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Análisis

Política de letrina

La liberación de la mujer ha generado también monstruos

Lo bello ha sido siempre irreconciliable con el mal gusto

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Letrinas.

Letrinas. Canarias Ahora

La política y el crimen son lo mismo”. (Michael Corleone).

Las finanzas son un arma. La política es saber cuando apretar el gatillo”. (Don Luchelli).

“Ser honesto es muy peligroso”. (Michael Corleone).

He dedicado los primeros días de la semana a revisitar en la sobremesa las tres fantásticas películas de El Padrino, dirigidas por Francis Ford Coppola y basadas en la novela homónima de Mario Puzzo. Después, he reflexionado sobre las tres frases que encabezan este análisis que, si bien llegan desde la ficción, en múltiples ocasiones cumplen al milímetro los cánones de la realidad, si es que la realidad existe. De repente, al abrir las redes que nos atrapan y al instante cuentan lo que se cuenta por ahí, una noticia me abdujo con fuerza, que en la España del esperpento no hay día sin chuscada, chirigota, mofa o bufonada. Se refería la información al que se ha denominado Padre Nuestro sexual. Aunque en estricta puridad es Madre Nuestra, el texto, tras rasgar vestiduras y por otra parte encender bragas libertarias, ha sido catalogado como poesía. Es decir, arte. Y, de ese modo, no ha tardado en aparecer la típica y tópica refriega sobre la libertad de expresión, su superficie y sus fronteras.

Reivindicar "el cos de la donna"

He dedicado los primeros días de la semana a revisitar en la sobremesa las tres fantásticas películas de El Padrino, dirigidas por Francis Ford Coppola y basadas en la novela homónima de Mario Puzzo. Después, he reflexionado sobre las tres frases que encabezan este análisis que, si bien llegan desde la ficción, en múltiples ocasiones cumplen al milímetro los cánones de la realidad, si es que la realidad existe. De repente, al abrir las redes que nos atrapan y al instante cuentan lo que se cuenta por ahí, una noticia me abdujo con fuerza, que en la España del esperpento no hay día sin chuscada, chirigota, mofa o bufonada. Se refería la información al que se ha denominado Padre Nuestro sexual. Aunque en estricta puridad es Madre Nuestra, el texto, tras rasgar vestiduras y por otra parte encender bragas libertarias, ha sido catalogado como poesía. Es decir, arte. Y, de ese modo, no ha tardado en aparecer la típica y tópica refriega sobre la libertad de expresión, su superficie y sus fronteras.

El cos de la dona, epicentro de muchas oraciones.

El cos de la dona, epicentro de muchas oraciones.

Madre nuestra que estás en el cielo
sea santificado vuestro coño
la epidural, la comadrona
venga a nosotros vuestra llamada
vuestro amor, vuestra fuerza
hágase vuestra voluntad en nuestro útero
sobre la tierra
Nuestro día de cada día, dénoslo hoy
y no permitáis que los hijos de puta
aborten el amor, hagan la guerra
y liberémonos de ellos
por los siglos de los siglos.
Vagina…
Vamos…

Una vida "bastante cabrona"

Dolors y yo somos de Lleida. Yo, concretamente de Bossost (Valle de Arán), así que me imagino leyendo su poema por senderos pirenaicos y alternándolo con los de Miguel Hernández – auténtico luchador y gran ser humano – por aquello simplemente de comparar calidades literarias, encontrar filosofías entre líneas, desgarrarme con palabras que apuñalan y abandonarme al sentimiento, la emoción, la nostalgia y la melancolía. Lo que se ha denominado “liberación de la mujer” – en la mayoría de los casos más esclavitud que liberación – ha generado monstruos. En este caso, sueños de la sinrazón. Aquellas que vomitan con odio psicopáticas, continuas y soporíferas soflamas del más necio perfil, han sustituido femineidad, no en el sentido social conducido e inducido sino en el de naturaleza, por un paradigmático sombrero de grosería y mal gusto pretendidamente “revolucionario”. Cualquier inteligencia se ve obligada a huir. A poner tierra de por medio. Pies en polvorosa. Han fabricado un pensamiento único vertical que nada tiene que ver con los derechos sociales sino con el detritus y el veneno. Pese a su pesar, un pensamiento vertical que es erección – cómo les duele ese vocablo – muy alejada de círculos y horizontalismos asamblearistas. El cinismo más cainita y la hipocresía más repugnante han tomado formas endemoniadas – Evil Ways, dice Carlos Santana – y quienes no comparten ese averno son de inmediato calificados como fascistas. La misma Dolors que suelta esa cosa en un acto oficial comenta en una entrevista de hace un par de años:

Potser encara no he acabat de créixer! La vida ha sigut molt dura amb mi… Bé, la vida és molt dura. Jo escolto altres vides: m’agrada escoltar la gent no per jutjar-la, sinó per conèixer com són els éssers humans, cosa que resulta molt difícil. Però pel que he setit, he tingut una vida bastant cabrona”.

Traduzco: “Puede ser que todavía no haya acabado de crecer! La vida ha sido muy dura conmigo … Bien, la vida es muy dura. Yo escucho otras vidas: me gusta escuchar a la gente, no para juzgarla sino para conocerla como seres humanos, cosa que resulta muy difícil. Pero, por lo que he sentido, he tenido una vida bastante cabrona”.

El coño como bandera y cruz

No. Es evidente. No has acabado de crecer. Y, a tu edad, dudo que puedas hacerlo. La vida cabrona te ha hecho también cabrona con los demás. Eres el resultado de la realización frustrada que alcanza su peculiar sabiduría, su aullido tenebrista, en la reivindicación del coño como bandera y cruz. Tirando a gamada. No soy católico ni practico religión alguna, pero tal vez, ahí muy cerca, en la Església de la Sagrada Familia, sentada en un banco de madera, puedas entender qué te ocurre y a dónde vas. No, no hacen falta curas ni confesionarios. Ni iconos de cristos y santos. No. Pero sí, alma y respeto.

We can do it

We can do it

El ateísmo estético

Lo digo mucho, pero lo dijo Huxley: “Hay otros mundos, pero están en éste”. Y yo añado: amigo Aldous, sospecho que esos mundos a veces se tocan y se interceptan. Por ello, como un rayo que entrara junto a los que encendían de sol la habitación, recordé un magnifico libro del político y pensador Antonio García Trevijano: Ateísmo estético. En él, dice, entre otras muchas cosas: “El Estado de Partidos necesita rebajar las masas a su propio nivel. El ateísmo estético produce esa pandemia moral que mantiene a millones de votantes del corrompido régimen estatal en tal estado de insensibilidad moral, brutalidad del gusto y degradación cultural, que hace quimérica, bajo el Estado de Partidos, la esperanza en el progreso ético o estético en la sociedad europea”. Y también leí en Internet a un ciudadano anónimo que señalaba: “España se nos está yendo de las manos”. Tiene razón: la corrupción política ha bajado a las gentes para emponzoñar la convivencia de la sociedad civil. Como en una tétrica Navidad, cada vez se encienden más lucecitas ligadas a la venganza y el guerracivilismo. ¡Que alguien nos coja confesados! No, ninguna Madre de sexo santificado como reclama Dolors, no. Alguien que advierta que la esperanza de España se ha largado por las alcantarillas.

“Desde el Holocausto, realizado por la nación más avanzada de Occidente, la confianza en el progreso moral ha sufrido un quebranto casi irreparable. Pues la inhumanidad no la produjo la barbarie ni la ignorancia, sino la sociedad más culta de toda la civilización. Como la Libertad política, el progreso de la humanidad no está garantizado por su propia naturaleza, ni es irreversible cuando logra llegar, como en ciertos momentos de la Historia, a un alto grado de idealismo ético. Si no crece el nivel de moralidad común no hay progreso en la cultura ni en la civilización. Patrimonio, éste último, que no es, orgánica o mecánicamente hereditario”, queda escrito en ‘Ateísmo estético’.

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