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Azcón relativiza la pérdida de ingresos de Calatorao con el centro de datos de Blackstone y desdeña la queja del alcalde

El presidente Azcón, antes de la rueda de prensa en la que ha anunciado el visto bueno del Gobierno de Aragón a las obras de urbanización del centro de datos de Blackstone.

Luis Faci

30 de septiembre de 2026 12:33 h

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El presidente del Gobierno de Aragón, Jorge Azcón, ha anunciado este miércoles en rueda de prensa la aprobación definitiva parcial –afecta solo a parte del complejo– como Proyecto de Interés General de Aragón (PIGA) del Proyecto Rhodes, promovido por la firma QTS, filial de Blackstone, para el desarrollo de un campus de centros de datos en Calatorao. Una actuación cuya inversión total se aproximará a los 13.500 millones de euros, según el jefe del Ejecutivo, quien ha relativizado la pérdida de ingresos por parte del Ayuntamiento debido a la tramitación autonómica y que ha criticado las quejas del alcalde, el socialista David Felipe, sobre la falta de acompañamiento del Gobierno en sus peticiones a la multinacional.

“Me sorprende”, ha manifestado Azcón. La jornada anterior, en declaraciones a medios de comunicación, el primer edil reclamó al Ejecutivo autonómico que acelere la construcción de “vivienda púbica” en la localidad para poder acoger a los empleados del centro de datos, y que Zaragoza capital no vuelva a ejercer el efecto de agujero negro con la población respecto del entorno. Y, por el otro, Felipe lamentó el “desamparo” y la ausencia de “tutela” del Gobierno de Azcón con los ayuntamientos a la hora de negociar con multinacionales como Blackstone las compensaciones por la merma tributaria que supone el impulso de los PIGA.

De hecho, el alcalde cifra en torno a 50 millones de euros lo que QTS se va a ahorrar con el proyecto al eludir el pago del impuesto de construcciones, el ICIO, algo derivado del mencionado PIGA. A cambio, el Ayuntamiento ha arrancado a Blackstone compromisos para que construya una balsa de agua y una potabilizadora, valorados en unos tres millones de euros.

Este miércoles, Azcón ha mencionado de forma recurrente que el Consistorio ingresará “un millón de euros anuales” en concepto de IBI y de IAE, lo que supone “casi un 40% los ingresos” actuales municipales. Lo que el presidente ha omitido en un principio es que esos ingresos no serán en todo caso una realidad hasta que el proyecto esté completamente desplegado, algo que no sucederá antes de finales de la próxima década. Cuestionado al respecto, ha reconocido que el IBI y el IAE se irán percibiendo “de forma escalonada” desde 2028, cuando está previsto que “las primeras infraestructuras tecnológicas empiecen a funcionar”.

“Me extraña”

Sobre esta merma impositiva, el jefe del Ejecutivo ha recordado que proviene de una normativa impusada por el Gobierno del socialista Javier Lambán: “No la hemos inventado nosotros”. Los alcaldes, eso sí, se quejan de que en esa etapa el Ejecutivo intervenía directamente en las negociaciones y ahora no. Y ha criticado: “Ninguno de los alcaldes suele poner esos problemas encima de la mesa cuando la inversión se debate, sino cuando ya está decidida. Esta es la realidad”, ha apuntado.

También ha confrontado directamente con el alcalde de Calatorao en cuanto a su petición de colaboración. “Me sabe malo porque no quiero rememorar la frase de 'si necesitan ayuda que la pidan'”, ha ironizado, en alusión a Pedro Sánchez con la dana de Valencia. Pero me extraña que cuando el alcalde ha negociado todo lo que consideraba oportuno diga que le hubiera gustado tener ayuda del Gobierno de Aragón. Le hubiéramos ayudado de mil amores“, ha apuntado.

Respecto del proyecto en sí, Azcón ha elevado la inversión hasta los 13.471 millones de euros, mientras que la creación de puestos de trabajo prevista es de 3.400 empleos, cifra que integra las fases de construcción y de explotación. La primera fase se completará en 2035 y entonces comenzará la segunda, de duración indeterminada.

Suelo ya calificado como industrial

El campus se ubicará junto a la A-2, sobre una superficie de 223,4 hectáreas de suelo industrial ya clasificado para este uso. Se trata de un terreno ya calificado como industrial, lo que ha ayudado a acelerar los trámites, y que llevaba más de una década sin desarrollar.

Durante la primera fase se prevé la construcción de ocho edificios de centros de datos, una subestación eléctrica propia, infraestructuras de abastecimiento, drenaje, telecomunicaciones y accesos y una planta fotovoltaica de autoconsumo. Aquí se prevé la creación de 1.200 empleos directos para la construcción y hasta 200 puestos cuando el campus entre en funcionamiento. La segunda fase permitirá ampliar el complejo con cinco centros de datos adicionales y nuevos desarrollos logísticos o tecnológicos.

Este proyecto es “uno de los más importantes en Aragón y España”, ha enfatizado Azcón, y ha destacado que tiene asegurado el acceso a la red energética y que “va a significar un motor de desarrollo fundamental no solo para la zona –el corredor del Jalón–, sino para el área metropolitana de Zaragoza”.

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