Las ‘cuevas del gofio’: cuando el polvo de huesos humanos aborígenes se utilizaba para abonar las huertas

La Palma Ahora

El Paso —
6 de agosto de 2026 09:28 h (Hora canaria)

0

Las cuevas del gofio o del polvo “eran yacimientos funerarios benahoaritas que, en su inmensa mayoría, han sido totalmente destrozados porque sus sedimentos arqueológicos estaba constituido, fundamentalmente, por polvo de huesos humanos”, indica Jorge Pais, doctor en Prehistoria por la Universidad de La Laguna y jefe de la Sección de Patrimonio Histórico y Arqueológico del Cabildo de La Palma, en sus redes sociales.

“Este polvo”, explica, “se utilizaba para abonar las huertas, especialmente en la época de la postguerra civil española, cuando la miseria y el hambre asolaba a la mayoría de las familias palmeras. Estas cuevas sepulcrales están dispersas por toda la Isla y apenas se conservan algunos pedazos de los huesos más grandes”. Los huesos “se desintegraban debido a las condiciones ambientales de las cavidades que desintegraban los materiales más frágiles, especialmente cuando la humedad reinante era muy elevada. El ajuar funerario estaba formado por los objetos cotidianos y de valor sentimental que esa persona usaba mientras vivió y que solía estar constituido por varas para caminar o lucha, una o varias vasijas con alimentos para el tránsito hacia la otra vida, adornos personales, amuletos de valor mágico-religioso, etc.”.

La Cueva del Gofio de la imagen superior “formaba parte del asentamiento permanente de El Rincón, en la parte alta de El Paso. Se trata de un gran tubo volcánico que, aparte del uso agrícola del polvo de huesos, también fue expoliado en los años 50 del siglo pasado merced a una actividad institucionalizada que se denominaba ‘Misión Rescate’ que, en realidad, provocó la destrucción masiva de infinidad de yacimientos dispersos por toda la orografía insular. Muchos de los restos que se recuperaron acabaron en la basura aunque sabemos que, todavía hoy, se conservan en multitud de domicilios palmeros materiales que se extrajeron durante esas campañas de recuperación de vestigios aborígenes. Estas operaciones eran dirigidas por personas sin el más mínimo conocimiento de arqueología, por lo que se perdió una gran cantidad de información muy interesante para el conocimiento de la vida y cultura benahoaritas”.