La obra de Alicia Lasala llega a Santa Brígida

El Ayuntamiento de Santa Brígida invita a la ciudadanía a visitar la exposición Serenidad en el caos, de Alicia Lasala, cuya inauguración oficial tendrá lugar este viernes, 30 de enero, a las 19:00 horas en la Sala Lola Massieu. 

La muestra forma parte del circuito Itineraria, un programa del Centro de Artes Plásticas de la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, que traslada la obra de distintos artistas a centros y equipamientos culturales de la isla. El objetivo es acercar el arte contemporáneo a la ciudadanía y fomentar el acceso a la creación artística en todo el territorio insular.

Especializada en cerámica, serigrafía, grabado y escultura en materiales como gres, alambre y cemento, Alicia Lasala combina expresionismo figurativo y abstracto en su trabajo, volcando en la figura humana emociones profundas. En Serenidad en el caos, la artista reflexiona sobre el impacto del estrés y la ansiedad en la sociedad actual. Su proceso creativo valora lo inesperado, representando visualmente la tensión y la liberación, y mostrando la dualidad entre el caos y la calma como vía de exploración emocional.

Según explica la propia Lasala, el proyecto “se fundamenta en la estética, en la filosofía de Aristóteles sobre la catarsis y la purificación emocional a través del arte, así como en las ideas de Alan Watts sobre la aceptación y la comprensión de la mente”. Estas referencias dialogan con la expresión emocional de artistas como Edvard Munch, cuya obra captura la angustia existencial, y con referentes como Gustav Klimt y Edgar Degas, que exploraron la complejidad de las emociones humanas.

Para la artista, “el arte es un lenguaje poético y reflexivo que permite analizar los procesos de la existencia desde múltiples perspectivas. El color delicado, la textura, la forma y el volumen guían el recorrido por la muestra. La sucesión pictórica comienza con formas expresionistas que evolucionan hacia una abstracción consciente como proceso de descubrimiento interior, para finalmente transformarse en escultura”.

La exposición se articula como un viaje que transita desde la turbulencia emocional hasta la serenidad. “A medida que el espectador avanza, las formas se vuelven más abstractas y deliberadas, invitando a la reflexión y al descubrimiento interior”, señala Lasala, quien define esta serie como “el resultado simbólico de una deconstrucción y reformulación de códigos culturales, de procesos autorreflexivos y de una búsqueda interna y externa”.

La muestra, que podrá visitarse hasta el 20 de febrero, forma parte de la programación diseñada por la Concejalía de Cultura que dirige Avelina Fernández Manrique de Lara.