Agosto regala otra mala noticia al plátano de Canarias: la ‘banana’ alcanza el 53% de cuota de mercado en la Península
Este agosto ha sido un mes negro, o quizá muy negro, para el plátano de Canarias, un periodo que habitualmente, por la combinación de la menor demanda de esta fruta, la mayor oferta de ese alimento fresco y la ausencia de medidas correctoras en las islas, derrumba los precios percibidos por los agricultores locales, el llamado precio en origen. Este es el que percibe el productor local ya descontados todos los gastos de comercialización y antes de asumir sus costes agrícolas, entre los 0,80 y los 0,90 euros por kilo, aunque pendientes de revisión.
La caída ha llegado a ser tan intensa en el estío (en varias semanas ese valor ha estado por debajo de los 0,40 euros por kilo) que los precios medios en origen alcanzados se han convertido en ruinosos para los plataneros locales por su género colocado en la Península y Baleares, donde va el 90% de la fruta canaria.
Pero esa descapitalización o pérdida de renta tan acusada para muchos plataneros isleños, de nuevo en casi los tres meses del verano, no ha llegado sola. Para nada... A aquella mala noticia se han unido otras, sin duda, pero una de ellas tiene especial relevancia y es hasta desmoralizante: la Asociación de Organizaciones de Productores de Plátanos de Canarias (Asprocan) acaba de reconocer en una publicación en su perfil de Facebook que, según datos de la firma especializada en mercados Kantar, el plátano de Canarias únicamente atendió el 47% de la cuota de mercado de esta fruta en la Península y Baleares; o sea, de la combinación de plátano y banana (este el género de importación).
Ese porcentaje de oferta para la fruta isleña ya deja a la que es importada nada menos que el 53% del negocio, y lo hace en el territorio que otrora fuera mercado blindado o reservado en exclusiva al plátano con origen en Canarias, hasta julio de 1993 así fue.
Atendiendo a lo recogido en esa misma publicación, siempre según la información subida por Asprocan, se tiene que “los datos de agosto [pasado] muestran una recuperación de la cuota volumen [para la fruta local en el mercado de la Península] respecto a junio del 7%, y a julio, del 2,7%. Es la parte que Asprocan destaca como positiva.
Ahora bien, si el análisis de la cuota de mercado del plátano en la Península se hace a partir de los datos oficiales que facilita la Dirección General de Aduanas, organismo dependiente del Gobierno estatal, se tiene que hasta junio, en la primera mitad del año, la banana ya absorbía entre el 54,07 y el 64,18% de ese mismo mercado.
Esta horquilla empeora para los intereses de la fruta isleña si el acumulado se calcula hasta julio, cuando los porcentajes pasan del 54,15 al 64,63%. Aportados estos registros, se puede concluir que la cuota de mercado del plátano de Canarias actualmente está más cerca del 40% que del 50% (lo que apunta Kantar para agosto de 2026), con el 60% restante para la banana.
Hasta junio pasado, Canarias había expedido al resto de España 177.689 toneladas de plátano, con 14.872 más que en el mismo periodo de 2025 (subida del 9%), mientras que habían sido importadas 241.582 toneladas de banana, con 30.541 más respecto a enero-junio del año precedente, el 14,5% de incremento.
Tendencia a la baja en la producción canaria
Canarias produjo 440 millones de kilos (440.000 toneladas) en 2023, año con récord histórico de fruta y un ejercicio de bajísimos precios, de los peores recordados recientemente. En 2024, la oferta comercializada cayó a 425 millones de kilos, un límite normal, mientras que en 2025 hubo otro nuevo descenso hasta los 375 millones.
El año 2025 no representó una campaña mala del todo, pero hace tiempo que pocas se parecen a las buenas o muy buenas de 2021, la de la erupción del volcán palmero, y de 2022, esta última calificada de excelente por casi todo el mundo.
La crisis de precios en origen de 2023, el peor de las últimas campañas anuales, condujo a que ese año se llegara a los 26 millones de kilos de pica o retirada de fruta del mercado. También hubo restricción forzada en origen de la oferta isleña en agosto de 2026.