El truco para ver las perseidas en Canarias: el día exacto en que la Luna se apagará por completo
Ya sabemos que agosto es el mes perfecto para echar la mirada al cielo en Canarias. Pero, además, este año la naturaleza se ha aliado con los amantes de la astronomía y la famosa lluvia de estrellas de las perseidas -también conocidas popularmente como las Lágrimas de San Lorenzo- promete ser una de las más espectaculares de la última década en las Islas.
El motivo no es otro que las condiciones astronómicas idóneas que vivirá el cielo isleño durante su pico de máxima actividad, ofreciendo un lienzo completamente oscuro que multiplicará la visibilidad de los meteoros.
El gran secreto de esta edicion radica en el satélite terrestre. El truco para disfrutar las perseidas en CanarIas este año será mirarlas durante la noche del 12 al 13 de agosto. Esa misma madrugada, la Luna entrará en su fase de luna nueva, lo que significa que se apagará por completo a cojos de los observadores. Sin el brillo de ese reflejo lunar, el cielo de las islas se volverá tan oscuro que incluso los meteoros más pequeños y tenues serán visibles perfectamente a simple vista.
Los mejores lugares de Canarias para ver las Lágrimas de San Lorenzo
Para sacar el máximo partido a este fenómeno astronómico, es fundamental alejarse de la contaminación lumínica de las grandes ciudades y zonas turísticas de la costa. Teniendo en cuenta que Canarias cuenta con algunas de las mejores certificaciones Starlight del mundo, los puntos más recomendados de cada isla para ver las perseidas serán los siguientes:
- Tenerife: el Parque Nacional del Teide será el lugar perfecto para ver las Lágrimas de San Lorenzo desde la isla, especialmente desde los miradores de Chío o de los Azulejos, que ofrecen una altitud perfecta por encima del mar de nubes.
- Gran Canaria: el entorno del Roque Nublo, los Llanos de la Pez o el mirador astronómico de la Degollada de las Yeguas ofrecerán vistas sensacionales.
- La Palma: toda la isla es un santuario para los aficionados astronómicos, pero el Roque de los Muchachos o el Llano del Jable son apuestas seguras.
- Fuerteventura y Lanzarote: el mirador de Morro Velosa (Fuerteventura) o las zonas altas de Peñas de Chache (Lanzarote) o Mirador de Guinate (Lanzarote) serán las primeras elecciones para disfrutar de los cielos estrellados en las islas orientales.
Consejos prácticos para fotografiar y disfrutar el fenómeno
Para ver las perseidas no basta con mirar al cielo. Capturar las mejores estrellas fugaces requiere seguir de unas pautas muy sencillas:
- A pesar de que usar telescopio o prismáticos puede parecer la herramienta perfecta para verlas, las perseidas cruzan el cielo de forma rápida y aleatoria, por lo que el mejor instrumento son tu propios ojos, que ofrecen un campo de visión mucho más amplio.
- Paciencia y adaptación. Los ojos tardan unos 20 o 30 minutos en acostumbrarse a la oscuridad total del campo. Lo ideal es apagar la pantalla del móvil para no perder esa adaptación
- Mira hacia el noroeste, en dirección opuesta a la Luna. Aunque los meteoros pueden aparecer en cualquier parte, el radiante -punto del que nacen- se encuentra en la constelación de Perseo, situada hacia el noreste.
- Lleva ropa de abrigo. Que las perseidas sean en esta época estival, engaña. Las zonas altas de las islas suelen registrar temperaturas bastante bajas durante la madrugada.
Por qué se llaman perseidas o Lágrimas de San Lorenzo
El origen real de la lluvia de estrellas de las perseidas se encuentra en el espacio profundo y está ligado al cometa 109P/Swift-Tuttle, un coloso helado de 26 kilómetros de diámetro que completa una órbita alrededor del Sol cada 133 años. En su trayecto, este cuerpo celeste libera una densa estela de polvo, hielo y fragmentos rocosos microscópicos. Cada año, entre mediados de julio y finales de agosto, la Tierra cruza esta autopista de escombros espaciales. Al entrar en contacto con la atmósfera terrestre a una velocidad vertiginosa de 59 km/s, la fricción incinera instantáneamente estas partículas, generando el asombroso espectáculo visual de luces rápidas y bólidos brillantes en el cielo nocturno.
Popularmente conocidas como las Lágrimas de San Lorenzo, este apelativo responde a una arraigada tradición cristiana y no a la astronomía, debido a la coincidencia temporal del evento con el 10 de agosto, festividad del santo mártir que fue quemado vivo en la hoguera en el año 258. Por otro lado, la ciencia las bautizó como perseidas debido a un efecto óptico de perspectiva, ya que si se traza la trayectoria de los meteoros hacia atrás, todos parecen nacer del mismo punto radiante ubicado en la constelación de Perseo. De este modo, la ciencia explica que lo que observamos no son estrellas cayendo, sino el impacto de escombros cósmicos milenarios, fusionando en un mismo fenómeno veraniego la mitología clásica, la fe religiosa y la mecánica celeste del sistema solar.