La asociación ecologista Salvar La Tejita ha informado de que la compañía Construcción, Promoción y Derivados, S.A, del empresario José Viqueira, encargada de las obras del hotel, en el sur de Tenerife (Granadilla de Abona), ha acatado parte de la orden emitida, desde abril de 2024, por el Servicio Provincial de Costas de Tenerife, a instancias de la Dirección General de la Costa y el Mar, que indicaba la necesidad de reponer el terreno “a su estado anterior”, después de excavar un socavón de cinco metros de profundidad, en un sistema dunar dentro del dominio público marítimo terrestre, según indican los ecologistas en un comunicado.
Según detalla la asociación ecologista, el pasado mes de diciembre se alertó al Servicio Provincial de Costas de Tenerife de movimientos de tierras dentro del dominio público marítimo terrestre.
Las siguientes semanas de enero prosiguieron estos trabajos que, a diferencia de lo visto hasta el momento, consistían en rellenar el gran socavón de cinco metros de profundidad excavado sobre un campo de dunas. Ahora, “desde el Servicio Provincial de Costas han confirmado que esos movimientos de tierra en efecto se correspondían con el acatamiento de la orden de reponer el terreno a su estado anterior en dicho sector”, subraya la asociación.
La plataforma señala que esta superficie, que ahora está siendo restaurada, fue el primer sector donde se iniciaron los movimientos de tierra en el hotel de La Tejita en mayo de 2019.
Los ecologistas lo definen como una “estocada” al resto del proyecto hotelero, y con ello la empresa “está reconociendo y acatando que no van a poder terminar 196 camas hoteleras”, según subrayó su portavoz, Ruben Pérez.
El portavoz recordó además que la licencia fue considerada “para un proyecto en su integridad. No se puede hacer ni una cama más, ni una cama menos y en este momento no van a poder hacer el hotel tal y como lo tenían previsto”, porque parte de la construcción ocupa dominio público.
Además, Rubén Pérez aclara que, “reponer el terrero a su estado anterior, significa volver a poner lo que había ahí anteriormente”, un campo de dunas. “Vamos a ver que es lo pasa, si dejan un terraplén de malas maneras, o si realmente retiran la vaya para que la arena de la playa pueda fluir y se adaptan las obras para que la arena lo cubra”.
Según manifiesta la asociación, la promotora Viqueira conocía el potencial de este sistema dunar para ser incorporado al dominio público marítimo terrestre, y “desde el principio su intención fue destruirlo”, destacan los ecologistas.
Salvar La Tejita recalca que en febrero de 2024, tras cinco años sin intervenir en este sector debido a la imposición de tres órdenes de paralización de obra diferentes, las palas volvieron “a cebarse” con esta área de 3600 metros cuadrados excavando “un profundo hoyo” de 5 metros de profundidad.
Además, la asociación recuerda la manifestación por la que tanto Salvar la Tejita como la Asociación Tinerfeña Amigos de la Naturaleza (ATAN) recibieron sendas multas por considerarse como “no autorizada, pese haber existido notificación de urgencia”, cuya cuantía ascendió a 300 euros.
Asimismo, los ecologistas indican además que decenas de manifestantes fueron multados por reivindicar que no se destruyera un sector de dominio público y se enseñara a la Guardia Civil el mismo día el documento de la Dirección General de Costas “que advertía que la promotora no tenía título habilitante para construir en dominio público marítimo terrestre”, subraya.
Dos años después, Salvar La Tejita celebra que, “por fin”, la promotora Viqueira está accediendo a reparar parte del daño causado.
“Nos parece injusto que no haya recibido sanción alguna por atentar con alevosía contra un bien que es de propiedad pública. Desde Salvar La Tejita seguiremos de cerca este proceso pues no aceptaremos otro escenario que no sea la íntegra reposición del terreno a su estado anterior, esto es, un campo de dunas discurriendo desde la Playa de La Tejita a la Playa del Chinchorro. Sin vallados y sin ningún tipo de construcción que altere su integridad natural”, manifiesta la asociación ecologista.
Por otro lado, Salvar la Tejita insta al Ayuntamiento de Granadilla que intermedie en esta obra “que atenta contra el paisaje de la mejor playa del sur de Tenerife”.
Se está permitiendo que se construya un hotel que no va a ser terminado, porque tal y como reconoce la Dirección General de la Costa y el Mar, la promotora no puede edificar en el 16% de la parcela (196 camas afectadas).
Salvar La Tejita señala que tiene pendiente este 2026 la celebración de la segunda práctica pericial incluida dentro del contencioso administrativo interpuesto contra la licencia del Hotel de La Tejita. En ella, explica la asociación, a parte de las irregularidades en materia de ordenación del territorio por invadir el deslinde costero, se cuestionará la ausencia de sistema de depuración de aguas en base a la ley por parte del proyecto hotelero.
Por último, Salvar La Tejita asegura que el proyecto es “incompatible” con La Directiva europea de Evaluación de Impacto Ambiental (EIA), ya que, “principalmente, la Directiva 2011/92/UE (modificada por la Directiva 2014/52/UE), establece el marco legal para evaluar si proyectos públicos y privados con potencial impacto significativo en el medio ambiente”, concluye.