La portada de mañana
Acceder
La carrera para evitar que el “tsunami” que arrasa Madrid se una al de Ávila
La ofensiva de Trump contra Irán desencadena una escalada regional en el golfo
Opinión - 'Problemas que se votan en las urnas', por Rosa María Artal

ENTREVISTA

Juan Avello: “A costa muchas veces de su salud, los jueces trabajan en beneficio de los ciudadanos”

Juan Avello Formoso (Oviedo, 1975) asume la presidencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC) avalado por un sólido consenso en la judicatura y tras casi dos décadas de ejercicio en Gran Canaria. El hasta ahora juez decano de Las Palmas toma el timón del alto tribunal autonómico con una visión clara: la necesidad imperiosa de modernizar la Administración de Justicia, reclamar los refuerzos que el sistema pide a gritos y situar a la persona “en el centro” del proceso.

El reto que tiene sobre la mesa es titánico. El Archipiélago lidera desde hace siete años las tasas de litigiosidad en España, con juzgados sobrecargados y atascos históricos, como los miles de expedientes de extranjería que colapsan Tenerife. En esta entrevista, Avello aborda los males endémicos de la justicia en las Islas y también sus fortalezas, analiza las deficiencias tecnológicas y de infraestructuras, reflexiona sobre la lacra de la violencia machista y advierte de que los jueces están sosteniendo el servicio público a costa de su propia salud.

Canarias encadena siete años como la comunidad con mayor litigiosidad de España, ¿qué explica mejor el dato: una sociedad conflictiva, una economía más frágil y dependiente del turismo o una administración que resuelve sus problemas en los tribunales?

Las tres. Hay un libro muy bueno, ‘La factura de la injusticia’, que trata un tema que me interesa, porque creo que realmente al final vamos a tener que ir por ahí. Que funcione bien la justicia es muy importante para la economía. Este libro, de (Juan S.) Mora-Sanguinetti, analiza los factores que inciden en la sobrelitigiosidad. Y son los que dice usted.

Primero, el tipo de actividad económica preponderante. En Navarra, por poner un ejemplo, en zonas altamente industrializadas la litigiosidad es menor, porque para construir una central termoeléctrica se hacen unos contratos del carajo y eso genera menos litigios que el sector servicios.

Después está la población estacional o la población flotante, los turistas que vienen. Aquí la forma de calcular el índice de litigiosidad es: número de procedimientos por número de habitantes. Aquí los 15 millones de personas que vienen aquí, esos algún pleito tendrán, pueden plantear procedimientos, pero no se tienen en cuenta para calcular la media.

Y después, la calidad legislativa. Son los tres factores que tocó usted. La calidad legislativa genera litigios. Si tú haces una ley que no está clara, eso incide también en la litigiosidad. Son los tres factores. ¿Cuál es preponderante aquí, en Canarias? Yo creo que el sector al que se dedica Canarias (el turismo) incide en el índice de litigiosidad, pero eso daría mucho para hablar. (Canarias) también tiene el mayor índice de litigiosidad en la jurisdicción social y los visitantes tampoco se contratan aquí o no vienen a trabajar. Entonces, es una explicación posible y añadida a muchas más cosas, pero eso es para estudiarlo.

Según la última memoria del TSJC, los jueces y juezas canarias son los que dictan más sentencias. ¿Esto es una señal de eficiencia o de una sobrecarga extrema y crónica?

Es un ejemplo magnífico de la responsabilidad de los jueces. Si tú tienes que trabajar un 120% del módulo y estás a 350, es indudable que te está suponiendo un esfuerzo físico y psíquico. Ser juez es muy difícil y yo lo sufrí en mis carnes cuando ejercía la función jurisdiccional con esa responsabilidad que tienes de que sacar el trabajo, porque depende una persona de eso. Tienes que tener, primero, una capacidad resolutiva tremenda, una capacidad de trabajo tremenda y una dedicación mañana, tarde y noche muchas veces. Por tanto, reconocimiento total y absoluto a todas las funciones, a todo el trabajo que hacen todos los jueces de Canarias.

Segundo, pues algo hay que no cuadra, ¿no? Si la previsión de tu trabajo máximo es 120 y estás en 350, está claro que hay algo. Si a usted su jefe le dice que tiene que hacer un reportaje al día y está haciendo diez, pues hay algo que no cuadra, ¿verdad? Los diez reportajes seguro que no son igual de buenos que hacer un reportaje.

Cuando los jueces pedimos algo, nunca pedimos para nosotros, pedimos porque estamos convencidos de que es mejor para el servicio público. Cuando un barco está a punto de hundirse o tiene una vía de agua, ¿qué se puede hacer? Uno, intentar evitar que entre más agua: mediación, más unificación, las cosas que podamos hacer. O dos, sacar más agua: más plazas, más jueces, porque toda la idea de los tribunales de instancia gira un poco en torno a eso. Es decir, que para crear más plazas de juez no sea necesario crear nuevos juzgados con un juez, un secretario, diez funcionarios, el espacio… ¿Qué es lo que hace falta? Pues si un juez está poniendo 700, 800 sentencias al año, por lo menos que haya otro más y que sean 400.

Canarias, además de ser la comunidad autónoma con mayor litigiosidad, fue también la comunidad que más resoluciones dictó. O sea, interpretándolo y traduciéndolo, donde los jueces trabajamos más. Y además, el índice de confirmación de las sentencias dictadas en primera instancia es superior a la media nacional.

¿Y cómo se traduce eso en la salud de los miembros de la judicatura? ¿Están quemados los jueces y las juezas de Canarias?

Generalizar no es bueno. Están comprometidos con su trabajo y son responsables y lo hacen lo mejor que se puede. Y eso, siempre que tenga yo oportunidad, tanto con los periodistas, como en cualquier acto, el compromiso de esta presidencia es reconocer siempre el gran trabajo que hacen los jueces, porque es el gran capital humano que tenemos y porque a costa muchas veces de su salud trabajan en beneficio de los ciudadanos, por la responsabilidad, el compromiso, la forma de ser que tienen los jueces.

Los jueces tenemos cosas de deformación profesional. Yo lo vi en casa. Y tenemos responsabilidad y es un trabajo importante, entonces lo haces con todo el esfuerzo que supone, pero la teoría es que no debería de ser así, pero no por nosotros, que también, sino por la calidad del trabajo que se hace. Podrás hacer mejores sentencias y podrás dar una mejor respuesta a los ciudadanos si el trabajo es razonable y lo puedes hacer bien.

En su toma de posesión dijo que aspiraba a una revolución en la justicia para situar a la persona en el centro. ¿Cómo se materializa esto? ¿Qué cambios puede notar la ciudadanía?

Hay una cosa de todos esos números que estuvimos antes hablando: el mayor índice de litigiosidad, la mayor capacidad resolutiva, el mayor índice de confirmación… En los últimos años siempre se han obtenido por órganos judiciales en Canarias premios de calidad.

El Decanato de Las Palmas de Gran Canaria, cuando era decano Óscar (González Prieto), recibió un premio de la calidad de la justicia. El Juzgado de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia, con Tomás (Martín), es pionero, una auténtica referencia a nivel internacional y una maravilla. El programa de atención a las personas con discapacidad del partido judicial de Arrecife también recibió por implementación de nuevas técnicas de gestión. Y recientemente, el protocolo de atención a sanitarios agredidos.

Se hacen las cosas bien, a pesar del trabajo que hay. A lo mejor, precisamente por eso. Poner al ciudadano en el centro de todo parece un eslogan, pero es que es verdad, es que es así, es que no puede ser de otra manera.

Ahora que habla del juzgado pionero de Violencia contra la Infancia y la Adolescencia en Las Palmas de Gran Canaria, ¿se trasladará ese modelo a otros partidos judiciales?

Sí, además la ley orgánica así lo prevé. Y en aquellos partidos judiciales en los que sea posible, se hará. Cuando vas a ese juzgado y ves a las víctimas menores de edad, ves que hay algo digno y si hay algo por lo que de verdad se puede luchar es por la infancia, porque es el futuro de todos nosotros. Si van allí y ven cómo es y cómo se trabaja allí y ven desgraciadamente cómo es en otros sitios, pues se dan cuenta de eso, cualquier persona con dos dedos de frente se da cuenta de que eso es mucho mejor.

El sistema de gestión procesal Atlante sigue dando problemas. Hace unas semanas, la Sala de Gobierno del TSJC denunciaba una nueva oleada de incidencias que había paralizado la actividad judicial. ¿Hasta qué punto esta inestabilidad está afectando a los plazos procesales? ¿Hay solución?

Entiendo que el trabajo de los demás es muy complicado. Yo personalmente no soy técnico ni informático y no sé, pero soy respetuoso con el trabajo que hacen los demás. El sistema de gestión procesal Atlante es de los mejores que hay en España, y como cualquier sistema puede fallar, todo el mundo puede cometer algún error. Cuando se detecta el problema, lo importante es resolverlo en un plazo de tiempo razonable. Yo estoy convencido que los responsables de Atlante, de la comunidad autónoma, de la Dirección General (de Relaciones con la Administración de Justicia), desde que surgió el problema lo detectaron e hicieron todo lo posible por resolverlo.

Es su trabajo y su responsabilidad, y yo estoy convencido que tenemos a los mejores profesionales, que tenemos a los mejores encargados del sistema informático, el sistema de gestión procesal en Atlante falló exclusivamente en la provincia de Las Palmas. Tenerife no tuvo incidencias. Personalmente creo que un sistema de gestión procesal correcto. Cuando se estropea, pues genera disfunciones, claro, pues imagínese un hospital si se va a la luz,

Esperemos que no vuelva a pasar, yo estoy convencido que se adoptaron las medidas necesarias, porque igual que nosotros estamos allí, la comunidad autónoma es la competente y estaban muy preocupados, y me consta que estaban muy preocupados, pues se hizo todo lo posible. Esperemos que no vuelva a pasar y que cuando pase se solucione lo antes posible, pero que falle el ordenador desgraciadamente entra dentro de lo posible.

La Sección Primera de la Sala de lo Contencioso de Santa Cruz de Tenerife arrastra miles de recursos de extranjería. La memoria del TSJC señala que, al ritmo actual, se tardaría nueve años en resolver todos. ¿Qué medidas concretas propone más allá de pedir recursos al Ministerio, que ya lo ha denegado hasta en cuatro ocasiones?

Lo primero y más importante: tengo que ir a Tenerife cuanto antes. A Tenerife y a todas las islas y a todos los partidos judiciales. Es imposible trabajar si no conoces a las personas. Hay que poner nombres, caras. El problema de Tenerife habrá primero que analizarlo. Hay que sacar el agua, como dijimos antes, y eso pasa necesariamente por dotarlo de más personas. Poca solución más hay. Por tanto, primero identificar el problema. Segundo, hay que pedir y hay que exigir y conseguir los refuerzos necesarios para que puedan sacar ese procedimiento y después, aprendiendo de cara al futuro, intentar que no vuelva a pasar. Intentar que antes de que se genere esa bolsa de procedimientos, tengamos mecanismos para detectar y adelantarnos a ese problema

Canarias tiene la cuarta tasa más alta de mujeres víctimas de violencia machista. ¿Qué refuerzos específicos necesitan los juzgados de violencia sobre la mujer para responder mejor?

Lo mejor sería que no hicieran falta, que no hubiera víctimas. Lo más importante, a mi juicio, es la educación. Me sorprendió muchísimo hace cuatro meses que fuimos a un instituto en el marco del programa Educando en Justicia. Se hace una especie de simulación de juicio.Y era un caso de un chico y una chica que eran pareja y se habían hecho alguna foto íntima, se la habían mandado al novio y el novio las había difundido. Entonces, cuando celebras el simulacro de juicio, se plantean dudas. Y varios preguntaron: Oye, mira, si la foto es mía, ¿puedo hacer con ella lo que quiera? Y no, no puedes hacer con ella lo que quieras, que es otra persona, que es su intimidad. Entonces, vamos a ver si el problema está en chavales de 15 años que piensan que pueden difundir esas fotos. O que le pueden mirar el móvil a su novia.

Para mí, esa sí que es la medida de verdad. Llevamos veintitantos años con la ley y no somos capaces de disminuir el número de víctimas. Vamos a adelantar, vamos a anticipar, que el juzgado entre en funcionamiento ya es un fracaso. Pero es verdad que, desgraciadamente, tiene que seguir existiendo.

Si en todos los juzgados es importante la instalación o el medio donde se desarrolla la función jurisdiccional, en los juzgados de violencia sobre la mujer todavía más, porque hay una víctima, porque lo pasan mal, porque el entorno facilita mucho tu tránsito por ahí.

Claro, otra vez en comparación, ¿cómo funcionan aquí en Las Palmas? Pues con sus cosas mejorables, como todo, pero si lo comparas con Tenerife… El máximo o lo ideal lo tenemos, pues vamos a intentar conseguirlo. Si lo tenemos aquí en Las Palmas, pues en Tenerife seguro que lo conseguimos. Empujando todos en la misma dirección.

Y después, ahora los juzgados tienen nuevas competencias, pues habrá que mirar a ver cómo van los números y reforzar las plantillas, formar a los funcionarios que trabajan en esa jurisdicción. Es una jurisdicción especializada y hay que recibir formación.

¿Cuál es la necesidad más acuciante de renovación de infraestructuras, de la planta judicial?

La planta, los edificios, son muy importantes. El ejemplo nos lo da aquí Las Palmas de Gran Canaria. Disponemos del mejor edificio judicial de España. Al menos, de los que conozco.

Con diferencia es el mejor. Eso se manifestó en que aquí fue mucho más fácil que en otros sitios implantar los tribunales de instancia.

Tenemos el partido judicial de Puerto del Rosario. Tiene tres sedes. Hay que unificarlas. Es urgente y necesario. Santa Cruz de Tenerife tendremos que afrontarlo también. Hay que resolver ese problema. Poco a poco, con paciencia. Yo cuento con la máxima colaboración porque siempre me dieron muestras de ello y siempre fueron extraordinariamente eficaces y eficientes, por lo menos en mi experiencia en el tribunal de instancia de Las Palmas.

La comunidad autónoma sabe cuáles son sus responsabilidades, sabe que tiene competencias en esa materia y sabe que nosotros estamos aquí para ayudar y tirar en la misma dirección e intentar buscar la solución. Esto es economía familiar. También a todo el mundo le gustaría tener un Mercedes, pero si no llegamos al Mercedes y hay que ir en guagua, se va en guagua, pero vamos a intentar organizarnos y con las posibilidades que haya y con la buena disposición y voluntad de la administración con competencias en materia de justicia, pues seguro que se soluciona todo.