Alumnos con necesidades especiales pasan hasta dos horas en una guagua antes de entrar a clase en Tenerife

Aby Rodríguez, madre de una alumna de Los Andenes (La Laguna, en Tenerife) con necesidades especiales del CEIP Camino Largo, en el mismo municipio, pero a unos siete kilómetros, ha decidido explicar el caso de su niña, pero recalca que se trata de una situación que afecta a otros menores que necesitan acudir a centros que ofertan esta educación específica. Al no haber muchos, la consejería ofrece un micro para recogerlos en sus casas o proximidades y llevarlos, en este caso al del Camino Largo. Sin embargo, sólo hay un micro y, por eso, la recogida comienza desde las 6:30 horas, con lo que algunos se pasan unas dos horas en una guagua cuando, precisamente en el caso de su hija, padece, entre otras dificultades, diabetes y eso complica la atención debida por encontrarse en el transporte.

Según explica a Canarias Ahora, se trata de una situación que padecen otras familias y que supone no sólo un gran sacrificio, pues en algunos casos han de preparar a sus hijos desde las 6:00 horas o 5:30, madrugones poco recomendables para niños y niñas con necesidades especiales, sino que se complica con otros problemas. 

En su caso, el CEIP Camino Largo es preferente para auditivos sordos, ya que, aparte de síndrome de Down, diabetes, celiaquía y trastorno grave de la conducta, su hija padece también discapacidad auditiva y, de hecho, el año pasado se le puso un implante coclear en uno de sus oídos. Justamente el pasado año, la matriculó en este colegio por atender a menores con problemas de audición.

La Consejería aporta un micro para los centros preferentes, pero aún no ha logrado plaza para la acogida temprana gratuita que oferta el Ayuntamiento de La Laguna, que se publican en junio y se conceden en julio para la conciliación laboral de los padres y madres. Según remarca, solicitó la plaza “en tiempo y forma en junio”, y se le dijo que las peticiones se analizarían cuando se hubiesen presentado todas. En su caso, su hija se quedó en lista de espera “porque, al ser por orden de llegada, no entró en el cupo existente y estamos a la espera a ver si alguien deja la plaza, cuando lógicamente nadie va a renunciar porque todo el mundo la necesita”.

De una administración a otra

Aby Rodríguez puso una reclamación en la Consejería porque no entiende que se oferte un servicio de transporte público para niños y niñas con estas dificultades sin ofrecer, a su vez, plazas suficientes de acogida temprana gratuita o, “al menos, asegurar que estos alumnos sean atendidos al llegar al cole y hasta que comienzan las clases a las 8:30”. Sin embargo, en la Consejería señalan que esa es una competencia del Ayuntamiento. Aby considera que el criterio para el reparto de plazas de acogida temprana no es el “adecuado” y debería haber “igualdad de condiciones” a la hora de adjudicar las plazas.

Según recalca, el colegio y los padres y madres afectados apoyan lo de la “igualdad de condiciones”, pero recuerdan que van a ese centro por una necesidad, que por eso la Consejería aporta un transporte, porque no viven cerca del CEIP, pero no se reservan las clases ni se sincronizan los dos servicios.

A este problema se suma el del horario de la guagua, que a juicio de Aby se debe a que la Consejería intenta abaratar costes con un único micro y no varios con distintas rutas que haga que los niños y niñas no tengan que levantarse tan temprano, ya que se comienza a recoger a las 6:30 para llevarlos a distintos centros. Aby dice que no pasaría nada si se tratase de niños sin necesidades especiales, “se madruga un poco más y punto, pero, por ejemplo, mi hija está dos horas sin supervisión diabética ni medicación y otros niños que padecen epilepsia tampoco toman sus medicamentos en el trayecto para el trastorno grave de la conducta. No pedimos que se les lleve a las 8:30, que sería lo ideal porque no se necesitaría la cogida temprana, pero sí que el horario sea más ajustado y se piense en el descanso de los niños, en su medicación y en sus necesidades especiales”. 

En respuesta a este medio, la Consejería de Educación indica que se trata de “un tema que se está resolviendo”. “En este caso, se trata de la niña que primero recoge el transporte, que se oferta para alumnado hipoacúsico y la familia dice que no le da tiempo de llegar a terapia. Lo que estamos haciendo es evaluar uno a uno los usuarios de ese transporte para ver cuál es el horario que más le conviene a todos, en general, adaptando la ruta a eso para intentar que sea el mejor posible, pero tampoco se puede satisfacer la demanda para todos. No existe un transporte 100% a demanda de cada alumno porque, si no, sería ir a recoger a cada uno por separado. Siempre habrá uno que le toque madrugar más porque es el primero al que se recoge y otros que serán los últimos en volver a casa, pero se trata de las condiciones que hay y vamos a intentar adaptarlas lo más posible al horario que les conviene a todos”.         

En el caso del Ayuntamiento lagunero y las plazas de acogida temprana, el consistorio aún no ha dado su versión a este periódico.