Las hipótesis de pacto incluyen una concentración PP-PSOE
No hemos llegado ni al ecuador de la campaña -este miércoles, sexta jornada- y cada día se habla con más intensidad de posibles pactos tras el 9 de marzo. IU se sacude el papel de chica fácil para Zapatero, CiU se sabe atractiva para los dos grandes y ERC teme que PSOE y PP acaben en pareja de conveniencia.
Sería como lo que decía Ana Botella de mezclar peras con manzanas pero el caso es que el candidato de ERC, Joan Ridao, anda preocupado por un posible Gobierno de concentración PSOE-PP si el resultado final es muy justito.
Por su parte, el cabeza de lista de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, se ha hecho hoy un poco el ofendido porque Zapatero, ayer en televisión, pareciera apostar abiertamente por IU. “Ya nos vendrá a buscar”, ha dicho en plan coqueto.
A Gaspar Llamazares no le bastan las insinuaciones del presidente del Gobierno, al que ha pedido que concrete su compromiso y diga si está dispuesto a pactar un programa de izquierdas o sólo quiere una aventurilla.
Aunque la mayoría corteja a Zapatero, Mariano Rajoy ha estado en Tenerife y allí ha asegurado que “ahora”, después de cuatro años, está preparado para ser presidente del Gobierno.
“Estoy emocionado, estoy bien, estoy en forma, estoy con ganas, estoy preparado, vamos a ganar”, ha asegurado Rajoy en el mejor estilo de José Luis Moreno cuando presentaba a sus invitados.
Ni siquiera le preocupa que las últimas encuestas hayan empezado a dar un distanciamiento de los socialistas. El líder del PP ha recordado que su partido ganó las elecciones municipales. “Eso sí que es una encuesta”.
Parte del convencimiento en la victoria pasa por su opinión de que Zapatero es una mezcla entre “Peter Pan y Alicia en el país de las maravillas”.
El candidato socialista -seguro que se espían- ha dicho en Barakaldo, como para darle la razón a Rajoy: “he empleado lo mejor de mi capacidad, lo más alto de mis ideales, lo más profundo de mis sentimientos para trabajar por ver el fin de la violencia y la paz en esta tierra”.
El debate del lunes sigue dando que hablar. Si la niña de Rajoy lleva camino de hacerse más famosa que la niña de El Exorcista -ya circulan SMS enviados por ella desde el futuro asegurando que es lesbiana y que votará al PSOE- no se queda a la zaga el bonobús.
La presidenta de la comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha reprochado a Zapatero haber confundido un bonobús, de 10 viajes, con el abono transportes, que es mensual.
Todo esto lo ha dicho en inglés, durante su visita a un colegio bilingüe en Madrid junto al ex director general del FMI Rodrigo Rato.
Aguirre les ha explicado a los niños que el candidato socialista ha suspendido dos actos de campaña “porque tiene que estudiar” para el próximo debate, pero no ha dicho que su jefe de filas ha hecho lo mismo.
Y es que Zapatero y Rajoy despejan sus agendas para preparar el “superlunes” de la próxima semana. Segundo debate de la campaña en el que parece que llegará el turno de las propuestas y las promesas electorales.
Puede estar bien, porque al estar frente a frente no tendrán que esperar al siguiente mitin para elevar el número de guarderías, árboles, descuentos fiscales, muelas empastadas y pensiones que el otro candidato vaya poniendo sobre la mesa.
Aunque ayer no tuvieron tiempo de meter la violencia machista en la campaña, los líderes políticos no podían dejar pasar hoy sin mencionar el asunto y anunciar, cada uno de ellos, su voluntad de erradicar esa lacra.
La Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) creará una comisión, Zapatero convocará una reunión con los presidentes autonómicos, Llamazares reformará la actual ley -contra la que el PP ha vuelto a cargar- y Rajoy ha dicho que si gobierna será “implacable y absolutamente contundente”.
¿Se sentirán después de escuchar todo esto más seguras las mujeres que sufren malos tratos?