El ciclo ‘Malditas guerras’ clausura este jueves en Las Palmas cinco meses de proyecciones con 'La Marsellesa de los borrachos'
El ciclo Malditas guerras clausura mañana jueves 26 de febrero su andadura en el Centro de Cultura Audiovisual de Gran Canaria (CCA) con la proyección de La Marsellesa de los borrachos (2024), de Pablo Gil Rituerto, a las 19.00 horas y con entrada gratuita hasta completar aforo.
La sesión del jueves 26 marca el fin de este ciclo creado por Ayoze O’Shanahan (Siroco Factory) y comisariado por Javier Tolentino, seleccionado en la séptima convocatoria abierta de proyectos culturales de la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria.
En el balance de O'Shanahan han sido “16 proyecciones en unos momentos en los que creíamos necesario poder aportar algo desde el cine a esta situación de incertidumbre”. Recuerda que surgió con “esa travesura” de Javier Tolentino de proponerle prsentarse a la convocatoria del Cabildo a través del CCA. “Hemos transformado esa rabia y desazón en una experiencia cinematográfica entretenida, con contextualizaciones, invitados con opiniones sólidas, participación por vídeo de directores, actores y compositores, para una experiencia holística en la sala de Schamann. Desde el primer día nos hemos sentido bien acogidos: el público ha sido fiel, hemos llenado la sala —incluso algunos días la gente se quedó afuera—”, asegura. “Nos ha demostrado que la ciudad tiene hambre de cultura, de cine y de experiencias que la enriquezcan”.
Para el creador ha sido tan positiva la experincia que no descartan repetirla. O’Shanahan destaca de estos meses proyecciones memorables como La patria perdida, El gran dictador con música en directo, Onoda o las canarias sobre Manolo Millares y Las noches de Tefía, con gran público joven y debates comprometidos, agradeciendo a invitados, al CCA, Sergio Morales y Fanny García por este “experimento cinematográfico sociológico” que revela sed de eventos culturales enriquecedores.
Su comisario, Javier Tolentino, celebra sobre todas las cosas que se haya creado un espacio de diálogo. “El cine no solamente es verlo, sino también es dialogarlo, discutirlo en libertad y desde la opinión y desde la mirada de cada espectador, de cada espectadora”. Asegura que se ha creado un foro “maravilloso porque se ha entendido la programación desde el primer día, que no era un cine bélico, que era una selección de películas cuyos cineastas han puesto su parecer sobre los conflictos de las guerras”. Tolentino pone en valor la colaboración de filmotecas como Filmoteca Española, la Filmoteca Vasca o la Filmoteca Catalana.
Presentación y actuación especial
La Marsellesa de los borrachos (España, Francia, Italia, 2024, 96 minutos) es un documental musical y road movie que explora la memoria histórica del franquismo a través de la música popular y las voces de la resistencia. La película sigue un equipo de rodaje que reconstruye el viaje clandestino de 1961 del grupo italiano Cantacronache por el norte de España, recopilando canciones, testimonios y poemas bajo la dictadura, y establece un diálogo entre pasado y presente mediante la restauración de esos archivos sonoros.
El director Pablo Gil Rituerto y el autor de la banda sonora, Iban Urizar Ondarza (Amorante), han grabado un vídeo de presentación exclusivo para este ciclo, que contextualizará la vigencia de estas canciones en la España contemporánea. La jornada se completará con la actuación de ‘COMcanto’, Coro de Cámara del Colegio Oficial de Médicos de Las Palmas, que ofrecerá un repertorio para celebrar este espacio de reflexión sobre los conflictos bélicos y cómo el cine se ha posicionado contra la guerra, la violencia y el autoritarismo.
Legado del ciclo
Desde el 11 de septiembre, Malditas guerras ha proyectado 16 largometrajes y documentales seleccionados de filmotecas europeas y canarias para visibilizar las miradas críticas de cineastas internacionales sobre la guerra y sus devastadoras consecuencias en poblaciones civilesi. Las proyecciones, en versión original con subtítulos en español, han contado con contextualizaciones y coloquios con invitados destacados, consolidando un espacio contra la barbarie y el olvido en el CCA (calle Cádiz, 34, Schamann).