Tres empresas presentan sus ofertas para reformar el estadio de Gran Canaria de cara al Mundial 2030
Tres empresa constructoras han presentado ofertas para hacerse cargo de las obras de reforma y ampliación del Estadio de Gran Canaria de cara al Mundial de 2030, tras haber quedado desierta en su primera licitación, lo que obligó a elevar su presupuesto de 174,7 a 234,8 millones de euros, un 34% más.
Así lo anunció este viernes el presidente del Cabildo, Antonio Morales, que, junto al consejero insular de Deportes, Aridany Romero, ha mantenido una reunión con los presidentes de Real Federación Española de Fútbol (RFEF), Rafael Louzán, y la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas, José Juan Arencibia, a los que han adelantado que “la obra se adjudicará en noviembre si no hay recursos”.
Según informa el Cabildo de Gran Canaria en un comunicado, el plazo de presentación de ofertas ha finalizado este viernes y el próximo paso será la adjudicación de las obras, un proceso que comenzará el lunes 14 con la reunión de la mesa de contratación para la evaluación de las propuestas y la revisión de la documentación aportada por las empresas concursantes.
Asimismo, el presidente del Cabildo recalcó que el nuevo Estadio de Gran Canaria será un hito arquitectónico “para el futuro social, cultural, económico y deportivo” de la isla, además de una sede emblemática para la celebración del Mundial de 2030.
Por su parte, Louzán destacó que “Gran Canaria está en el camino” y enfatizó que el proyecto y su financiación “han dado un ejemplo de suma de voluntades y entendimiento institucional”.
El coste de la reforma se cubrirá con aportaciones del Cabildo de Gran Canaria (134 millones), la Unión Deportiva Las Palmas (60 millones), el Gobierno de Canarias (25 millones) y Ayuntamiento de Las Palmas (15 millones).
Para el Cabildo, este paso supone “un hito decisivo en el proceso de modernización de uno de los recintos deportivos más emblemáticos del archipiélago y consolida el compromiso de la institución insular con una infraestructura que responda a los estándares actuales de competición, seguridad y sostenibilidad”.
La transformación del Estadio de Gran Canaria es una reforma integral que rediseña el recinto desde sus cimientos, diseñada por el estudio L35 Architects.
El proyecto, redactado por el estudio L35 Architects, contempla demoliciones y trabajos previos, movimiento de tierras, renovación completa de cimentaciones, estructuras, saneamiento, pavimentos, carpintería, cerrajería, instalaciones eléctricas, climatización, fontanería, señalización, mobiliario fijo y urbanización del entorno, entre otras actuaciones.
En conjunto, el presupuesto de ejecución material asciende a 184,4 millones de euros, al que se suman los gastos generales, el beneficio industrial y el IGIC aplicado al tipo canario del 7%, hasta alcanzar el presupuesto total de contrata de 234,8 millones de euros.
De todas las partidas, la cubierta constituye la intervención de mayor envergadura y peso presupuestario: 93 millones de euros, equivalentes al 50,46% del total de ejecución material.
La nueva estructura cubrirá la totalidad de los graderíos, garantizando la protección de los espectadores, optimizando las condiciones acústicas del recinto y dotando al estadio de una identidad arquitectónica acorde a los estándares de los grandes recintos deportivos europeos.
El diseño incorpora materiales de alta resistencia y bajo mantenimiento, seleccionados en función de las condiciones climáticas de Gran Canaria y con criterios de integración en el entorno urbano de la capital.
Las siguientes partidas en importancia presupuestaria son las estructuras de hormigón, con 22,3 millones de euros (el 12,14%), y las cimentaciones y muros, con 14,8 millones (un 8,04%).
Ambas partidas sustentan la ampliación del aforo desde los 32.418 espectadores actuales hasta los 44.020, garantizando los niveles de seguridad estructural exigidos por las normativas internacionales.
El Cabildo de Gran Canaria hace hincapié en la sostenibilidad del proyecto, que “constituye uno de los ejes transversales y tiene reflejo directo en su estructura presupuestaria”. La partida de electricidad, baja tensión e instalación de energías renovables asciende a 7,3 millones de euros, “evidenciando la apuesta de la institución por un recinto energéticamente eficiente”, recalca