Escuelas Pías de Tenerife anuncia que ha trasladado al cura denunciado por pederastia a un lugar fuera del entorno escolar
Escuelas Pías de Tenerife ha anunciado en un segundo comunicado este jueves que ha trasladado al cura denunciado por pederastia a un lugar donde no tendrá contacto con menores. Según la circular, el sacerdote C.A.A no tenía ninguna responsabilidad docente ni ninguna labor pastoral encomendada en el centro. “Aun así, y aplicando nuestro protocolo de salvaguarda, la Institución ha procedido a su traslado a un lugar adecuado a su situación y avanzada edad, donde tampoco tendrá ningún contacto con menores ni estará vinculado a ningún entorno escolar”, asegura el centro.
Canarias Ahora publicó en exclusiva este 21 de mayo que un cura denunciado por pederastia en Colombia residía en este centro desde 2015. El denunciante es un antiguo alumno del Colegio Calasanz de Cúcuta, en Colombia, que alertó el pasado 5 de mayo por correo electrónico al superior de la orden de los escolapios de que cuando tenía ocho años y cursaba tercero de Primaria, en el año 1992, sufrió abusos sexuales por parte del cura C. A. A., de nacionalidad española, y que en aquel momento, según denuncia, era coordinador de Primaria del centro. En ese correo advertía de que había tenido constancia de que este sacerdote residía en la actualidad en un colegio de España y que tenía contacto con menores, por lo que presentó denuncia ante la Fiscalía el pasado 19 de mayo.
“Desde que la Institución tuvo conocimiento de estos hechos, el padre no ha tenido contacto con menores ni con ningún alumno del centro. Asimismo, aplicando nuestro protocolo de salvaguarda, se adoptaron de manera inmediata medidas preventivas para evitar cualquier posibilidad de contacto con el alumnado mientras se desarrollan los procedimientos correspondientes”, asegura el colegio.
Escuelas Pías de Tenerife envía este comunicado después de la inquietud mostrada por los padres y madres este jueves, tras la publicación de Canarias Ahora y tras presentar un escrito. “Queremos trasladarles, en primer lugar, un mensaje claro de tranquilidad y seguridad. Entendemos plenamente la inquietud que esta situación ha podido generar, y por ello queremos asegurarles que la protección de vuestros hijos e hijas, la seguridad del alumnado y la garantía de un entorno educativo seguro son nuestra máxima prioridad”, asegura el centro educativo.
Las Escuelas Pías han reiterado su “rechazo absoluto” a “cualquier forma de abuso o conducta que vulnere la libertad, la dignidad o la integridad de los menores”. Ante cualquier denuncia de esta naturaleza, “nuestra obligación es actuar con seriedad, prudencia, rigor y humanidad, protegiendo siempre a los menores y colaborando con las autoridades competentes para el esclarecimiento de los hechos”, apunta.
“Sabemos que esta situación puede generar inquietud. Por ello agradecemos la confianza, la responsabilidad y la preocupación expresada por las familias. Seguiremos actuando con firmeza, transparencia y sentido institucional, siempre desde el compromiso prioritario con la protección de los menores y con la tranquilidad de toda la comunidad educativa”, insisten desde el colegio.
Escuelas Pías de Santa Cruz de Tenerife es un colegio concertado. Este periódico ha preguntado a la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias si tomaría medidas en relación a los hechos publicados o si podía ofrecer su valoración de los mismos, a lo que desde el área han respondido que no entran en los regímenes disciplinarios de centros privados ni concertados.
El escrito de las familias
Pocas horas después de la publicación de Canarias Ahora, el colegio envió una circular a las familias afirmando que, como medida cautelar, habían alejado al cura de los menores desde que tuvieron constancia de la denuncia. Este mediodía, las familias enviaron un escrito tanto a la dirección del centro como a la titularidad del mismo (Escuelas Pías Provincia de Betania), en el que manifestaban su disconformidad y su rechazo ante la ''flagrante insuficiencia'' de las medidas adoptadas.
Madres, padres y tutores legales del centro subrayaron que la decisión adoptada por el colegio era ineficaz si el religioso continuaba residiendo, transitando o permaneciendo dentro del perímetro inmobiliario, dependencias comunitarias o accesos compartidos del colegio.
Las familias subrayaron que el colegio no puede garantizar que el denunciado no coincida en las instalaciones del colegio con los niños, trasladando tanto a los menores como a las familias un ''riesgo potencial y una situación de intolerable alarma social''. Por ello, en el escrito daban un plazo máximo de 24 horas al colegio para que expulsara a C.A.A. del conjunto de las dependencias de Escuelas Pías de Santa Cruz de tenerife.
Así, el documento solicitaba que la orden religiosa reubicara al sacerdote en dependencias externas y absolutamente ajenas a cualquier entorno escolar o habitado por menores por razones de ''urgencia y protección'' del alumnado. Para verificar que la medida se ejecutara, las familias han pedido al centro que acredite documentalmente la salida efectiva del cura del centro.
La denuncia en Fiscalía
En la denuncia presentada por el exalumno ante la Fiscalía, este relata que el cura le citó en repetidas ocasiones en su oficina donde le “tocaba” o se “masturba él”. “Era muy pequeño y tenía pánico”, relata. “En lo que creo fue la última vez que me tocó, salí llorando de su oficina y como fue evidente que estaba mal, él les dijo a mis padres que lo mejor era sacarme a mitad de año, porque no iba bien en las notas y seguramente iba a perder el año. Con esa excusa fui retirado de ese colegio”.
El denunciante asegura que actualmente aún recibe ayuda psicológica y psiquiátrica y en una entrevista con Canarias Ahora explicó que ha guardado silencio durante 35 años y que sus padres se enteraron hace apenas unos días.
La respuesta del Obispado
Este periódico preguntó por este caso también al Obispado de Tenerife, que aseguró que: “El sacerdote religioso indicado no tiene encomendado ninguna labor pastoral en esta Diócesis. Por las consultas realizadas, nos resulta que sí reside en la comunidad de ese instituto religioso en esta diócesis, pero desconocemos cuánto tiempo lleva en la misma y qué funciones desempeña al interno de la misma”, apuntó.
“Con fecha 8 de mayo se recibió un correo electrónico con un enlace a una página web en la que se hablaba del citado religioso y una denuncia contra el mismo. Información que hemos remitido al Superior provincial, quien tiene la competencia sobre el sacerdote”, agregó la Diócesis Nivariense. La página web a la que hace referencia la Diócesis en su respuesta es el medio de comunicación Hacia el umbral, donde trabaja el periodista Miguel Ángel Estupiñán. Él, junto al periodista Juan Pablo Barrientos, logró que la Corte Constitucional de Colombia ordenara a la Iglesia católica del país desclasificar los archivos de los casos de pederastia en 2025. En esta web publicó la denuncia contra el cura español C.A.A. y advirtió de que el supuesto agresor seguía vivo y en contacto con menores en España.
1