El Sindicato de Inquilinas de Tenerife convoca una manifestación el 27 de junio contra la especulación inmobiliaria
El Sindicato de Inquilinas de Tenerife ha anunciado que convoca una manifestación para el próximo 27 de junio, a las 11:30, en San Cristobal de la Laguna, municipio que “simboliza el impacto de la crisis habitacional que atraviesa Canarias, así como las lógicas especulativas”, aseguran en un comunicado.
Entre las principales demandas del colectivo organizador de esta convocatoria, está la exigencia de “declaración inmediata de zonas tensionadas, y el consiguiente tope a los precios del alquiler”, en los municipios especialmente afectados por el aumento de la presión inmobiliaria, como La Laguna o Santa Cruz de Tenerife, donde el encarecimiento del alquiler y la compra de vivienda “está expulsando progresivamente a residentes y familias trabajadoras”, afirman desde el desde el Sindicato de Inquilinas de Tenerife.
Tenerife es la primera ciudad del archipiélago que se suma a las más de 20 movilizaciones que habrá en toda España entre el 24 de mayo y el 28 de junio, agrupadas bajo el lema “la vivienda nos cuesta la vida”, lo que algunos convocantes aventuran que será una “primavera caliente”.
Hace más de dos años que Canarias decretó la situación de emergencia habitacional. Se formalizó con la entrada en vigor del Decreto-ley 1/2024, de 19 de febrero, de medidas urgentes en materia de vivienda, impulsado por el actual Gobierno de Canarias. Pero para los colectivos en defensa del derecho a la vivienda del archipiélago, “nada ha mejorado” desde entonces.
“Si las instituciones canarias afirman preocuparse realmente por garantizar la residencia y permanencia de la clase trabajadora canaria en esta tierra, resulta imprescindible un cambio profundo en el modelo del mercado habitacional. No basta con declaraciones o medidas paliativas”, dice el comunicado del sindicato.
Además de declarar zonas tensionadas para topar los precios del alquiler, el colectivo exige la puesta en marcha de “una política efectiva de recuperación de vivienda vacía”, especialmente la que acumulan los grandes tenedores y multipropietarios, a través de “mecanismos de presión fiscal e incremento de impuestos” para que se incentive que la pongan en alquiler o venta en el mercado residencial. Sin embargo, desde el colectivo rechazan “modelos como la denominada bolsa de vivienda vacía”, impulsada por el Gobierno de Canarias, basada en la voluntariedad y en incentivos fiscales a propietarios, “una fórmula que no modifica las dinámicas especulativas ni garantiza un aumento estructural de vivienda accesible”, aseguran.
También reclaman “la prohibición de la compra de segundas residencias por parte de capital especulativo, incluido el capital extranjero”, ya que el territorio y la vivienda no pueden seguir utilizándose como “activos financieros, mientras se profundiza la exclusión residencial de quienes viven y trabajan en Canarias”, aseveran.
Otra de sus reclamaciones es la “ampliación decidida y sostenida del parque público de vivienda”, sobre todo, a través de la recuperación, movilización y “puesta en uso de vivienda vacía ya existente, priorizando su función social y su destino a alquiler asequible”, y matizan que esa vivienda protegida debe estar “blindada de por vida”.
La Laguna, ejemplo de la emergencia habitacional
Las convocantes aseguran que la movilización se realizará en San Cristóbal de La Laguna porque “representa con claridad el impacto de la emergencia habitacional que vive Canarias”. Según los últimos datos de Tinsa, La Laguna se ha convertido en el municipio de la provincia de Santa Cruz de Tenerife donde más se ha encarecido la vivienda, con una subida interanual del 15,6%, alcanzando ya un precio medio de 1.781 euros por metro cuadrado.
A esto se suma una fuerte presión sobre el alquiler y una reducción del acceso a la vivienda residencial: en el casco lagunero se ha llegado a contabilizar, por meses, una desproporción de apenas 49 viviendas en alquiler residencial frente a 560 viviendas vacacionales.
“Elegimos La Laguna porque hoy simboliza cómo la especulación, la turistificación y el encarecimiento de la vivienda están expulsando a vecinas y familias trabajadoras de sus propios municipios y, a su vez, tensionando barrios cada vez más periféricos”, aseveran desde el Sindicato de Inquilinas. .
Más presión social
La movilización del 27 de junio en Tenerife no será la única que habrá en Canarias. Otros colectivos como Derecho al Techo, presente en Gran Canaria, o el Sindicato de Inquilinas de Fuerteventura también están preparando sus movilizaciones y aseguran que las harán públicas en los próximos días.
Estas movilizaciones buscan abrir un nuevo espacio de presión social y organización colectiva frente a un modelo que sigue “beneficiando la especulación frente al derecho a la vivienda”.
En los próximos días, desde el Sindicato de Inquilinas de Tenerife comunicarán más información sobre el recorrido de la manifestación, su desarrollo, y el resto de reivindicaciones específicas.
Por el momento hacen un llamamiento a la sociedad civil, a organizaciones sociales, colectivos, sindicatos, plataformas y “al conjunto del tejido popular de Canarias” a salir a las calles con nosotras el próximo 27 de junio. “Entendemos esta movilización como una respuesta colectiva frente a un modelo que precariza, desplaza y convierte la vivienda en un negocio. Solo desde la organización social, la presión ciudadana, la defensa común del territorio y de nuestro derecho a habitarlo podremos abrir un debate real sobre el modelo habitacional que necesitan nuestras islas”, concluye en su comunicado el Sindicato de Inquilinas de Tenerife.
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