El Cabildo de Gran Canaria presume de Ecoisla: “Más activa, más exigente, con más gestión pública y visión estratégica a largo plazo”
El consejero de Medio Ambiente, Clima, Energía y Conocimiento del Cabildo de Gran Canaria, Raúl García Brink, ha presentado este lunes el Balance de Gestión 2025 de su área, un documento que refleja una isla más activa y con una mayor exigencia sobre los servicios públicos, y que sitúa la gestión ambiental, la transición energética y la adaptación al cambio climático como ejes centrales de la acción pública.
En un comunicado, el Cabildo insular señala que el balance recoge datos “verificables y comparables” con 2024 que evidencian un aumento significativo de la actividad social, ambiental y energética en la isla, así como la necesidad de una respuesta pública sólida, planificada y sostenida en el tiempo para afrontar los retos del siglo XXI.
“Gran Canaria es hoy una isla más activa y más exigente, y eso solo se puede sostener con más planificación, más gestión pública y una visión estratégica a largo plazo”, aseguró García Brink en rueda de prensa, donde estuvo acompañado por una representación del equipo de la Consejería.
En el área de Medio Ambiente, el Cabildo grancanario indica que la actividad administrativa ha crecido “de forma significativa”. En 2025 se registraron 6.441 expedientes, frente a los 5.656 de 2024, y se tramitaron 1.230 autorizaciones, un incremento respecto a las 1.044 del año anterior.
Por otro lado, el uso recreativo de los espacios naturales ha crecido “de forma notable”, con un incremento del 75% en las zonas de acampada. Este aumento se ha acompañado de una mejora de las infraestructuras y de la restauración de 177 kilómetros de la Red Insular de Senderos en 2025, un 41% más, reforzando la seguridad, la accesibilidad y la conservación de los espacios naturales.
Además, la Consejería tramitó 703 expedientes sancionadores en 2025, 101 más que el año anterior, como parte de una política orientada a garantizar el cumplimiento de la normativa y un uso ordenado de los espacios naturales. Del total de sanciones, 120 correspondieron a personas extranjeras, de las cuales 50 ya habían sido abonadas a 31 de enero.
“El aumento del uso del territorio demuestra que la ciudadanía valora su patrimonio natural, pero también que es imprescindible una gestión pública fuerte que garantice conservación, seguridad y un uso ordenado de nuestros espacios naturales”, añadió García Brink.
Refuerzo de la conservación y protección de la biodiversidad
El balance refleja una intensificación de las actuaciones de restauración ambiental y protección de la biodiversidad, con especial atención al control de especies exóticas invasoras en espacios naturales protegidos. En 2025 se capturaron 1.309 culebras, 435 cotorras, 312 camaleones y se actuó sobre 148 focos de flora invasora.
Este esfuerzo se ha visto acompañado por el refuerzo de las campañas de conservación de especies de especial interés. En el caso de la pardela, la labor de concienciación desarrollada por la Consejería de Medio Ambiente, en colaboración con el sector público, empresas y ayuntamientos, permitió incrementar de forma significativa el número de pollos recuperados, que pasó de 876 en 2024 a 1.052 en 2025.
Asimismo, el área de Bienestar Animal avanzó en la consolidación de un modelo preventivo más eficaz. La campaña de esterilización responsable alcanzó a 1.533 animales alojados en el Albergue Insular, contribuyendo a reducir el número de ingresos y a mejorar la gestión a medio y largo plazo.
En la misma línea, el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre registró un descenso global de entradas, de 5.126 a 2.594, un indicador que apunta a una mejora estructural en la prevención y en las políticas de protección de la fauna.
Economía circular y conocimiento científico
En materia de residuos, el Cabildo consolida el avance hacia un modelo de economía circular. En 2025, el 89,4% de los residuos se destinó a tratamiento y valorización, frente al 86,2% en 2024, mientras que el vertido en vertedero se redujo del 13,8% al 10,6%.
Especial relevancia adquiere la retirada de amianto, con 601.574 kilogramos retirados en 2025, más del triple que en 2024, una actuación que conecta directamente la política ambiental con la salud pública y la mejora de la calidad de vida.
El Jardín Botánico reforzó su papel científico, educativo y de uso público, con 125.000 visitantes en 2025, un aumento del 6,3â¯% respecto a 2024. Su actividad científica incluye 8 publicaciones SCI (Science Citation Index), 9 publicaciones científicas y divulgativas, 6 conferencias, 7 comunicaciones orales y varios proyectos competitivos en curso y en tramitación, en colaboración con universidades y centros de investigación.
Hacia una isla descarbonizada
El eje de Energía y Clima constituye uno de los pilares del Balance de Gestión 2025. Gran Canaria cuenta ya con 22 instalaciones fotovoltaicas propias en funcionamiento, con una potencia operativa de 4,69 MW y una producción anual cercana a 7 GWh, lo que representa un ahorro económico estimado de 1,45 millones de euros al año y la evitación de 4.287 toneladas de COâ.
Durante 2025 se incorporaron 3 nuevas instalaciones, con 1,43 MW adicionales, y se sentaron las bases para el gran despliegue renovable de los próximos años. La cartera actual incluye proyectos en ejecución, licitación y planificación que suman una potencia total gestionada de aproximadamente 20,7 MW.
Además, Gran Canaria consolida su liderazgo en autoconsumo doméstico, movilidad eléctrica y red pública de recarga, con 67 estaciones operativas y concentrando el 55â¯% de los vehículos eléctricos vendidos en Canarias.
“La transición energética ya no es una promesa, es una realidad medible, con instalaciones en funcionamiento, ahorro económico y reducción de emisiones, y una planificación que garantiza el salto de escala en los próximos años”, afirmó el consejero.
Este conjunto de actuaciones se integra en una estrategia más amplia de adaptación al cambio climático, orientada a reforzar la resiliencia del territorio frente a riesgos crecientes como el calor extremo, la presión sobre los recursos naturales y los impactos sobre la biodiversidad.
García Brink concluyó afirmando que “Ecoísla no es un eslogan, sino una forma de entender la gestión pública, anticiparse a los problemas, integrar políticas y situar el interés general y el territorio en el centro. Es la respuesta del Cabildo de Gran Canaria a los retos ambientales, energéticos y climáticos del siglo XXI”.