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Tenerife se llena de turistas mientras prepara una protesta “histórica” contra la masificación de la isla

Canarias Ahora

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La isla de Tenerife ha batido todos sus récords de llegadas de turistas, según indican los últimos informes publicados sobre esta materia esta misma semana. Al mismo tiempo, las autoridades insulares y regionales buscan incrementar aún más estas cifras y los beneficios mientras se marcan el objetivo de que esta industria sea más “sostenible” y promueven (con una financiación de 62 millones de euros) una “transformación del modelo” que consiste, entre otras cosas, en potenciar la capacidad del turismo “a la hora de generar valor y bienestar en favor de la ciudadanía”. Mientras tanto, los lugares más emblemáticos de la isla de Tenerife, como Anaga o el Teide, viven situaciones de colapso ante la afluencia masiva de visitantes y crece la denominada turismofobia.

Este jueves, 21 de marzo, se conoció la cifra de turistas que visitaron la isla tinerfeña según el Boletín de Coyuntura Insular de Tenerife, elaborado por la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife, correspondiente al cuarto trimestre de 2023. Los datos expuestos indicaban que más de 6,5 millones de personas visitaron la isla en 2023, lo que supone la cifra más alta de su historia. De esos, más de 5 millones fueron turistas extranjeros, con un incremento anual del 11%, y casi 900.000 fueron nacionales, un 7,1% más que el año anterior.

Y la previsión para esta Semana Santa, y para el conjunto de 2024, es que superen incluso esas marcas.

El mismo vicepresidente y consejero de Turismo del Cabildo de Tenerife, Lope Afonso (PP), indicó en un comunicado este jueves que “Tenerife es una isla que se encuentra en forma en cuanto a crecimiento económico se refiere”, que lidera este crecimiento en el Archipiélago, pero que a su vez “está sometida a debilidades y amenazas”. “Tenemos que centrarnos en mejorar las debilidades y huir de los triunfalismos. Este liderazgo que se genera a través del incremento de la actividad turística debe ser responsable”, poniendo sobre la mesa la necesidad de que esta industria sea más sostenible.

Sin embargo, al mismo tiempo que se habla de sostenibilidad y de cambio de modelo, las mismas autoridades autorizan más hoteles y contemplan en el sur de la isla el desarrollo de una nueva ciudad, con la mayor parte de su suelo dedicado a la actividad turística. Es lo que se conoce como el proyecto de El Mojón, junto al núcleo turístico ya masificado de Los Cristianos, en el municipio de Arona. Ninguna administración local, insular o regional ha planteado por ahora poner ningún límite a la industria turística (como la ecotasa o una moratoria en el sector) y cuando surgen iniciativas para hacerlo, son rechazadas.

Rechazo a iniciativas que limiten la presencia de turistas

Un ejemplo de esto ocurrió este mismo jueves, 14 de marzo, en la sesión plenaria celebrada en el Ayuntamiento de La Laguna. PSOE, CC, PP y Vox rechazaron la propuesta de Drago Verdes Canarias de limitar o controlar el acceso de vehículos de uso turístico al Parque Rural de Anaga.

El concejal Alberto Rodríguez, defensor de la moción, puso de manifiesto “el descontrol de vehículos que existe en Anaga, con la consecuente afectación al espacio natural protegido”.

La moción solicitaba la creación por parte del Ayuntamiento de las infraestructuras y mecanismos de acceso necesarios para limitar la entrada de vehículos de uso turístico, entre otros los vehículos de alquiler, los vehículos con licencia de vehículos turismo con conductor (VTC) y las excursiones de quads y boogies, estableciendo un cupo máximo diario que atienda a las condiciones de conservación del Parque.

También proponía al Ayuntamiento restringir la circulación de vehículos privados de uso turístico durante los fines de semana, así como a prohibir su estacionamiento dentro de los límites del Parque, una medida de urgencia ante la afectación directa que está sufriendo el espacio protegido.

Solo dos días después del rechazo a esta moción se produjo una masificación de vehículos en el Parque Rural de Anaga que hizo que el director del área de Medio Natural del Cabildo de Tenerife, Pedro Millán, denominase a lo ocurrido como una “tormenta perfecta”, ya que, según él, se dieron varios factores que ayudaron al colapso de la zona: buen tiempo, unas obras y un semáforo en una de las vías.

Sin embargo, la situación no es nueva y los vecinos de Anaga han criticado en diversas ocasiones la gran cantidad de vehículos que circulan por las vías del Parque, que colapsan los apeaderos y, sobre todo, la presencia de grandes guaguas, que ocupan los dos carriles para poder hacer giros muy pronunciados en esta angosta y sinuosa carretera.

Esta masificación no solo se da en este Parque, también ocurre en el Parque Nacional del Teide, en el Parque Rural de Teno y en los accesos a determinadas playas, como Las Gaviotas o Las Teresitas, que protagonizan los fines de semana de buen tiempo enormes atascos en sus accesos.

No son solo turistas, los habitantes en Tenerife han aumentado considerablemente en los últimos años hasta convertirse en la isla más poblada del archipiélago, con casi un millón de habitantes.

Actividades humanas que agravan las consecuencias de la crisis climática

Paralelamente a este desarrollo turístico y demográfico, la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) publicó un informe de Evaluación Europea del Riesgo Climático (EUCRA, por sus siglas en inglés). En él advierte de la llegada de fenómenos meteorológicos extremos a Canarias, como son olas de calor y tormentas tropicales, entre otros, debido al cambio climático, pero también, y eso es lo reseñable, describe distintas actividades humanas que agravan las consecuencias de la crisis climática.

La AEMA señaló el uso y la planificación del suelo, las prácticas de turismo “insostenible” y la sobrepesca como “factores no-climáticos” que acentúan el impacto del calentamiento global en las regiones de la Macaronesia, entre ellas, Canarias.

La Agencia ha identificado las megaconstrucciones en zonas costeras, de las que Canarias tiene en abundancia, así como la proliferación constante de carreteras, la masificación turística y la pesca “insostenible” como algunos ejemplos de actuaciones que “impulsan” las repercusiones del cambio climático en la Macaronesia.

“Canarias tiene un límite”

Así, mientras la industria turística sigue promocionando las islas y las autoridades siguen confiando en este sector como motor económico de las islas y juntos buscan aumentar las llegadas de visitantes, las plazas aéreas, las camas turísticas, los complejos hoteleros y las viviendas vacacionales, parte de la población se rebela contra ese modelo “desarrollista” que explota los recursos naturales y los paisajes isleños bajo la premisa de que crea empleo y riqueza. Sin embargo, mientras que los datos turísticos baten récords, Canarias sigue teniendo los indicadores de pobreza y exclusión más bajos del país (más de 33% de la población) y los segundos salarios más bajos.

Y cada vez hay una mayor conciencia de que el territorio en Canarias es muy limitado y frágil, y que sobre todo sus espacios naturales necesitan mayor protección. Esto, para un número creciente de personas en las islas, no concuerda con que se apueste por aumentar cada vez más el número de visitantes y el número de grandes hoteles o infraestructuras como puertos, aeropuertos o incluso un circuito de carreras de coches. Solo en Tenerife son ya varios los proyectos cargados de polémica por su envergadura y porque, en algunos casos, no cumplen con la normativa vigente o están plagados de irregularidades, como Cuna del Alma, el puerto de Fonsalía, el Circuito del Motor o el hotel de La Tejita.

Este hartazgo se materializará nuevamente en la isla en apenas tres semanas: hasta quince colectivos cívicos y ecologistas han convocado una manifestación en Tenerife con el objetivo, por un lado, de protestar contra el modelo de desarrollo existente actualmente y que, según explican, ha “colapsado” a la isla, y por otro, convertirse en la manifestación “más grande de la historia de Tenerife”.

Será el próximo sábado 20 de abril, a las 12.00 horas, y partirá de la plaza Weyler de Santa Cruz de Tenerife.

Los convocantes son, por el momento, ATAN, Salvar La Tejita, Salvar Tenerife, Fundación Telesforo Bravo-Juan Coello, Salvar El Puertito, Tabona, Plataforma Los Silos-Isla Baja, Asociación Abeque, Red Asirem, Coordinadora El Rincón, Rebelión Científica y ADC- Asamblea en Defensa de Nuestra Tierra (ADNT).

Bajo el lema Canarias tiene un límite. ¡Por un cambio de modelo!, los grupos reivindicarán una mejor conservación de los espacios naturales de Canarias y la implantación de una ecotasa o tasa turística, una moratoria turística y vacacional y la regulación de la compra de viviendas por parte de extranjeros.

Un “cambio de modelo”, pero promoviendo la masificación

Este mismo viernes, la empresa pública Turismo de Islas Canarias aprobó su nuevo plan de actuación 2024, que cuenta con 62,6 millones de euros, en su mayoría procedentes de fondos europeos, y que, según los proponentes, sitúa a la ciudadanía “en el centro de la estrategia de transformación del modelo turístico canario”.

La Consejería de Turismo y Empleo afirma que este plan establece cinco ejes transversales con los que se pretende alcanzar tres objetivos: potenciar la capacidad del turismo “a la hora de generar valor y bienestar en favor de la ciudadanía”, promover el incremento de su “compromiso con la neutralidad climática” y contribuir a la mejora de su resiliencia y competitividad.

Para la consecución de estos objetivos, se establecen cinco ejes principales de actuación, de carácter transversal: ciudadanía, sostenibilidad, digitalización, inteligencia turística y enfoque integral de la experiencia turística.

Los ejes se desarrollan a través de ocho programas: el de comunicación, con 990.000 euros, con un plan específico para la ciudadanía y otro para los profesionales turísticos en destino, y el programa de acción climática, dotado con 1,3 millones de euros, que contempla acciones destinadas a promover conciencia sobre la necesidad de implementar buenas prácticas en sostenibilidad ambiental en la cadena de valor turística de promoción.

Además, con 31,4 millones de euros, el programa de promoción persigue la captación cualificada y segmentada de turistas a través de campañas y acciones de comunicación en medios; el de conectividad, con 120.000 euros, tiene como objeto mejorar las conexiones de las islas con los distintos mercados de origen, mientras que la digitalización, tecnología e innovación, cuenta con 3,1 millones de euros y el objetivo de construir un ecosistema digital del destino.

Para la comercialización se destinan 1,2 millones de euros, con el fin de “apoyar a las empresas turísticas canarias en la comercialización de productos y servicios turísticos a través de herramientas digitales y la proyección de sus ofertas, mientras que la mejora de la experiencia turística, con 17 millones de euros, busca mejorar la oferta turística canaria a través del impulso y desarrollo de proyectos y del apoyo a eventos a través de los patrocinios.

El programa de inteligencia turística y estrategia, con 1,5 millones de euros, se centra realizar proyectos de investigación, gestión del conocimiento y de datos a fin de integrar conocimiento en el proceso de toma de decisiones y los gastos de explotación ascenderán a 5,6 millones de euros.

La estrategia se define a través del Instrumento de Planificación Estratégica (IPE) 2022-2024.

La consejera de Turismo y Empleo del Gobierno de Canarias, Jéssica de León, ha indicado que este plan amplía el propósito de Turismo de Islas Canarias, ya que actualmente se está en un nuevo ciclo turístico que viene determinado por las nuevas motivaciones de los turistas, la multiplicación de destinos competidores y el desarrollo de nuevos modelos de negocio.

En el Consejo de Administración también se analizó la gestión y ejecución del Plan de Actuación 2023, cuyas cuentas auditadas sin salvedad alguna fueron formalizadas por unanimidad de los consejeros.