Violencia machista: condenado a casi 25 años de cárcel por asesinar a su expareja en Adeje y lesionar a su hijo
La Audiencia Provincial de Santa Cruz de Tenerife ha impuesto 24 años y diez meses de prisión a un hombre considerado culpable por un jurado popular de asesinar a su expareja en el municipio de Adeje en el sur de Tenerife en enero de 2023.
De esta pena, 23 años se corresponden al asesinato y otro año y diez meses más por las lesiones causadas a su hijastro cuando intentó defender a su madre.
El juez fija el pago de las responsabilidades civiles en 345.000 euros, de los que 250.000 corresponderían al hijo mayor de la mujer fallecida que presenció la muerte, quien recibiría también otros 20.000 euros por la heridas provocada en la mano y 25.000 a cada uno de los otros tres hijos, dos de ellos nacidos del matrimonio.
Tal y como dictaminó en su momento el jurado popular en la imposición de la pena se tienen en cuenta los agravantes de parentesco y de reincidencia ya que no era la primera vez que la mujer era víctima de malos tratos.
El juicio con jurado tuvo lugar a finales del pasado mes de enero y al término de las sesiones el veredicto concluyó con que el crimen fue premeditado y a traición y pidió que se tuviera en cuenta que se estaba ante un episodio de violencia de género y el agravante de parentesco.
En aquel entonces se descartó el atenuante solicitado por la defensa de que el acusado no era consciente de lo que hacía dado que estaba bajo los efectos de las drogas, medicamentos y alcohol.
Igualmente lo consideran autor de un delito de lesiones del que fue víctima su hijastro cuando agarró el cuchillo para intentar evitar la muerte de su madre causándole heridas en ambas manos.
El matrimonio duró diez años en los que las peleas y malos tratos fueron continuos, al igual que las separaciones y consiguientes reconciliaciones, hasta el 28 de diciembre de 2022 en el que tras una denuncia de la víctima estuvo en el calabozo unos días.
Su abogado admitió la culpabilidad desde el principio y visto el dictamen solicitaba 16,5 años de prisión por la muerte y lo mínimo por las lesiones.
Los peritos que intervinieron en la vistas certificaron que la muerte se produjo de forma casi inmediata y bastó una sola cuchillada y el psicólogo negó de forma rotunda que el acusado no hubiese sido consciente de lo que hacía aunque hubiese ingerido bebidas alcohólicas, pastillas o cocaína y también puso en duda que sufriera de amnesia, como aseguró.