¡Virgen de Bonanza! El Paso te aclamó
La pequeña ermita dedicada a la Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de Bonanza que fue edificada en una encrucijada de caminos, en pleno corazón del actual casco histórico del municipio de El Paso, se debió a la particular devoción del alférez Salvador Fernández y de su esposa María Toledo. La construcción, en terrenos de su propiedad, se inició a finales del siglo XVII, en el lugar conocido por «La Venta» y sería bendecida en 1733 durante la primera visita pastoral realizada a la misma, aunque no se encontraba totalmente terminada. Hacia mitad de 1766, la imagen de «María Santísima de Bonansa» aparece localizada en el altar del Rosario, en la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios, de Los Llanos, debido a los trabajos que aún se ejecutaban en la citada ermita. A pesar de ello, Juan Bautista Cervera, obispo de las islas, ordenó que se condujera a su lugar de pertenencia y «que se hiciera con el aparato correspondiente».
El ilustrado canario, José de Viera y Clavijo (1731-1813) en «Noticias de la Historia General de las Islas Canarias», en el tercer tomo (publicado en 1776), cuando se refiere a la población de La Palma y describe el lugar de Los Llanos señala: «A 4 leguas de Mazo, camino en cuesta, pues se monta a la cumbre; pero sin peligro, y poblado de bosque. Como una legua antes está la Ermita que dicen el Paso, o N. S. de Bonanza [...]».
La imagen de Nuestra señora de Bonanza es de candelero o de vestir, probablemente del siglo XVII, porta rostrillo, corona imperial, media luna de plata a sus pies y en actitud orante. Desde hace siglos los habitantes de El Paso buscan en ella consuelo, amparo, protección y la intercesión en la petición de favores. En el imaginario colectivo sigue estando arraigada esta piedad, aunque no es menos cierto que en las últimas décadas y, en las generaciones más jóvenes de pasenses, se ha desdibujado algo la figura maternal divina de la patrona local.
Nos vamos a referir a tres episodios que ponen de manifiesto la profunda devoción de los naturales de esta vecindad por esta advocación mariana poco frecuente, pero que en estas tierras altas del valle de Aridane tiene su razón de ser. Hay que tener en cuenta que la bonanza, aparte de paz espiritual, nos trae el tiempo tranquilo, apacible, sereno… y hemos de recordar que la ubicación geográfica de El Paso hace que sean frecuentes los temporales de vientos y los rigores climatológicos.
1. Señalamos que la leyenda tradicional «Los dos Brezos», escrita por el dramaturgo palmero Antonio Rodríguez López (1836-1901) y publicada en 1863, se desarrolla prácticamente en su totalidad en lugares del actual municipio de El Paso (el barranco de Hermosilla, la peña del Diablo «que Satanás arrastró desde otro lugar con su cola»...). En ella se narra la historia de dos hermanos gemelos huérfanos, nacidos fruto de una violación y criados en una cueva por el padre que cometió el crimen y que no deja de repetirles que los pecados de los padres pasan a los hijos. Ambos se enamoran de la misma doncella y se volvió a repetir la tragedia. En el lugar donde murieron crecieron dos brezos entrelazados como si fueran los dos gemelos abrazándose.
Pues bien, en el capítulo IV de la leyenda de los dos brezos, la abuela (María) de la joven doncella (Dolores), como la mayor parte de los campesinos de épocas pasadas, era muy supersticiosa y abrumada por los temores de que le hubiera sucedido algo a su nieta durante la noche en los parajes de Hermosilla, exclamó: «Si esas malditas sagas [mujer que hace encantos o maleficios], pensaba para sí estremeciéndose, que pueblan todas las noches el barranco, se la han llevado a la peña de Satanás... ¡Madre mía de Bonanza, líbrala de las manos de esas malas mujeres! Como mi Dolores es tan hermosa, y todas las jóvenes de la comarca envidian su belleza... ¡Malditas brujas! ¡malditas brujas!».
2. En la primavera de 1897 encontramos otro capítulo en el que la población implora a la sagrada imagen de Bonanza. Así, el 27 de marzo de 1897, el periódico tinerfeño La Opinión (diario Liberal-conservador) se hacía eco de una noticia, cuyo titular y contenido rezaba de la siguiente manera:
«desde El Paso (Palma) La Sequía. Por fin, tuvo a bien dejarnos tranquilos el incesante viento huracanado, después de veinte o más días durante los cuales hirió nuestros tímpanos con sus continuos y disonantes bramidos; pero, en cambio, nos dejó un calor ecuatorial, como no se había sentido aquí hace mucho tiempo. De modo, que lejos de ganar, hemos perdido un 99 por ciento en el cambio. Pero lo que más nos apena, es el estado deplorable que presentan nuestros campos, lo cual se debe, en primer lugar, a las causas apuntadas anteriormente, y después, a la pertinaz sequía que sufrimos, por cuya razón, no es extraño que se pierdan por completo las cosechas; digo, si es que ya no se consideran perdidas. También corren rumores de que la langosta apareció en alguna de nuestras islas, y dicen que esto se sabe por noticias llegadas de esa capital. Ahora bien; como de confirmarse la especie esto sería el desiderátum de las calamidades, pues todos sabemos cuan nocivos a los campos son esos malditos insectos; en vista de la inquietud de estos habitantes, ruego a la ilustrada prensa tinerfeña, que diga cuanto sepa sobre particular de tanta importancia. En Tijarafe, en los Llanos y en El Paso proyéctanse rogativas, y se sacarán procesionalmente las efigies de San Amaro, Nuestra Señora de los Remedios y Nuestra Señora de Bonanza, patronos de los pueblos referidos. ¡Qué aquellos intercedan lo bastante para poner término a estas desdichas!». La crónica la firmaba Luis Méndez con fecha de 24 de marzo de 1897.
El Ayuntamiento de El Paso se reunió en sesión plenaria el 14 de marzo de 1897, bajo la presidencia de su alcalde, Víctor Taño Taño y entre los acuerdos que se adoptaron ese día, se contemplaba el solicitar al Sr. cura párroco, D. José Puig y Codina, poder sacar en una procesión de rogativa a la imagen de Nuestra Señora de Bonanza (patrona de la localidad) hasta el Pino de la Virgen (situado aproximadamente a unos cinco kilómetros del centro del municipio, en las primeras estribaciones de la Cumbre Nueva, a la vera del camino real que une Santa Cruz de La Palma con las poblaciones del valle de Aridane).
A tenor literal se citaba: «en vista de la aflictiva y lamentable situación en que se halla este vecindario, las amarguras y conflictos que irremediablemente sucederán si el Todo Poderoso no dirige una mirada compasiva y misericordiosa sobre sus caros hijos, los habitantes de esta Villa, a fin de que envíe el rocío a estos campos estériles, ya que así en estado de perder sus cosechas, único recurso para la subsistencia de sus habitantes. El Ayuntamiento ha acordado como representante de este vecindario, suplicar al Sr. cura párroco a fin de que se digne rogar a Dios Nuestro Señor tenga misericordia de nosotros, sacando a la vez en rogativa la imagen de su Santísima Madre, Nuestra Sra. de Bonanza conduciéndola al punto del Pino de la Virgen, según se ha hecho en otros casos lamentables como el presente, a fin de que ella sea nuestra abogada y mediadora ante el Trono de Dios, aplaque el castigo que nos amenaza por nuestras culpas y nuestros valles recobren el verdor y lozanía que tanto se desea».
La imagen de Nuestra Señora de Bonanza se sacó procesionalmente en rogativa desde el templo parroquial hasta el Pino de la Virgen. «Las autoridades y el pueblo en compacta masa, concurrieron al imponente acto implorando al cielo el remedio a los males que pesan sobre nosotros. Al llegar la procesión al Pino hizo uso de la palabra el venerable párroco Sr. Puig dirigiéndose a sus feligreses en sentidas frases de inspirada elocuencia que hicieron brotar más de una lágrima en el auditorio. Poco después regreso la procesión al templo, bajando por La Rosa».
El martes 11 de mayo de 1897, las páginas del periódico La Opinión publicaban el siguiente artículo: «DESDE LA PALMA LAUS DEO. La pertinaz sequía de los últimos meses ha cesado. El pobre agricultor que durante un no pequeño lapso de tiempo regó con lágrimas el terreno en que cifra sus esperanzas todas; que vio en lontananza la siniestra imagen del hambre, que avanzaba terrible, amenazando con aprisionarle entre sus garras mortíferas, el agricultor, repito, está de enhorabuena. Ha llovido, llueve, y es seguro que se salve una gran parte de la cosecha. Por demás estará decir, que tan halagadora perspectiva llena de entusiasmo a los habitantes de esta villa. Y no digo: inflama de entusiasmo, porque la frase no es propia; pues sentimos un fresquito que para sí lo quisieran noviembre y diciembre. El calor sofocante se ha convertido en frío intenso, cual si tuviéramos el invierno encima. Pero a pesar de todo, hemos de convenir en que la Providencia no nos desampara. ¡Loado sea Dios que tanto bien nos hace!».
3. Por último, el tercer episodio al que haremos referencia ocurrió en los albores del siglo XX (no hemos podido constatar con precisión el año, sin embargo, éste se situaría entre 1901-1904).
Sucedió que fue un año muy seco y ventoso para la villa de El Paso, pues desde el mes de marzo vinieron azotando unos vientos muy fuertes denominados de brisa. A petición de muchos vecinos se pidió autorización para llevar en rogativa a la Virgen de Bonanza a la ermita de San Nicolás de Bari en Las Manchas, pues este término ha sido el más perjudicado por estos vientos. Las autoridades eclesiásticas autorizaron la rogativa y se trasladó la imagen divina con todo el aparato correspondiente el día 23 de julio del dicho año con la presencia multitudinaria de fieles. La virgen santísima de Bonanza oyó las plegarias y peticiones pues a las once de la noche cesó el gran temporal de viento. Este milagro tuvo gran nombradía en esta comarca y en toda la isla de La Palma. La Virgen de Bonanza fue visitada por muchas personas, celebrándose cultos y rosarios en su honor. La imagen de Nuestra Señora estuvo en el pago de Las Manchas unos dos meses, siendo trasladada de nuevo a su templo el día 25 de septiembre. Fue recibida en la calle Real por las autoridades y muchos vecinos, entonándosele a la llegada a la plaza una loa. El autor de la letra fue el poeta y periodista Domingo Carmona Pérez (1854-1906) y el autor de la música el médico entomólogo y compositor Elías Santos Abreu (1856-1937).
Coro de hombres
La Ermita de Las Manchas
tuviste por morada
la fe, pura y sagrada
en andas te llevó
porque al rendir los vientos
en súbita mudanza
la Virgen de Bonanza
El Paso te aclamó.
Coro de niñas
Los cantos que escuchamos
nos sirven de consuelo
los ángeles del cielo
le brindan su querer
cantad hijos de El Paso
cantad con alegría8
y el nombre de María
os guía por doquier.
Dúo de niñas
Imagen hermosa
deidad peregrina
antorcha divina
que guía al mortal
bendito sea el pueblo
que puesto de hinojos
contemplen sus ojos
tu faz celestial.
Estrofa
Por bella te ofrece
la luz sus fulgores
perfume las flores
el monte verdor
las aves sus trinos
el cielo sus nubes
la gloria querubes
tus hijos amor.
Estrofa
Doquiera se escucha
celeste armonía
hoy canta a tu día
la excelsa mansión
El pueblo de El Paso
te da por tributo
el óptimo fruto
de fe y religión.
Estrofa
¡Oh Virgen sagrada!
si acaso algún día
la triste agonía
a El Paso embargó
mitiga sus penas
enjuga su llanto
y tiéndele el manto
que el cielo envidió.
Dúo
Aquellos dos seres
que el oro ha tirado
y a cabo han llevado
tu festividad
bríndales senderos
de nítidas flores
y eternos favores
de amor y piedad.
Estrofa
Adiós Virgen pura
de madres ejemplo
te aguarda en el templo
tu rústico altar
dichoso el viviente
que en otra jornada
tu imagen sagrada
la pueda adorar.
Dúo
Adiós, nazarena
adiós, virgen santa
El Paso te canta
con notas sin fin
protege a tus hijos
que junto a ti tienes
pues todos los bienes
los cifran en ti.
Salvador Miralles Pérez (1921-2007) quien fuera sacerdote de El Paso desde 1947 a 1963, refiriéndose a este episodio, años más tarde, citaba: «es impronta de peregrinación, queramos o no, la que llevamos dentro como auténtica supervivencia del espíritu de nuestros antepasados, ya que ellos peregrinando allá por la Hoya del Lance, vieron nacer y nos legaron la tan querida advocación de Ntra. Sra. de la Bonanza, cuyo patronazgo se ha manifestado en rica floración de romerías y peregrinaciones de las que nos habla una piadosa tradición…».
Fuentes sonsultadas:
Archivo Municipal de El Paso.
Archivo Parroquial de El Paso.
Bibliografía:
HERRERA TEJERA, Jorge R. «El casco histórico de El Paso (orígenes y descripción)». Cosmológica, nº. 1 (2021) pp. 245-307. Santa Cruz de La Palma.
VIERA Y CLAVIJO, José. «Noticias de la Historia General de las islas de Canaria. Tomo III». Imprenta Blas Román (Madrid, 1776).
RODRÍGUEZ LÓPEZ, Antonio. «Dos brezos, leyenda tradicional». Imprenta El Time (Santa Cruz de La Palma, 1863).
Prensa:
La Opinión (diario liberal-conservador), periódico tinerfeño.
*Carlos Valentín Lorenzo Hernández es cronista oficial de El Paso