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La familia

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Cuarenta y cuatro mil euros, nada más y nada menos, vale disparar contra los animales que protege la asociación ecologista de la que el rey de España es presidente honorífico. Fue dispuesto a matar leones de tan harto que estaba de ver por Madrid tanto cartel del musical El Rey León. "Aquí el único rey (con su acento, claro) soy yo", dicen que dijo cuando se puso el chaleco. "Malditos felinos, corren más que Urdangarín. Ponedme algo que vaya más despacio". Y el resto ya se sabe. Total, que fue a matar a Simba y acabó cepillándose a Dumbo. Lamentable en cualquier caso. Indecente por muchas razones. Elige la que gustes, lector.

De todas estas cosas nos enteramos leyendo los periódicos, eso que en estos días está mal visto comprar y leer porque hacerlo es sinónimo de vagancia. Ahora resulta que la crisis la han provocado, por ejemplo, los profesores que están en el recreo tomándose un café y leyendo la prensa. Es este un país de desvergonzados, cínicos, estúpidos y ladrones. De analfabetos, de borricos. De tarugos. Y los tarugos, ya se sabe, o no leen o están desempeñando cargos de responsabilidad. Por eso, particularmente, seguiré tomándome mis cafés y leyendo lo que me apetezca durante el tiempo que la ley que rige mi trabajo así lo estipule. Si en estos tiempos hay que trabajar más, trabaja tú. Si hiciéramos como en otros lugares de Europa y encarceláramos a los culpables de la ruina económica, otro gallo cantaría. Pero no, esto es España y tenemos que apechugar todos.

Y en medio de la tormenta, cómo no, faltaba el ministro Wert y el enésimo tijeretazo al sistema educativo. Subirá un 20% el número de alumnos por profesor, se aumentarán las horas lectivas, se suprimirán las sustituciones inferiores a diez días? En definitiva, que si tienes un crío o una cría llévatelo a los Maristas que allí estará mucho mejor atendido y con más medios, y además así no tendrás que preocuparte por lo que le pones o le dejas de poner porque irá con su falda o su jersey de cuadros rojos, blancos y negros. Allí les enseñan hasta a cazar, un deporte típico de niños según doña Sofía.

José María García Linares

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