacia adelante al balón y remitir cualquier cosa parecida a la autocrítica al congreso regional que, DM, habrá de celebrarse casi llegando el verano. La visita el miércoles de Gaspar Zarrías al archipiélago y especialmente su almuerzo con destacados dirigentes en el restaurante Casa Montesdeoca, del barrio de Vegueta, a orillas del mismísimo Guiniguada, ha abierto el melón a través del cual se van a dilucidar muchas más cosas que el apoyo que cada uno pueda prestar a Pérez Rubalcaba o a Carme Chacón. O a la tercera vía, si apareciera o apareciese desde Euskadi. Participaron en aquel almuerzo José Miguel Pérez, Paco Spínola, Manuel Fajardo, Carolina Darias, José Alcaraz, Sebastián Franquis, Emilio Mayoral, Julio Cruz, Casimiro Curbelo y Domingo Fuentes, entre otros, y si bien parece cierto que allí no se recabó el apoyo explícito a Alfredo Pérez Rubalcaba, la militancia ha interpretado que el propósito de Zarrías era ese y no otro. Es evidente, sin embargo, que tras ese encuentro a cada oveja se le ha adjudicado su pareja, y si José Miguel Pérez no se pronunciará en un intento no sabemos si baldío de mantener la neutralidad, la mayoría de los presentes consideran que aún no es el momento de la ex ministra de Defensa. Blanco y en botella. Y perdón por lo de botella. Y por lo de blanco, qué desgraciada expresión.