El Ayuntamiento de Granadilla, gobernado por Coalición Canaria, el PP y Vox, paga un documental negacionista del cambio climático
Es lo que tiene gobernar con la ultraderecha: que acaba notándose en las políticas, aunque, para ello, se tenga que mirar para otro lado o asumir tesis en algunos ámbitos que, al menos en el caso de Coalición Canaria (y en teoría, otra cosa es a título personal), no se comparten. Lo cierto es que, en Granadilla de Abona, uno de los municipios más poblados (unos 60.000 habitantes) e importantes del sur de Tenerife, su Ayuntamiento ha costeado un documental sobre el sector primario local elaborado por Miguel Rix, un muy activo negacionista del cambio climático que, además, no sólo comparte o, incluso, sirve de referente a Vox sobre subsectores como el agrícola, ganadero o pesquero frente a la Agenda 2030 de la UE o el resto de políticas de sostenibilidad, sino que suele promover o defender diversas teorías de la conspiración o pseudocientíficas, siempre en línea con su tendencia de extrema derecha (se presenta en redes bajo lemas como “Stop parásitos España”).
Hasta ahí, coherencia, pues el concejal de Sector Primario del Consistorio de Granadilla es el candidato y portavoz de los ultraderechistas, José Sanabria, quien ya pactó el gobierno con la CC de Domingo Regalado en junio de 2023, sólo que los dos ediles del PP optaron entonces por hacer alcaldesa a la socialista Jennifer Miranda tras el destrozo que les hizo el candidato nacionalista con dos ediles conservadores que acabaron en su plancha.
No obstante, y desde el principio del mandato, Regalado no paró, desde su puesto de asesor del presidente regional, Fernando Clavijo, de mover todos los hilos posibles para propiciar una censura y, al final, el PP regional convenció a uno de sus concejales, el portavoz y candidato, Marcos Antonio Rodríguez, para propiciar una censura contra el PSOE, lo que cuajó en marzo de 2025, aunque estuviera meses y meses negándolo y pese a que eso pasara por pactar con la extrema derecha de Abascal.
Pues bien, desde entonces, y según subraya a Canarias Ahora el portavoz de Vox, cada partido gestiona sus áreas con margen sobrante, de manera que él se siente “totalmente libre” (no para de hablar de “libertad”, en su visión, claro) para tomar las decisiones que cree necesarias sin que tenga que ser fiscalizado o, al menos, buscar consensos porque “también CC y PP hacen cosas o tienen posturas que yo no comparto y no por eso voy a pedirles que desistan”. Desde luego, y en línea con esa profunda teoría liberal de pensadores como Javier Milei y su “¡viva la libertad, carajo!”, todo un ejemplo de coherencia. Por eso, eligió a Miguel Rix “porque es una persona que lleva dos años caminando el país y estudiando y hablando del sector primario”. Según Rix, lo que se da es “un comportamiento cíclico del clima”, sin cambio, y se está usando esa “falsa teoría” para “reducir libertades”.
Contra las tesis del consejero regional de Transición Ecológica (PP)
El problema de pagar con dinero público a este tipo de personas es que Rix no sólo niega el cambio climático y se opone radicalmente a todas las políticas del sector primario y otros ámbitos que tratan de luchar contra esa evidencia científica (que, por supuesto, para esta gente resulta falaz), sino que lleva años con una cruzada contra la Agenda 2030 que se supone que sí apoya CC y, con algunos matices, el PP (cuyo consejero regional de Transición Ecológica, Mariano Hernández Zapata, se aleja mucho del negacionismo sobre el cambio del clima por el calentamiento global).
Según recalca Sanabria, la elección del “documentalista” resulta coherente con la opinión de Vox sobre esas políticas europeas y de Gobiernos como el Español. Además, cree que es lo que piensan todos (sí, “todos”) los agricultores y pescadores locales, “lo que queda reflejado en el documental”, titulado Granadilla de Abona, un ejemplo local para el sector primario, como si no hubiera nadie en este ámbito que sí cree en el cambio climático o, al menos, comparte algunas de las medidas estatales y comunitarias para sus ámbitos.
El documental costó 10.646 euros (incluido el IGIC), según consta en la Plataforma de Contratación del Sector Público, aunque la cifra se elevó más si se añaden los 7.490 que supuso su presentación (junto al libro Con las manos y el alma), el pasado 20 de diciembre, en un acto en el casino XI de Junio, situado en este municipio con una amplia zona de medianía y tradición pesquera en barrios como Los Abrigos, donde hay una cofradía. En la presentación, y qué menos, Rix insistió en la mesa redonda en que “el cambio climático no existe, que es inducido para crear sequía (pues el aluminio no sale de la tierra) y que solo hay una manipulación climática para imponer la Agenda 2030 y la Agenda Verde, que no se han votado”, tal y como ya hizo en un documental previo (Yerma 2030, de diez capítulos) que, por supuesto, sirve casi de biblia negacionista para Vox.
El “productor” de lo engendrado sobre Granadilla impulsa, además, un grupo negacionista llamado Espartanos, elementos que se pasean por las calles vestidos (supuestamente) de eso, de guerreros clásicos de Esparta, para “defender” sus tesis.
Críticas en redes sociales y sin emisión en cadenas locales o regionales
Por supuesto, esta apuesta por tesis que van en contra del consenso científico y de las políticas del sector primario que ahora impulsan en Europa los conservadores, socialdemócratas, gran parte de la izquierda y liberales, siempre en contra de las distintas familias negacionistas de la extrema derecha, desató reacciones muy críticas en redes sociales, como la de Idafe Martín Pérez, vecino precisamente de Granadilla que lleva años luchando contra este tipo de posturas que niegan las evidencias y abogan por el habitual populismo reduccionista de los ultraderechistas.
Según refleja en su post, y aparte de agradecer el trabajo previo de lo grave no es sólo que Vox recurra a una persona sin ningún vínculo con el municipio para elaborar un trabajo de este tipo y con estas tesis, sino que lo permitan sin ningún pronunciamiento (salvo que, en el fondo, se comparta también estas opiniones) los socios de gobiernos, especialmente CC, lo que atribuye claramente al mantenimiento del poder. “Ya ven, la oposición no mola y la sillita caliente, sí. Así que ahora hay que hacer de pagafantas de los fascistas”, asegura.
Lo más llamativo no es sólo el silencio absoluto de CC y PP, sino que el consistorio lanzó un enlace con el documental e hizo un llamamiento para que todas las emisoras de TV que quisieran los difundieran pero, oh sorpresa, resulta que, de momento, sólo lo ha hecho Toro TV (el pasado 24 de enero), una cadena ultraderechista que no se emite en Canarias (antes se denominaba Intereconomía TV) y solo está disponible en plataformas digitales. Según Sanabria, y volviendo a usar lo de la “libertad”, “eso no significa que ninguna otra cadena no lo haga en el futuro”, aunque no aclara a este medio si ésa fue la intención desde el principio, si no se planificó y negoció con cadenas locales o que emiten en toda Canarias (RTVC o RTVE) su emisión, si se dejó sólo al albur de que se sumaran los que sí comparten sus tesis.
Según Sanabria, en el documental se refleja las opiniones de los agricultores y pescadores de Granadilla, pero sostiene que son todas contrarias a las políticas de la Agenda 2030 y, aunque mezcla también el reciente acuerdo con Mercosur y las actuales protestas con tractores, no contempla, al menos en lo indicado a Canarias Ahora, que haya pescadores o agricultores que no salen en el documental y que sí aceptan que existe en cambio climático y que algunas políticas están bien orientadas. A su juicio, las tesis de Rix son las correctas y el documental refleja ese supuesto rechazo “unánime” en el sector primario local a una Agenda 2030 que respaldan sus propios socios locales, “tal y como está pasando ahora en otras protestas en Los Cristianos o como vemos con las tractoradas en muchos sitios de España y Europa” (en realidad, al menos ahora, por el acuerdo con Mercosur).
Tanto la presentación del libro como del documental se difundieron antes y después de ese acto en el casino como un “homenaje sentido” a los, sin duda, meritorios protagonistas de este sector en la localidad, sólo que con autor del trabajo audiovisual que volvió a ir contra un consenso científico mundial que, se diga lo que se diga, resulta aplastante, con algunas voces contrarias, pero muy minoritarias.
El sitio web del Ayuntamiento de Granadilla no incluye el enlace para ver el documental, pero a los que acceden a ese link se les exige pedir permiso y esperar a que se les conceda respondiendo en un correo.