eldiario.es

Menú

Canarias en el Estado

- PUBLICIDAD -

Durante mi militancia política en Coalición Canaria, alguna vez he sentido el temor de ser marcado con la obtusa etiqueta del nacionalismo excluyente, aquel que solo sabe encontrar en su territorio las bondades del universo y que niega fuera de este, por soberbia o por ignorancia, las riquezas culturales de un mundo cada vez más globalizado.

La diversidad de corrientes de un joven pero cada vez más sólido partido como Coalición Canaria posibilita la convivencia de un espectro importante de opiniones sobre el tipo de nacionalismo que queremos practicar en coalición. Esa diversidad de opiniones supone una enorme riqueza para la construcción de un modelo de partido del que hoy podemos estar más satisfechos que ayer, pero sobre el que cabe seguir reflexionando de cara al futuro.

Durante la conferencia que ofreció ayer Paulino Rivero en el Club La Provincia, el presidente tuvo ocasión de definir el modelo de nacionalismo que Coalición Canaria está practicando en una situación en la que impera la escasez de recursos y en la que, como indicó, se pone de manifiesto el modelo de sociedad que defienden los partidos políticos, sobre todo aquellos que se encuentran en responsabilidades de gobierno.

Afirmó que los intereses del municipio son compatibles con la existencia de un proyecto insular y que éste es perfectamente compatible con la defensa de Canarias como una tierra única y que, incluso, la defensa de Canarias no está reñida con la idea de un Estado fuerte y competitivo. Coalición Canaria, afirmó, "defiende un proyecto único para Canarias basado en los intereses del archipiélago" y no en las sumas y restas de sus individualidades insulares.

Situó las prioridades en aquellos servicios que nos permiten alcanzar niveles de estabilidad y bienestar social, aquellos que preocupan a la gente y que ofrecen cuidados, oportunidades y herramientas, principalmente a aquella parte de la ciudadanía que se encuentra en peores condiciones socioeconómicas y que sin una sanidad pública no dispondrían de los cuidados y prestaciones a la salud, sin una educación pública no alcanzarían las competencias básicas para el desarrollo educativo, y que sin los programas de bienestar social, tendrían pocas probabilidades de reinserción en el mercado de trabajo.

Una defensa de los servicios públicos compatible con la eficiencia, una que es capaz de hacer pedagogía en las instituciones y adaptarlas a una nueva realidad que plantea escasez de recursos. No se trata de mantener las instituciones inmovilizadas ante la crisis, sino de apostar por nuevas fórmulas que las hagan más eficientes.

Rivero llamó a los partidos políticos a reflexionar sobre el modelo de sociedad que defienden para Canarias y a encontrar, como lo hace el Partido Popular de Cataluña o el Partido Socialista Catalán, un espacio común donde defender los intereses legítimos del archipiélago sin sentir comprometida la defensa del Estado.

Canarias necesita dotarse de las herramientas necesarias para asumir mayores responsabilidades en la salida de la crisis económica y para ello requiere de un consenso político que pasa por apostar por la defensa de las singularidades de nuestro territorio, singularidades que la UE tiene reconocida y que el actual gobierno de España se niega a tomar en cuenta en un intento de hacer política de partido con las necesidades de los canarios.

"Felipe González lo entendió, José María Aznar lo entendió, José Luis R. Zapatero lo entendió y ahora falta que el actual grupo de gobierno entienda que Canarias tiene unas singularidades que jamás fueron tan discutidas en toda mi trayectoria política en el Congreso de los Diputados". Parece entonces que hay miembros del gobierno de España que se alegran de que las cosas no vayan bien en las islas.

La política ante todo debe ejercerse con responsabilidad. Canarias exige unidad de acción y altura de miras, los ciudadanos lo merecen y la política no puede convertirse en el principal obstáculo para alcanzar los objetivos del archipiélago, por ello, los partidos que representan a Canarias deben tener un grado mínimo de complicidad para defender el valor estratégico del REF para la generación de empleo, la gestión de los puertos y aeropuertos de Canarias como fuente de riqueza y de dinamización del turismo en las islas, el control de nuestras costas y la gestión del mar para definir un modelo adaptado a las condiciones específicas de Canarias, y el bienestar de las islas por encima de las pretensiones personalistas de sus dirigentes.

Defendemos un modelo de Canarias que persigue el bienestar de todos los que viven en Canarias y que nos permite practicar un nacionalismo no excluyente, perfectamente integrado en la idea de un Estado fuerte y competitivo pero que nos provee de las herramientas legítimas para afrontar los retos del presente y del futuro de las islas, de todas en su conjunto.

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha