Oportunidades y amenazas para las empresas en Canarias (y II) por María Victoria Ruiz Mallorquí y Manuel Romero Hernández
Otra amenaza importante se encuentra en la propia coyuntura económica de las Islas. Por un lado, los indicadores económicos no ofrecen una situación desahogada de la economía canaria. Un PIB per cápita por debajo de la media nacional, una tasa de crecimiento del PIB también por debajo de la media que nos aleja cada vez más de las economías más desarrolladas, y una tasa de desempleo alta. Esta situación podría acentuarse en una situación como la actual, con tipos de interés altos y la amenaza de una crisis energética mundial. El turismo entra por avión y más del noventa y seis por ciento de la generación de energía eléctrica de las Islas depende del petróleo. En Canarias, por el desarrollo tecnológico actual, los únicos recursos naturales relevantes disponibles son el territorio y el capital humano. La construcción y el turismo sustentan la economía de las Islas y requieren del territorio para su desarrollo, un recurso no renovable muy escaso que debe administrarse eficientemente para garantizar un crecimiento económico a largo plazo.El principal motor de generación de actividad económica de las Islas, el turismo, muestra cambios que vislumbran, al menos, un estancamiento. Las cifras de número de visitantes no han crecido en los últimos años. Pero esta cifra puede resultar engañosa si se observa conjuntamente con el hecho de que además la estancia media por visitante ha disminuido. A pesar de estos datos tan poco alentadores, a diferencia de lo que ocurrió con otros monocultivos de la historia económica de las Islas, en el curso se ha puesto de manifiesto que en Canarias se dan las condiciones para que el turismo siga siendo un elemento importante en la generación de riqueza y bienestar, y que no se debe frenar el único sector económico que tira de nuestra economía. Se trata de afrontar un cambio en la tecnología del turismo. Esto requerirá de un apoyo institucional que reconduzca el modelo de turismo de masas, consumidor de recursos y poco rentable hacia un turismo de más calidad que sea motor de otras actividades económicas en las Islas que no sea sólo la construcción. En este sentido además se puede buscar también una integración vertical tratando de ganar todo el valor añadido que este sector genera desde el origen, favoreciendo, por ejemplo, la creación de compañías aéreas con capital de las Islas y centrales de reservas de paquetes turísticos.La densidad de población y la escasez de territorio aconsejan la búsqueda de nuevas oportunidades para la economía canaria. Las condiciones medioambientales y el factor capital humano favorecen las oportunidades de negocio en mercados vinculados a la tecnología. En este sentido, la Zona Especial Canaria (ZEC) establece un marco fiscal y económico muy favorable para el desarrollo de empresas de este tipo en las Islas. Este modelo ha funcionado ya en Irlanda, donde se han ubicado numerosas empresas e innovadores vinculados a este sector. Una reducción del impuesto de sociedades hasta el 4%, la exención del IGIC y del impuesto de transmisiones patrimoniales son condiciones muy atractivas para los más de cuatrocientos proyectos que se desarrollan actualmente bajo el paraguas de la ZEC. La reciente reforma de la RIC y el nuevo impuesto de Sociedades, con tipos de gravamen inferiores para las pequeñas y medianas empresas, terminan de plantear un entorno fiscal favorable para la implantación y el desarrollo de empresas en las Islas, ya que las condiciones más óptimas de Europa para las empresas se encuentran actualmente en nuestra Comunidad Autónoma.Las empresas deberían también inspeccionar otras oportunidades de financiación que hasta ahora se ha desarrollado poco en las Islas, como son las sociedades de capital riesgo, si bien para ello sería necesario un apoyo institucional que permitiese que este tipo de intermediarios financieros especializados pudieran ser canalizadores de los excedentes de las empresas canarias para reinvertirlos en nuevos proyectos empresariales. De esta forma se lograría limitar la dependencia actual de la financiación pública y bancaria.Así mismo, el desarrollo de nuevas fuentes energéticas es de vital importancia para las Islas. La dependencia energética del petróleo deja a nuestra economía en una situación a expensas de conflictos internacionales y de los brokers del petróleo. A esto hay que añadir que un porcentaje muy alto del agua que se produce en las Islas depende también del petróleo. Todas las economías más avanzadas apuntan ya a eliminar rápidamente su dependencia energética de este recurso para tratar de minimizar el efecto sobre sus economías. En Canarias, el Gobierno no ha reaccionado aún diligentemente ante este problema y se ha caído en un sistema que rechaza muchas iniciativas empresariales de instalación de huertas solares y limita el establecimiento de centrales eólicas a concursos públicos. Otro tipo de recursos como las olas o la energía geotérmica ni siquiera cuentan con proyectos de fomento de la investigación para su aprovechamiento. El modelo islandés puede servir de referente en este sentido.No hay duda de que es la iniciativa privada sobre la que recae la capacidad de generación de riqueza en un país. El curso ha ofrecido la posibilidad de descubrir y aprender de primera mano la trayectoria de cuatro empresarios canarios de éxito (Óliver Alonso, Rafael Méndez, Germán Carlos Suárez y Carmen Sosa) que han sabido sobreponerse a este tipo de dificultades y consolidar a sus empresas en el mercado. Estos empresarios reúnen las condiciones que se dan en un emprendedor de éxito: capacidad para formar equipos, esfuerzo, iniciativa, capacidad de asumir riesgo y de ganarse el respeto del grupo, generosidad, constancia. Por supuesto estas condiciones deben ir acompañadas de ideas. Ideas que deben de plasmarse en un plan de negocio escrito que actúe de guía para el desarrollo de la empresa y de carta de presentación para todos aquellos interesados en ella.Si bien Canarias presenta peculiaridades que hacen que determinadas estrategias empresariales, como la de liderazgo en costes, sean difíciles de llevar a cabo, se trata de una región emprendedora (estudio GEM). Y así lo demuestra el ejemplo de los empresarios anteriormente citados, y de muchos otros que creyendo y poniendo pasión en sus negocios han logrado a pesar de las vicisitudes salir adelante y posicionarse competitivamente en el mercado. Si bien es cierto que quedan asignaturas pendientes en nuestro empresariado, como son una mayor apuesta por la apertura al exterior y por la innovación, también lo es el que en muchas ocasiones son demasiados los obstáculos que encuentran en la ardua tarea de mantener sus empresas en el mercado.* Profesores de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria y responsables del curso Oportunidades y amenazas para el desarrollo de las empresas en Canarias María Victoria Ruiz Mallorquí y Manuel Romero Hernández*