La Laguna Tenerife, historia de una temporada extraordinaria
La Laguna Tenerife cerró este sábado otra exitosa campaña, en la que dio la cara en todos los frentes posibles. El equipo aurinegro demostró su carácter competitivo, tiró de resiliencia para sobreponerse a las adversidades surgidas por el camino y se reinventó varias veces para exprimir sus opciones en todas las competiciones y alimentar su espíritu irreverente.
El grupo de Txus Vidorreta arrancó el curso acariciando el pase a la final de la Supercopa Endesa (cayó 72-71, ante el Real Madrid, en Málaga); alcanzó la Final Four de la Basketball Champions League (BCL) por séptima vez en la historia del club; logró su billete para la Copa del Rey ¡por décima campaña consecutiva! y certificó también su presencia en los playoff por el título de la ACB por novena vez en los últimos diez años, séptima consecutiva, para luego alcanzar las semifinales de manera brillante eliminando al Real Madrid en cuartos de final.
Balance positivo. La derrota de ayer ante el Barça en el tercer partido de la serie de semifinales (76-85), fue el punto final a una maratoniana y exigente temporada en la que los aurinegros volvieron a exhibir su ADN competitivo y defendieron con orgullo y una nota excelente el pabellón tinerfeño en competiciones nacionales e internacionales. Números en mano, los insulares jugaron un total de 59 encuentros oficiales, con un balance de 30 triunfos y 29 derrotas.
Resiliencia y carácter. Pese a sufrir varias bajas significativas en la recta final del curso (Rokas Giedraitis, Gio Shermadini, Bruno Fitipaldo y Fran Guerra durante la serie de cuartos de final) y tener que sobreponerse a no pocas dificultades durante una temporada de un gran desgaste físico y mental, el club aurinegro hizo todo lo que estuvo en sus manos para competir hasta el final en todos los torneos, incluyendo los refuerzos de Elvar Fridriksson y Kevin Yebo en el epílogo para seguir dando guerra en la lucha por el título.
Una gesta extraordinaria. En ese contexto, que le obligó a reiventarse y cambiar los roles y posiciones de varios jugadores, la escuadra canarista le robó el factor cancha al Real Madrid, vigente campeón ACB y subcampeón de Europa, Copa del Rey y Supercopa, al ganar en el Movistar Arena (97-98), en una hazaña casi sin antecedentes: hacía 18 años que el octavo clasificado no empezaba el playoff ganándole al primero de la fase regular. Y refrendó luego la sorpresa repitiendo triunfo en el tercer asalto de la serie, celebrando también en Madrid (95-107).
Un fijo en los playoffs. La de este año fue la duodécima ocasión en la que el CB Canarias jugaba unas series por el título de la Liga Endesa, la novena vez en los últimos diez años; la séptima de manera consecutiva; y la tercera vez en la que alcanzaba las semifinales. Los datos son extrapolables a la Copa del Rey: 14/14 de los laguneros en las siete últimas ediciones del playoff de liga y el torneo copero. Un hito que solo han conseguido otros tres clubes: Real Madrid, Barça y Valencia.
Antes, una gran fase regular. Finalizadas las 34 jornadas del torneo doméstico con un saldo de 18/16, la escuadra tinerfeña firmó el mejor porcentaje de la categoría en triples, con un 39,6% de acierto; y en tiros libres, con un 82,7%. Además, fue el cuarto equipo con mejor porcentaje en tiros de dos, con un 57.4%. Ningún otro equipo de la liga logró ser Top 4 en estas tres facetas a la vez. Otro aspecto colectivo en el que destacó el cuadro aurinegro fue el de las pérdidas, al firmar el promedio más bajo de balones perdidos (10,56) de toda la categoría.
Lejos de conformarse con su notable fase regular, La Laguna Tenerife firmó unas series finales inolvidables, con varios registros de muchísimo nivel. La exhibición de Patty Mills en Barcelona, rompiendo el tope histórico de triples aurinegros en unos playoff (ocho) y firmando la mayor anotación en unas semifinales en este siglo (36 puntos), en el mayor recital ofensivo en el Palau desde los 37 puntos logrados por Petrovic en 1989, fueron un botón de muestra más de los números extraordinarios conseguidos en clave canarista. Por ahí, Marce se erigió también en el noveno máximo anotador de siempre en la historia de los playoff, superando en el ranking a Andrés Jiménez y Chechu Biriukov.