El plátano de Canarias inicia el calvario de precios propio del verano
El verano suele llegar con muy malas noticias para el plátano de Canarias (un producto que no es de temporada), y esta vez no va a ocurrir algo diferente, sobre todo por la caída de la demanda en el casi único mercado de las islas, el del resto de España, que prefiere otras frutas del momento, y por el aumento de la oferta, de las piñas cortadas en fincas de cinco islas del archipiélago. Es una combinación fatídica.
Pero quizá eso ahora mismo, por conocido y repetido, no sea lo peor… Lo más dramático es la muy probable confirmación de que este 2026, ¡y tiene toda la pinta!, se vaya a convertir en el peor año en lo que respecta a cotizaciones medias de la fruta de calidad isleña en la Península y Baleares desde la finalización de la erupción del Tajogaite en La Palma, diciembre de 2021; o sea, en los últimos cinco años.
Si antes alguien no lo remedia, difícil a estas alturas del año, 2026 se consagrará como el peor ejercicio en precios desde el excelente 2022 (2021 también estuvo bien), el primero del lustro (2022-26) tras el final de la actividad volcánica del Tajogaite. Esto mismo se puede apreciar con claridad en el gráfico que se adjunta a continuación, configurado con registros oficiales del Ministerio de Agricultura sobre precios en origen, los recibidos por el productor local en sus cuentas bancarias una vez detraídos solo los costes de comercialización.
Atendiendo al análisis de esa fuente, que es el Informe Semanal de Coyuntura que publica el MAPA, se aprecia que el plátano de Canarias ha perdido en solo una semana 0,15 euros por kilo en su precio medio en origen. En la semana 25 (del 15 al 21 junio), ese valor se cerró en 1,06 euros por kilo, mientras que en la 26 (del 22 al 28 de junio) ya se colocó en 0,91 euros, 0,15 euros menos por kilo.
La previsión para la semana siguiente, la 27 (del 29 de junio al 5 de julio), que aún debe confirmar el MAPA el jueves (día 9 de julio) que entra pero que ya han adelantado algunas comercializadoras, es que la dinámica bajista se mantenga y con ello haya otra caída en torno a los 0,15 euros por kilo, con lo que en dos semanas se pasará de 1,06 euros a un umbral medio ya por debajo de los 0,90.
Eso implicará introducirse en precios promedios en origen que impiden cubrir los costes agrícolas de producción de los cosecheros canarios (0,70-0,80 euros por kilo), por ahora sin meter en la ecuación la ayuda por pérdida de renta de la UE que se abona a través del programa Posei, un máximo de 0,34 euros por kilo hasta completar los 141,1 millones de euros al año.
En la semana 27 (la actual), Canarias solo mandó al exterior 5,53 millones de kilos, mientras que la previsión de embarque para la próxima, la 28, que se inicia este 6 de julio, alcanza los 5,59 millones. No son grandes cantidades, pero el mercado no las asume con precios remunerativos. Visto lo visto, lo normal es que la oferta de fruta crezca en adelante con sus principales picos en semanas de agosto, justo el mes o momento más crítico para vender. Y todo esto con la banana, ya confirmado, que está en cabeza: es, por ahora, la dominadora.
La coyuntura actual del mercado del plátano en la Península la explica de esta manera en su web corporativa la entidad Bonaoro, SL, comercializadora integrada en la organización de productores de plátanos (OPP) Unión Platanera Canaria, antes denominada Cupalma.
Bonaoro sostiene que “el mercado continúa prácticamente en la misma situación que en las últimas semanas. La oferta sigue situándose por encima de la demanda y no se aprecia, por el momento, un cambio de tendencia”.
Y añade: “A este escenario se suman las altas temperaturas propias de estas fechas y la amplia oferta de fruta de temporada, factores que están condicionando el consumo de plátano y dificultando la evolución del mercado. Por ahora, la situación sigue siendo compleja y será necesario esperar a que se produzca un mejor equilibrio entre la oferta y la demanda para que el mercado pueda recuperar un comportamiento más favorable”.
Ese equilibrio oferta-demanda el curso pasado no se alcanzó hasta bien entrado el mes de octubre, algo que, si se miran las curvas de precios en origen de los últimos años, se descubre que siempre así suele ser. De nuevo al plátano le toca lidiar con meses duros por delante.