Los migrantes que viajan a Canarias usan rutas cada vez más peligrosas: ''Puede convertirse en uno de los corredores más letales este año''

Una de cada siete muertes registradas en las rutas migratorias del mundo ocurre rumbo a Canarias. Así lo expone el último informe publicado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que concluye que al menos 8.000 personas perdieron la vida en una frontera en 2025. El documento recoge que las llegadas a las islas cayeron el año pasado respecto a 2024, preo advierte de que los viajes son “más largos, más arriesgados, y más dispersos geográficamente''.

Según los datos que maneja la organización, en 2025 llegaron a Canarias 17.788 personas, un 62% menos que el año anterior. Hasta el 11 de marzo de 2026 se han contabilizado 1.172 muertes y desapariciones. El año pasado, de las rutas activas para llegar a Europa, la más mortal fue la del Mediterráneo central, donde perdieron la vida 1.330 migrantes.

El informe de la OIM atribuye el descenso de las llegadas al Archipiélago al ''aumento de los esfuerzos de cooperación fronteriza'' y a los acuerdos bilaterales entre los paíes de origen, tránsito y destino. Estos pactos políticos han provocado, de acuerdo con el análisis, que las salidas de embarcaciones precarias se desplacen hacia el sur del continente africano, ''alargando los viajes y aumentando los riesgos''.

Así, la organización ha detectado un descenso de las salidas desde Mauritania y Senegal y un incremento de los viajes que parten desde Guinea, Guinea-Bissau y Gambia. Según los datos publicados por la OIM, los cambios también se han reflejado en la nacionalidad de los supervivientes que alcanzan las islas, con una mayor presencia de gambianos y guineanos. Asimismo, se ha identificado un incremento generalizado de mujeres y niños en las embarcaciones.

Detenciones en origen

La OIM advierte de que no hay datos completos sobre detenciones y deportaciones en los países de origen. Sin embargo, destaca que las autoridades mauritanias informaron que entre enero y julio de 2025 su guardia costera había interceptado a 1.385 personas en el mar. Por su parte, las autoridades senegalesas indicaron que entre enero y agosto habían interceptado 39 barcos y las autoridades gambianas, 41 embarcaciones con 1.789 personas a bordo.

La OIM también explica en su informe que el año pasado se registraron devoluciones forzosas, expulsiones y más restricciones en las zonas de tránsito y salida. A pesar de ello, la organización advierte de que la ruta que conecta Canarias con África Occidental seguirá siendo este 2026 ''dinámica y peligrosa''. ''Están emprendiendo viajes marítimos significativamente más largos y precarios, aumentando la exposición a riesgos a lo largo de una ruta ya de por sí muy peligrosa'', resume el informe.

Estos cambios en los flujos migratorios aumentan la duración del viaje y también el riesgo de muerte. La OIM advierte de una incidencia creciente de ''naufragios invisibles''. ''La disminución de llegadas parece reflejar mayores obstáculos para el movimiento, más que una resolución de las condiciones que contribuyen al desplazamiento y la migración'', subraya el informe.

Esto se debe a que las razones que empujan a los migrantes a salir ''siguen siendo fuertes'', explica la OIM. Entre las causas incluye la inseguridad en Malí y en Guinea, la ''frágil gobernanza en los estados costeros'' y la inestabilidad generalizada del Sahel. ''Los riesgos en la ruta se intensificarán incluso si el total de llegadas se mantiene bajo, convirtiéndola en uno de los corredores marítimos más letales en 2026'', concluye.