''Está en juego que la desafección se vuelva frustración''

El presidente de la Generalitat de Cataluña, José Montilla, ha reclamado al Senado que reactive “con carácter de urgencia” la renovación de los cuatro magistrados del Tribunal Constitucional cuyo mandato caducó en diciembre de 2007.

En su comparecencia ante la Comisión General de Comunidades Autónomas del Senado, Montilla defendió que el Tribunal Constitucional “ha fracasado” en su objetivo de dictar sentencia sobre el Estatut de Cataluña y aseguró que se encuentra “perdido en un laberinto” al que además “sería posible que acabase lastrase al conjunto del país”.

El presidente catalán explicó que desde Cataluña no se pide que se cambien las reglas del juego para la renovación del alto tribunal, sino simplemente “que se cumplan” y se tengan en cuenta las propuestas de candidatos que remitieron todas las comunidades autónomas.

“Está en juego que la desafección se convierta en profunda frustración y pueda dar argumentos a aquellos que quieren dar la ruptura -advirtió-. Está en juego el sentido del alcance del propio pacto constitucional, cuando en nombre de la Constitución se pretende revertir su espíritu”.

Respuesta de Chaves

El vicepresidente tercero y ministro de Política Territorial, Manuel Chaves, ha anunciado que la intención del Gobierno es que “se inicie lo antes posible el proceso de renovación” de los magistrados del Tribunal Constitucional que han visto cumplido su mandato, “de manera que pueda convocarse lo antes posible la comisión de nombramientos” del Senado.

Chaves se expresó así ante la Comisión General de Comunidades Autónomas de la Cámara Alta después de que el presidente catalán, José Montilla, reclamara la renovación del alto tribunal, que no ha conseguido pronunciarse sobre la legitimidad del Estatut.

El vicepresidente tercero opinó que el Tribunal Constitucional tiene “plena legitimidad” en su tarea, pero añadió que “su situación es a todas luces anómala y extraña” por la prórroga de algunos de sus miembros.

No obstante, no precisó cómo piensa el Ejecutivo desbloquear el proceso de nombramientos. Eso sí, recordó que el bloqueo es responsabilidad de los partidos políticos y llamó a la “responsabilidad” de todos para “hacer viable esa renovación” y así “reforzar la legitimidad estado y de todas sus instituciones” pensando intereses de España y también de Cataluña.