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El Prismático es el blog de opinión de elDiario.es/aragon. 

Las opiniones que aquí se expresan son las de quienes firman los artículos y no responden necesariamente a las de la redacción del diario.

Legitimar la Corona

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La monarquía no pasa por su mejor momento y para remediar, al menos en parte, el descrédito creciente entre la ciudadanía, el Gobierno, de acuerdo con Felipe VI y el Partido Popular, y dentro de un supuesto proyecto de “renovación” de la monarquía para un tiempo nuevo, acordó, el pasado martes 26, un decreto mediante el cual el Tribunal de Cuentas auditará a la Casa Real. Eso sí, seguimos sin saber cuánto nos cuesta realmente el mantenimiento de la monarquía -lo que aportan los distintos ministerios-, el Rey no tendrá obligación de declarar su patrimonio como tampoco la reina ni el resto de la familia real cuya asignación sale de los Presupuestos del Estado. 

Si ya con el decreto los cambios son inapreciables, en la práctica no suponen ninguna variación: como el rey sigue siendo inviolable, en el caso de que no cumpla el decreto solo le podrá juzgar la Historia. No sé si alguien piensa que con esto se consolida la figura de Felipe VI, pero los problemas de la monarquía son mucho más profundos. 

Sin duda, la forma de Estado más democrática es la república, nadie debe tener más derechos por nacer en determinada familia. Además, al menos en la monarquía española, quienes están “designados” para reinar son educados desde su nacimiento de manera especial, se les enseñan idiomas, economía, derecho, relaciones internacionales…, pero se les aísla -el caso de la Princesa Leonor es un ejemplo claro- en una burbuja de personas de su clase, solo se relacionan con las élites del mundo. El rey o la reina pueden ser más o menos inteligentes, honestos, cultos… pero difícilmente podrán entender los problemas a los que se tienen que enfrentar cotidianamente sus compatriotas, estarán separados por un muro infranqueable de aquellas personas a las que dicen representar.

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