Vox organiza unas jornadas en el Congreso sobre “libertad de expresión” para invitar a Vito Quiles y Bertrand Ndongo
El grupo parlamentario de Vox ha organizado un evento sobre “libertad de expresión” para colar como invitados a los agitadores ultras Vito Quiles y Bertrand Ndongo tras haber sido expulsados del Congreso. La Mesa de la Cámara Baja aprobó la semana pasada la retirada cautelar de la credencial a ambos, una expulsión que podría ser definitiva dado que se enfrentan en los próximos meses a un goteo de expedientes, algunos de carácter grave o muy grave.
El acto de Vox tendrá lugar el 1 de junio por la tarde y consta de dos mesas de debate. La bienvenida correrá a cargo de Pepa Millán, portavoz del grupo parlamentario, a la que seguirá una presentación de Manuel Mariscal, diputado y vicesecrario nacional de comunicación de Vox. A continuación se celebrará una mesa sobre “por qué es importante defender la libertad de información en los medios”, a la que están invitados representantes de OKDiario, EDATV o El Gato al Agua, entre otros.
La segunda mesa de debate, titulada 'Por qué es importante defender la libertad de expresión en redes sociales', es la que incluye a Vito Quiles y Bertrand Ndongo como invitados para sortear su expulsión. Ya no pueden entrar con su acreditación como periodistas, pero sí pueden acudir al recinto si lo hacen como invitados por un partido.
Además de Quiles y Ndongo, otros de los nombres que componen la mesa son Elena Ramallo, David Santos, Jesús Santorius, Borja Montoro y Rodrigo Villar. Finalmente, el encargado de la despedida es el líder del partido, Santiago Abascal.
Fuentes de la Mesa del Congreso justificaron la decisión de suspender cautelarmente a ambos activistas ultras por “el notable deterioro de la situación en las salas de prensa y otras dependencias de la institución, que imposibilita el normal funcionamiento de la Cámara y sus miembros en su relación con los medios de comunicación, pilar esencial de la democracia”. “En las últimas semanas ha habido un crecimiento casi exponencial de las denuncias” contra Ndongo y Quiles “y un aumento de la gravedad de los hechos denunciados”, sostienen estas fuentes.
Y añaden: “Este desprecio por la libertad de expresión de las diputadas, por su derecho a ejercer sus funciones representativas en sede parlamentaria en un contexto de respeto, constituye una verdadera amenaza al funcionamiento del Congreso y un ataque al Estado social y democrático de Derecho”.
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