Un abrazo profesional no es lo que están pensando

0

Leo por ahí por esos mundos digitales que ya existen plataformas de abrazadoras profesionales, personas que ganan bastante pasta abrazando a quien pague por un buen abrazo profesional, no esos abrazos amateurs que nos damos cuando vemos a un viejo amigo y que suele durar lo justito, con cobra o sin ella. Aquí los abrazos de una profesional que abrace bien pueden durar varias horas, lo cual no deja de sorprenderme pues ¿Tan necesitados de cariño y de contacto estamos? Por supuesto que hay límites, los sexuales, no faltaría más, que una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Si la abrazante nota excitación en el abrazado sugiere un pequeño cambio de orientación en el abrazo o en casos graves un pequeño ‘breik’, o un simple comentario sobre política también enfría lo suyo. Hay abrazadoras expertas que te dejan como nuevo, flotando en un océano amoroso e integrador, me dicen, y creo que exageran, que algunos salen cantando el aserejé, otros salen abrazando en plan flower power a todo el mundo y los que prolongan el abrazo nueve horas se abrazan a los árboles, a los taxistas, a los camareros, a la policía de tráfico, a árboles y semáforos, incluso se podría decir que en cierto sentido sufren una sobredosis de cariño y humanidad. El mundo no deja de sorprenderme y pienso que el ayuntamiento debería contratar abrazadoras para relajar la tensión impositiva y de Hacienda no te digo nada, toda multa debería ir seguida por un buen abrazo profesional, las cosas como son. Yo tengo por ahora quien me abrace en casa, que si no.