La demolición del muro de una vivienda en Teror cortará el tráfico en la GC-21
El Ayuntamiento de Teror ha anunciado que procederá este miércoles 1 de abril a la demolición controlada de los muros de contención de una vivienda en el municipio, contiguos a la carretera GC-21, lo que conlleva que el tráfico se vea alterado en esta vía.
En concreto, en un comunicado, el Consistorio ha detallado que se trata de una vivienda situada en la calle Camino Viejo del Hoyo que, debido a la situación de “riesgo grave e inminente” para la seguridad por la posibilidad de derrumbarse, se llevará a cabo su demolición.
Dada la situación, el Ayuntamiento de Teror ha propuesto la emisión de Orden de Ejecución subsidiaria para la eliminación del riesgo mediante la demolición controlada de los dos muros de contención inestables, uno paralelo a la vía pública, con una longitud aproximada de 18,50 metros y otro transversal, en el tramo comprendido desde la arista hasta la grieta existente, donde se localiza la zona de inestabilidad.
De esta manera, está previsto que el derribo se ejecute a partir de las 8:00 horas durante la mañana, por lo que se restringirá el tráfico rodado en esta zona de la GC-21 a la altura de El Hoyo (antigua fábrica Eidetesa), permitiendo la circulación solo en dirección subida a Teror, mientras que la bajada desde Casco a la capital deberá realizarse por la calle José Miranda Guerra en dirección a la Fuente Agria y Puente del Molino, para enlazar con la GC-219. Otra vía alternativa en dirección a Arucas es la GC-43.
Ya el fin de semana, el Ayuntamiento señala que la carretera permanecerá totalmente abierta.
La Corporación local explica que el área de Vías y Obras del Ayuntamiento de Teror ha realizado el seguimiento técnico del estado de los muros afectados y de su entorno, habiéndose constatado un desplazamiento paulatino del muro respecto a su posición original, fisuración estructural y descalce en la base del muro, indicios evidentes de inestabilidad estructural avanzada.
Según el informe técnico, la evolución observada permite concluir que “la situación ha derivado hacia un estado de colapso inminente”. Los daños observados responden a un fallo estructural del muro, asociado a empujes de tierras y deficiencias constructivas y de mantenimiento.
El Ayuntamiento asegura que, desde el pasado 25 de marzo, se adoptaron medidas provisionales de seguridad, consistentes en la correspondiente señalización de peligro en la vía pública, balizamiento y acotación de la zona afectada, corte del carril de subida en dirección casco de Teror y regulación del tráfico mediante la instalación de semáforos provisionales.