Hay que ver qué cuesta arriba se hace a veces defender esta actividad de la comunicación, tan inundada de oportunistas, correveidiles, advenedizos, pesebristas y algún que otro sinvergüenza. Al calorcito del poder continúan proliferando comunicadores de tres al cuarto que, amparados por las libertades y los derechos de todos, pasan factura, ponen la mano y se llevan por delante esos y otros sagrados principios constitucionales. Es el caso de Pepe López, el comunicólogo que está al frente de Mi Tierra TV, una estación de televisión del norte de Tenerife, que acaba de ser condenado por verter duros insultos y exabruptos contra una concejal socialista del Puerto de la Cruz. No contento con aquellas hazañas, el tal López, aspirante a una concesión de TDT en el proceso de repesca que Paulino Rivero para pagar favores políticos, ha montado un peregrino dispositivo de defensa que ha empezado por la utilización de otro inmaculado comunicador, Andrés Chaves, periodista de trayectoria obtusa, a quien esta vez no le ha importado hacer de defensor de del condenado.