La Dirección General de Tráfico (DGT) en Tenerife evalúa desde el pasado lunes, y hasta hoy, la viabilidad de instalar semáforos inteligentes de acceso a la TF-5, una medida impulsada desde el Cabildo tinerfeño para hacer frente a los atascos y para la que ya se contaría con una reserva económica de hasta 4 millones de euros.
De contar con una valoración positiva por parte de la DGT, la institución tinerfeña prevé instalar, al menos parcialmente, esta infraestructura a lo largo de este 2026, según ha avanzado en rueda de prensa por Acuerdos de Consejo de Gobierno el vicepresidente segundo, José Miguel Ruano, junto al vicepresidente Lope Afonso.
La prueba técnica sobre la semaforización de accesos a la TF-5 se realiza en los accesos a la rotonda del Padre Anchieta (La Laguna), y en el enlace de Guamasa. “Se verifica en qué medida se mejora la dinámica de funcionamiento de la TF-5 en las horas punta, cuando existe una concentración muy alta, superando los más de 100.000 vehículos entre Tacoronte y el área metropolitana”, ha especificado.
“Tenemos un grave problema de movilidad en Tenerife, con un plan insular de movilidad sostenible en trámite, indicadores de congestión del tráfico listos, y una proporción de número de vehículos por habitante muy superior a la media española, por lo que todo lo que podamos hacer para aliviar, serán siempre bienvenido”, ha dicho.
En cuanto a la inversión, el Cabildo de Tenerife cuenta con una dotación prevista de entre 1,8 y 4 millones de euros, en función del tipo de implementación a llevar a cabo en este proyecto, con la autorización de la DGT, para poder impulsar la semaforización en la TF-5. “Aunque no sea la solución final del problema de movilidad, sí que podría aliviar”.
“Esperamos adoptar un acuerdo tras el encuentro previsto con la DGT para valorar la medida, y determinar aquellos puntos en donde podría continuarse con una implementación, al menos parcial, durante este 2026”, según ha avanzado el vicepresidente segundo.