La reforma del estadio de Gran Canaria comenzará a final de año
El Cabildo de Gran Canaria confía en que las obras de ampliación del estadio para el Mundial de Fútbol de 2030 puedan adjudicarse antes del verano y comenzar a finales de año, ha informado el presidente insular, Antonio Morales.
La demolición de la torre este y del cilindro ya ha comenzado y finalizará previsiblemente a finales de marzo, tal como establece el contrato, ha indicado el consejero de Deportes, Aridany Romero, este vienes tras una reunión con la Asociación de Empresarios y Promotores de la Provincia de Las Palmas, encabezada por su presidenta, María de la Salud Gil.
En cuanto a los plazos de ejecución de la obra, el consejero ha asegurado que “la obra no se está retrasando. Cuestión diferente es que haya una sensación, un sentimiento de que la obra se empiece cuanto antes”.
La obra tiene que finalizarse en términos generales en julio de 2029, por tanto, estamos en tiempo y forma“, hay estadios que dentro de tres meses serán sedes de la fase final del Mundial, en Canadá, México y Estados Unidos, que todavía no están concluidos, ha recordado.
Si la adjudicación de la obra se hace antes del verano o durante este, después de agosto o septiembre, las obras deben comenzar.
En cuanto a cómo afectarán a la actividad deportiva, el consejero ha manifestado que el Cabildo de Gran Canaria ya se ha reunido en dos ocasiones con la Liga de Fútbol Profesional y con la Unión Deportiva Las Palmas para abordar el asunto.
“Si queremos tener un estadio mundialista y el mejor estadio de Canarias y uno de los mejores de España, va vamos a tener que sufrir algunos inconvenientes”, según el consejero.
Así, por ejemplo, en alguna ocasión alguna grada se tendrá que cerrar, muy probablemente las de gol en algún momento, pero en términos generales la afluencia media de la Unión Deportiva Las Palmas se podrá cubrir, en principio, con las dos gradas de tribuna.
“Creo que se va a poder conciliar el espectáculo deportivo y la construcción de la obra, pero ya le hemos advertido a la Liga de Fútbol Profesional y a la Unión Deportiva Las Palmas”, ha dicho Romero.
El Cabildo considera que, muy probablemente, en el ejercicio próximo y en el siguiente, los dos últimos partidos de Liga de la temporada que concluye y los dos siguientes, la Unión Deportiva tendrá que jugar los partidos fuera.
De esa forma, se consiguen ocho meses, cuatro meses en un año y cuatro en otro en los que la obra se puede hacer a dos turnos.
“Habrá momentos en los que la afición se tenga que apretar el cinturón; pero si queremos tener un estadio mundialista, este es el precio que hay que pagar”, ha insistido Romero.
El consejero cree que, cuando se acometa la grada curva, el aforo se puede desplazar a otra zona, pues los entre 19.000 y 23.000 espectadores que congrega la Unión Deportiva Las Palmas de manera habitual pueden situarse en la grada de tribuna, “en principio no deberíamos tener problema”.
Asimismo, ha insistido en que “no trabajamos en otro escenario que no sea utilizar el estadio de Gran Canaria” y se analiza la posibilidad de jugar partidos fuera, tanto de la Liga actual como de la siguiente para poder avanzar las obras.
Si surge algún inconveniente, se intentará que la Unión Deportiva Las Palmas juegue más partidos fuera.
En cuanto a las diferencias surgidas entre con la Unión Deportiva Las Palmas y el Cabildo de Gran Canaria sobre la explotación del estadio, el consejero ha manifestado su confianza en llegar a un acuerdo, “estamos condenados a entendernos, pero respetando el papel que cada uno juega”, la corporación insular como propietaria del inmueble y en defensa del interés colectivo y el equipo al velar por su interés particular.
“Creo que vamos a hacer un estadio en el que va a seguir jugando la Unión Deportiva Las Palmas. No aspiramos a otra cosa, nuestro equipo 'sin errores y sin par', como dicen los primeros versos de del himno, tiene que seguir jugando en el Estadio de Gran Canaria”.