La primera desaladora pública de La Palma podría entrar en servicio antes de final de año
La primera desaladora pública permanente destinada al riego agrícola de La Palma, que se construye en Breña Baja, ha sufrido un retraso debido a “problemas” en la creación del pozo de vertido, aunque el Cabildo confía en que pueda entrar en funcionamiento antes de final de año.
El presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodríguez, ha explicado este lunes que el pozo de captación está “prácticamente terminado”, pero la aparición de basalto durante los trabajos del pozo de vertido ha obligado a introducir cambios en la ejecución.
“Ha venido a retrasar un poquito la obra, pero bueno, no creo que se dilate tanto en el tiempo”, ha señalado Rodríguez, quien ha expresado su expectativa de que la infraestructura pueda estar operativa antes de que concluya 2026.
La planta, impulsada por el Cabildo a través del Consejo Insular de Aguas de La Palma (CIALP), se ejecuta mediante el procedimiento de obra de emergencia y cuenta con una inversión superior a los dos millones de euros.
Las obras comenzaron en marzo en Breña Baja, al norte del aeropuerto de La Palma, con el objetivo de reforzar el suministro destinado al riego agrícola ante la reducción de los caudales de las captaciones tradicionales de la isla.