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La ‘banana’ sigue comiéndole terreno al plátano de Canarias en España: la fruta importada ya copa entre el 54 y el 64% del mercado

Román Delgado

Santa Cruz de Tenerife —

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Lluvia de malas noticias para el plátano de Canarias. A la mala coyuntura de precios medios que se pagarán al agricultor local por ventas estos meses del verano, calificados de ruina por los cosecheros locales y vinculados a la comercialización en el casi exclusivo mercado exterior de la fruta isleña, el de la Península y Baleares, ahora se une la certeza de que la banana le sigue comiendo terreno al plátano de las islas en su destino estrella, el ya antes descrito.

Así mismo es, y esta confirmación oficial no podía llegar en peor momento. En semanas agonizantes para el cosechero local, periodo de ventas con pérdidas muy hondas (con liquidaciones previstas al productor en torno a 0,37 euros por kilo, solo para la calidad extra), y con una horquilla de costes de producción agrícola pendiente de revisarse al alza y ahora aceptada entre 0,70-0,80 euros por kilo, lo que impide obtener algo de rentabilidad final incluso sumando la ayuda del Posei (ahora en 0,32 euros por kilo), las estadísticas oficiales conocidas estos días sobre la cada vez mayor penetración de la banana en España caen como un auténtico jarro de agua fría; son de pura bajona. Y ya no será por no ser esperadas, pues corresponden, como se sabe, a lo que fija la tendencia de los últimos tiempos.

La preocupación es máxima entre los cosecheros locales, y no es para menos. A la ruina que ahora traslada el mercado al que se expide el plátano canario, el del resto España (recibe el 90% de la producción comercializada desde las islas), toca añadir, siempre según los datos oficiales publicados por la Dirección General de Aduanas, organismo dependiente del Gobierno nacional, que la banana sigue comiéndole terreno a la fruta de Canarias en el resto de España: el género importado desde terceros países, sobre todo de Latinoamérica y de parte de África, ya copa entre el 54 y el 64% del mercado peninsular. ¡Casi nada!

La banana comercializada en España (a Canarias esta no llega por barreras fitosanitarias) alcanzó las 241.582 toneladas hasta junio, en el primer semestre de 2026, con 30.541 más respecto al mismo periodo de 2025, lo que supuso el 14,5% de incremento.

En cambio, el plátano colocó en el mismo periodo 178.689 toneladas, con el 9,15% de subida y casi 15.000 toneladas más. Se trató de un aumento muy débil para no tener que ceder de nuevo cuota de mercado a la banana en la Península. Así las cosas, la oferta de plátano de Canarias en su casi único mercado exterior osciló entre el 36 y el 46%, sin duda un duro varapalo. Es peor registro que el conocido hasta mayo pasado con las mismas fuentes.

Hay que recordar que Canarias tuvo reserva total del mercado nacional hasta la entrada plena de las islas en la entonces Comunidad Económica Europea (CCE), hoy Unión Europea (UE), y el posterior nacimiento en 1993 de la Organización Común de Mercado (OCM) del plátano, ya desaparecida y con la introducción entonces del plátano, a partir de 2006, en el actual programa Posei, donde cuenta con una ayuda total y exclusiva de 141,1 millones de euros. Hasta hace pocos años, lo habitual era que el plátano de Canarias atendiera en torno al 70-75% de la oferta de esta fruta en el mercado español.

Canarias produjo 440 millones de kilos (440.000 toneladas) en 2023, año con récord histórico de fruta y un ejercicio de bajísimos precios, de los peores recordados recientemente. En 2024, la oferta comercializada cayó a 425 millones de kilos, un límite normal, mientras que en 2025 hubo otro nuevo descenso hasta los 375 millones.

El año 2025 no representó una campaña mala del todo, pero hace tiempo que pocas se parecen a las buenas o muy buenas de 2021, la de la erupción del volcán palmero, y de 2022, esta última calificada de excelente por casi todo el mundo.

A todas estas tristes noticias para el sector platanero de las islas, se añade la pica o reducción de la oferta comercializada decretada por la organización patronal Asprocan, previa autorización de la Consejería de Agricultura, con 630.000 kilos en la semana 34 de este año, que es la que está en curso, y la previsión de inutilizar otros 800.000 kilos más en la 35, la última completa de agosto, hasta llegar a los 1,43 millones de kilos (al final la orden de pica para la 35, decidida este viernes, ha sido de 700.000 kilos al subir la marca de embarque de los 6,4 millones previstos a los 6,5).

Son las dos primeras picas semanales de este ejercicio anual, un recurso para restar oferta al mercado por los paupérrimos precios en origen (los finales percibidos por el agricultor) que ya fue muy utilizado en el año 2023 (y en otros), cuando se llegó a los 26 millones de kilos, nada menos.