Las obras de reforma de la plaza Mayor de Palma comenzarán en el primer trimestre de 2027
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La reforma de la plaza Mayor de Palma comenzará a tomar forma durante el primer trimestre del próximo año con el desarrollo del proyecto 'Ágora', ganador del concurso de ideas convocado por Cort. La propuesta plantea una transformación profunda de uno de los espacios más emblemáticos del centro de Palma, con especial protagonismo para las galerías comerciales situadas bajo la plaza.
Así lo ha anunciado este miércoles el portavoz del Ayuntamiento, Llorenç Bauzá, quien, durante la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno, ha señalado que el contrato adjudicado para desarrollar la actuación tendrá una duración de 46 meses y un presupuesto de 1,45 millones de euros, IVA incluido, y correrá a cargo de la UTE formada por Barceló-Balanzó Arquitectes y SCOB Arquitectura i Paisatge.
El contrato, financiado parcialmente con fondos del Impuesto de Turismo Sostenible (ITS), comprende tanto la redacción del proyecto integral como la dirección facultativa de las futuras obras.
El proyecto contempla convertir el actual subsuelo, hoy prácticamente en desuso, en un gran atrio abierto e integrado con la plaza, con espacios destinados a actividades culturales y comerciales. También pretende resolver la conexión entre la Plaça Major y la Rambla mediante una secuencia de espacios que salve el desnivel y mejore la accesibilidad.
De un subsuelo casi fantasma a un nuevo espacio cultural
El anuncio llega después de años de intentos de reactivación de las galerías subterráneas. En un reportaje publicado por elDiario.es el pasado mes de marzo, este periódico constató sobre el terreno el estado de abandono de buena parte de los pasillos: persianas cerradas, antiguos escaparates, escaleras mecánicas fuera de servicio y locales prácticamente vacíos. Una barbería es el único negocio que mantiene actividad en el subsuelo.
El propio arquitecto Antoni Barceló, responsable de la propuesta junto a SCOB, explicó entonces a elDiario.es que el objetivo no era plantear únicamente una operación de reactivación comercial, sino recuperar la Plaça Major como espacio de encuentro ciudadano y darle una dimensión cultural y social. El diseño incorpora un nuevo atrio inspirado en el antiguo claustro de Sant Felip Neri y prevé iluminar y ventilar de forma natural las zonas inferiores. La reforma también contempla la creación de un Centre d'Interpretació de la Ciutat, que el Ayuntamiento pretende integrar en una red de espacios expositivos junto a Can Serra y las Torres del Temple.
La propuesta se concibe, además, como una actuación que trasciende la propia plaza. El proyecto presentado en abril de 2025 planteaba peatonalizar el tramo final de la Rambla, conectar mediante una plataforma peatonal las Ramblas, la calle Unió y la plaza del Mercat y mejorar los accesos hacia la Plaça Major mediante rampas, escaleras y ascensores.
Un proyecto que acumula cambios en el calendario
La adjudicación de este miércoles supone, no obstante, que la actuación entra ahora en la fase de desarrollo del proyecto integral. Cuando Cort presentó el anteproyecto ganador en abril de 2025, el Ayuntamiento anunció que el equipo de arquitectos dispondría de seis meses para redactar el proyecto definitivo y que las obras podrían comenzar durante el último trimestre de 2026.
El nuevo contrato adjudicado ahora tiene una duración prevista de 46 meses e incluye tanto la redacción del proyecto como la dirección facultativa de las obras, por lo que este plazo no equivale al tiempo que durarán los trabajos de reforma.
La transformación afecta a un espacio que ha cambiado varias veces de fisonomía a lo largo de su historia. La configuración actual de la plaza y sus galerías procede fundamentalmente de la intervención de 1969, cuando se construyeron el aparcamiento subterráneo y las galerías comerciales. El proyecto ‘Àgora’ pretende ahora revertir parte de aquella concepción del subsuelo como espacio cerrado y convertirlo en una prolongación de la plaza.
La actuación busca así recuperar para el uso ciudadano un espacio que durante décadas fue un importante foco comercial y que hoy presenta una imagen muy distinta: un subsuelo con buena parte de sus locales cerrados y desconectado de la vida cotidiana de Palma. El Ayuntamiento defiende que la reforma permitirá reforzar la relación entre patrimonio, cultura y actividad ciudadana y recuperar el papel de la Plaça Major como punto de encuentro del centro de la ciudad.
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