Los mismos que denigran la política
La derecha, efectivamente, se ha lanzado en trompa a demonizar al juez Pedraz, como si la batería de argumentos jurídicos que desplegó en su auto (que no se ha leído la inmensa mayoría de los que lo critican) quedaran en nada ante esa frase sobre la decadencia (cierta) de la clase política española que el magistrado atribuyó a una opinión desde luego extendida entre los manifestantes. Es extraño comprobar cómo desde el mismo sector desde el que se ha tratado de criminalizar a la clase política hablando de que hay demasiados diputados, inútiles senadores, parlamentarios regionales con funciones remedadas y concejales carpantas son exactamente los mismos que se han escandalizado ante esa frase sobre la decadencia de la clase política. Será, con toda probabilidad, que esas acusaciones tan dirigidas a que solo permanezcan en esa actividad los que tengan otra mayormente incompatible con el servicio público solo pueden ser emitidas por ellos y no por los ácratas, los antisistemas o los que, sencillamente, reclamamos una reforma de las reglas del juego para que nos representen mejor los mejores.