eldiario.es

Menú

Una historia pequeñita

- PUBLICIDAD -

Aún es pronto para asegurar si alguno de los fragmentos de hueso hallados el pasado viernes en este pozo, pertenecientes a dos cráneos humanos, es de José Sosa. Aún es pronto, incluso, para certificar que se trata de evidencias de personas que fueron fusiladas y arrojadas allí durante la Guerra Civil Española. Mucha excavación y muchas pruebas deberán ser realizadas aún. Pero tras setenta años, por fin algo se está moviendo. Quizás hasta llegue el día en que todos, los muertos y también los vivos, tengan su merecido descanso porque al menos se sabrá con certeza lo ocurrido.

Hoy, el día en que todos deberíamos estar hablando de esa gran historia llamada Barack Obama y de la primera vez en que un negro va a presidir el país más poderoso del mundo, se me viene a la cabeza esta historia chiquitita, la de Pino Sosa y su lucha por recuperar la memoria de su padre, la de tanta gente invisible que sólo tiene su dignidad por bandera y que están dispuestos a llegar hasta el final en su lucha imposible. Quién le iba a decir a Pino que su pozo se iba a excavar finalmente y que su madre a lo mejor no estaba tan equivocada y que tanto tiempo ha valido la pena porque la verdad, al final, es una sola para todos y acaba saliendo a la luz. Quién se lo iba a decir.

Blog de Pepe Naranjo

José Naranjo

- PUBLICIDAD -

Comentar

Enviar comentario

Enviar Comentario

Comentarios

Ordenar por: Relevancia | Fecha