Pedro Martín tira la toalla
Existen algunos precedentes, no muchos la verdad, de dirigentes políticos que renuncian a cargos públicos en razón de esa incompatibilidad que está en todos los estatutos como mero adorno floral. La actual consejera de Empleo, Industria y Comercio, Paquita Luengo, lo hizo de inmediato cuando fue designada viceconsejería de Industria al principio de este mandato. Dejó su escaño en el Parlamento regional y ahí la tienen ejerciendo de destacada integrante del Gobierno y con aspiraciones supremas. Su ejemplo puede que sea secundado los próximos días por su compañero de partido Pedro Martín, que había iniciado tímidamente una nueva etapa en su carrera política consiguiendo un escaño de parlamentario que compatibiliza aún con la alcaldía de Guía de Isora, donde puede presumir de un amplio respaldo electoral. Pero el mandato del Comité Insular del PSOE de Tenerife le obliga a elegir y Martín ya ha empezado a comunicar a sus allegados que aborta sus intentos por alcanzar otras metas políticas y se refugia en su acogedor cargo de alcalde. En sentido contrario parece que se va a pronunciar la concejala socialista de El Rosario Ana Guadalupe Mora, que muy probablemente opte los próximos días por renunciar a su acta para dedicarse exclusivamente a su condición de consejera del Cabildo de Tenerife. Falta conocer en este póker de incompatibles, empujados por su partido a cumplir con los estatutos, la decisión de nada menos que el vicesecretario regional, Francisco Hernández Spínola, que silba, manos en los bolsillos y mirando a los celajes, a ver si se le pasa este furor purista al partido y lo dejan llegar así hasta 2015. Spínola es consejero del Gobierno y diputado regional, y habrá de renunciar ?salvo que quiera que le monten un pollo- a alguna de las dos carteras. Si deja el acta de parlamentario se arriesga a terminar esta legislatura de ciudadano sin coche oficial, y si se queda de diputado, obligará al Grupo Parlamentario a buscarle un hueco de ringo rango, lo que también provocará algunas incomodidades. Queda fuera de la incompatibilidad José Miguel Pérez porque el Estatuto de Autonomía impone que el vicepresidente sea parlamentario regional. Estamos, aunque no lo parezca de antemano, ante una de las primeras consecuencias de la irrupción dentro del PSOE canario de nuevas y reivindicativas corrientes, como Bases 2020, muy presente en el Comité Insular de Tenerife. Lo siguiente será la flexibilización máxima de los topes para primarias y esa enmienda a la Conferencia Política reclamando más autonomía a la organización respecto de Ferraz. La quietud socialista empieza a no ser tanta. ¿Y los demás partidos?