Condenada una falsa podóloga que ejercía en farmacias de Tenerife sin titulación ni colegiación

El Juzgado de lo Penal nº1 de Santa Cruz de Tenerife ha condenado por un delito de intrusismo profesional a una mujer que ejercía como podóloga en diversas farmacias de Tenerife sin poseer el título académico oficial habilitante ni estar, por tanto, colegiada en el Colegio Oficial de Podólogos de Canarias.

La sentencia, hecha pública por el Colegio Oficial de Podólogos de Santa Cruz de Tenerife, considera probado que la condenada realizó actos propios de la profesión podológica en distintos establecimientos de la isla, utilizando instrumental específico de podología como bisturís, micromotor e instrumental cortante y punzante, además de efectuar diagnósticos sobre patologías del pie, recomendaciones de plantillas y tratamientos a pacientes.

Entre los hechos acreditados por el juzgado figura la atención a pacientes en consultas instaladas en farmacias, donde llegó a medir el arco plantar, detectar alteraciones biomecánicas, recomendar tratamientos ortoprotésicos y tratar patologías como uñas encarnadas utilizando instrumental reservado a profesionales sanitarios titulados en podología. Además, emitía justificantes y facturas identificando los servicios prestados como “consulta de podología”.

La magistrada condena a la falsa podóloga a 20 meses de multa con una cuota diaria de 6 euros.

La resolución judicial también recoge que la condenada era plenamente consciente de que no podía ejercer como podóloga en España, ya que había sido requerida y apercibida previamente por el Colegio Oficial de Podólogos de Canarias desde el año 2018 por carecer de la titulación necesaria para desarrollar esta actividad profesional.

El procedimiento judicial se inició tras la querella presentada por el Colegio Oficial de Podólogos de Canarias en noviembre de 2021, después de recopilar pruebas documentales, grabaciones y testimonios que permitieron acreditar el ejercicio ilegal de la profesión sanitaria.

El Colegio Oficial de Podólogos de Canarias valora positivamente esta sentencia, que aún no es firme, porque refuerza la protección de los pacientes y la seguridad sanitaria, al reconocer la gravedad del ejercicio de profesiones sanitarias sin la formación, habilitación y colegiación obligatorias.

El Colegio recuerda que la podología es una profesión sanitaria regulada cuyo ejercicio requiere estar en posesión del título universitario oficial correspondiente y estar colegiado. El intrusismo profesional supone un riesgo para la salud de los pacientes, especialmente cuando se realizan diagnósticos, tratamientos o procedimientos invasivos sin la cualificación legalmente exigida, advierte.

El Colegio recuerda a la ciudadanía la importancia de comprobar siempre que los profesionales sanitarios están debidamente colegiados antes de someterse a cualquier tratamiento podológico.