Lorca, Crispiniano y aquella Fiesta del Romance en San Andrés y Sauces
Hoy, 18 de agosto, cuando se cumplen noventa años del asesinato de Federico García Lorca, resulta inevitable volver la mirada hacia Granada, la ciudad vinculada a buena parte de su formación intelectual y que acabaría siendo también escenario de su muerte.
Pero Granda nos permite recordar también a un hombre de San Andrés y Sauces: Crispiniano de Paz González.
Entre 1923 y 1930, Crispiniano estudió Farmacia en la Universidad de Granada. Aquellos años fueron mucho más que una etapa universitaria. Según recoge Néstor Hernández en su obra Crispiniano de Paz González: ciencia, política, pasión y prisión, participó activamente en la vida estudiantil y cultural de la ciudad. Fue presidente de la Asociación Profesional de Estudiantes de Farmacia y miembro destacado del Ateneo Científico, Literario y Artístico de Granada, un espacio en el que también estuvieron presentes las ideas republicanas y reformistas.
Y en aquella Granada estaba también la huella de Federico García Lorca.
No podemos afirmar documentalmente que Lorca y Crispiniano llegarán a conocerse. El propio estudio de Néstor Hernández recoge esa posibilidad a partir de testimonios familiares, pero advierte de que no ha podido ser contrastada. Conviene, por tanto, mantener la prudencia.
Lo que sí sabemos es que Crispiniano regresó a San Andrés y Sauces después de aquellos años de formación y que, ya como alcalde republicano, trasladó a la vida pública de su pueblo una sensibilidad cultural poco habitual para la época.
La mejor prueba la encontramos en 1931, en plena llegada de la Segunda República.
Durante las fiestas de Nuestra Señora de Montserrat se celebró entonces la llamada Fiesta del Romance, una iniciativa que Diario de Avisos convirtió en protagonista de una extensa crónica. El periodista destacó las intervenciones poéticas y oratorias, la música y la participación de diferentes artistas y escritores.
No sería correcto llamar aquella celebración una << fiesta de la Generación del 27>> en sentido estricto. Los documentos no permiten llegar tan lejos. Pero sí resulta difícil no percibir en aquella Fiesta del Romance el aire de renovación cultural de aquellos años. Además del pregonero que fue el Magistral de la Catedral, Heraclio Sánchez, cerró el acto la Banda de Música de Icod, traída para el evento.
En aquella tarde de septiembre, entre romances, flores, música y palabras, San Andrés y Sauces tuvo también un pequeño lugar en la gran historia cultural de aquella generación que quiso cambiar España con la palabra, el arte y la cultura.
Lorca no estuvo allí.
Pero de alguna manera, Granada llegó hasta Los Sauces.
Fuentes documentales
- Crispiniano de Paz González: ciencia y política, pasión y prisión. Néstor Hernández López. 2009.
- Desde Los Sauces: La Fiesta del Romance. Diario de Avisos, 18 de septiembre de 1931.
Fotografía
- La Alameda de Los Sauces, cuyas obras de finalización impulsó el alcalde Crispiniano de Paz. Archivo de Eulogio Hernández y Fernando Fernández. 1930-1933. Restaurada y coloreada por Abraham Tomás Díaz Abreu.