El escritor David Uclés: “Espero que la próxima vez que venga a Tenerife el monumento de Franco ya no esté”
El escritor David Uclés ha sido muy crítico con el monumento a Franco que aún sigue en pie en Santa Cruz de Tenerife. “Espero que la próxima vez que venga a Tenerife el monumento de Franco ya no esté” ha dicho durante su visita a la Universidad de La Laguna donde ha participado en un encuentro literario.
En su cuenta de Instagram también describió en un vídeo que la estaua representa la partida del dictador en el dragón rapide para dar el golpe de Estado. “No sé que sigue haciendo aquí esta estatua tinerfeños, algo me tenéis que explicar, hay que luchar, es una vía pública, no tiene sentido y hay que hacer memoria”, dice en su vídeo.
Durante el acto en la ULL, el autor conversó con las estudiantes Akeisha llieva y Beatriz Ortiz, y abordó el proceso creativo de ‘La península de las casas vacías’, una obra que Uclés comenzó a gestar cuando tenía apenas dieciocho años y que terminó más de quince años después. Señaló que la novela fue creciendo y transformándose junto a él. “Siempre estuvo ahí”, dijo el autor jienense, que dedicó años a documentarse y recorrer distintos lugares de España para reconstruir las historias y escenarios que aparecen en el libro.
El escritor explicó que su intención no fue elaborar un juicio político sobre la Guerra Civil, sino acercar al lector a lo que ocurrió para que cada persona saque sus propias conclusiones. “Cuando escribí esta novela quería plasmar lo que ocurrió durante la guerra y que cada lector investigue, juzgue y reflexione”, afirmó.
En ese intento de reconstrucción del pasado, la obra presta atención también a historias menos visibles o doblemente silenciadas, como la memoria LGTBIQ+ durante el conflicto. Uclés recordó que, si bien apenas existen testimonios explícitos sobre estas experiencias, es difícil imaginar que el amor o el deseo estuvieran ausentes incluso en medio de la guerra.
La universidad explica en un comunicado que durante el diálogo, el escritor hizo hincapié también en la dificultad de comprender plenamente el miedo y la incertidumbre que vivieron quienes atravesaron aquel periodo. Tras años investigando dijo que resulta casi imposible acercarse a la angustia real que experimentaron las personas que la vivieron.
Uclés incidió en que más allá de la violencia o la muerte, una de las sensaciones más perturbadoras debió ser la incertidumbre constante: no saber qué iba a ocurrir, ni cuándo terminaría la guerra, ni si se volvería a casa.
La conversación derivó también hacia el papel del arte y de la literatura en la sociedad contemporánea. Uclés reflexionó sobre cómo la creciente individualización de la vida social ha debilitado los espacios de encuentro colectivo y de debate.
Situación del monumento
El monumento a Franco de Santa Cruz de Tenerife, que exalta la dictadura franquista, está más cerca de ser declarado Bien de Interés Cultural (BIC), una figura por la que quedaría protegido pese a lo que dice el Catálogo de Vestigios.
El Cabildo de Tenerife (Coalición Canaria-PP) se ha escudado en que cumple con una sentencia para iniciar este trámite. Dicha resolución judicial, de junio del pasado año, ordenaba tramitar un expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) la escultura. La jueza María Isabel Pardo Vivero Alsina daba la razón a la Asociación para la Investigación y Patrimonio Artístico San Miguel Arcángel, que en el anterior mandato había pedido al Cabildo que iniciara ese expediente.
De momento, la estatua de Juan de Ávalos cuenta con dos informes desfavorables a declararlo BIC y otros dos que ensalzan su valor artístico, sin tener en cuenta que es una exaltación de la dictadura franquista.
Los informes desfavorables son los de la Universidad de La Laguna, que insiste en que “no hay valores artísticos excepcionales” en esta obra y alude a su contexto histórico. Además, destaca “el relieve que el autor adquirió en una dimensión político-social debido a su vinculación con una parte importante de la producción simbólica de la dictadura franquista, en su sentido monumental, de la iglesia católica y de la élite político-económica del régimen. Conviene recordar aquí que la obra escultórica de Ávalos más reconocible estará vinculada a encargos monumentales cuya función era, antes de nada, celebrar y propagar una visión ideológica del sistema político vigente durante la dictadura”.
Otro informe que se pronuncia desfavorablemente es el de Museos de Tenerife, que alude a diferentes publicaciones en prensa, como una del año 1966 de La Vanguardia de 17 donde se afirma que “todo el contenido histórico está admirablemente reflejado por el hábil y artístico cincel del escultor en este monumento: Franco, el capitán intrépido, símbolo de dirección y jefatura; su espada en forma de cruz, porque Cruzada en defensa de los altos valores de la patria era lo que iba a emprender; el avión que les sacó de Canarias simbolizado por un arcángel, porque sus alas mecánicas fueron aquel día providenciales; finalmente esa catarata de agua, recordatorio de los héroes que en marcha incontenida se pusieron a las órdenes del capitán valeroso”.