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CONTENIDO OFRECIDO POR LA JUNTA DE CASTILLA-LA MANCHA Y 'CAMPO Y ALMA'

Los vinos de Castilla-La Mancha están de moda

Un viñedo de uva airén

edCreativo Castilla-La Mancha

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El viñedo más grande del mundo con 437.000 hectáreas, la principal potencia vitícola de España con el 47,2% del total nacional de la superficie de viñedo, eso es Castilla-La Mancha. Una Comunidad Autónoma poderosa en el panorama vitivinícola que reúne diez denominaciones de origen protegidas, 14 figuras de vinos de pago y una indicación geográfica protegida.

En este mar de viñedos se cultivan uvas blancas y tintas, se hacen vinos blancos, tintos, rosados, ‘naranjas’, dulces y secos, espumosos y tranquilos, jóvenes o con crianza, en barrica o con maduración en tinajas de barro. En fin, hay vinos para todos los gustos, para todos los consumidores y para todos los mercados.

Pero si hay una variedad que reina por encima de todas y que además está produciendo esos vinos que en estos momentos seducen al mercado, esos que están de moda por ser más ligeros, es la Airén.

Viñedo en Valdepeñas (Ciudad Real)

Más de 182.000 hectáreas de la superficie de viñedo en la región se dedican a esta uva blanca, autóctona, que representa el 42 por ciento del total de la superficie a nivel autonómico y más del 98 por ciento de la superficie a nivel nacional.

La uva airén tiene ventajas en zonas cálidas, se adapta muy bien a contextos de calor y sequía, es resistente a las enfermedades, tiene un consumo moderado y eficiente de agua y un grado alcohólico reducido en maduración. Es una uva con racimos grandes, sueltos y de color amarillo, con una piel de grosor medio, la pulpa blanda y que producen un zumo incoloro.

Los vinos que nos da la uva airén son ligeros y frescos, conectan muy bien con el gusto de los consumidores que cada vez más, ya desde hace unos años, se decanta por opciones fáciles de beber, con un grado alcohólico menor, y todo esto sin perder la calidad de los vinos de Castilla-La Mancha. Estas características hacen que esta variedad se haya revalorizado ya que también destaca como base para la elaboración de espumosos, vermús o mostos.

La importancia de esta uva es tal que tiene su propia celebración. Desde el año pasado, el 30 de noviembre se festeja el Día de la Variedad Airén en Castilla-La Mancha, tras su aprobación por el Consejo de Gobierno el pasado año para “celebrar y poner en valor una variedad histórica y tradicional de nuestra región que, además, es la que está consiguiendo que nuestros vinos se sigan vendiendo en los mercados nacionales e internacionales frente a lo que está pasando en otras regiones”, según señalaba el consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, tras su aprobación.

Denominaciones de Origen

La segunda uva más cultivada en la región es la tinta Tempranillo o Cencibel como se denomina en La Mancha, con más de 100.000 hectáreas, y es la base de los vinos tintos y rosados de la región.

También podemos encontrar Garnacha Tinta, tradicionalmente empleada para vinos rosados y tintos ligeros; la Bobal, muy cultivada en zonas limítrofes como Manchuela o a caballo entre dos Comunidades como Jumilla; Cabernet Sauvignon, Syrah y Merlot, uvas de otras latitudes que ya están plenamente integradas; y otras como Petit Verdot, Moravia, Graciano y Monastrell.

Variedad Cencibel, en un viñedoen Castilla-La Mancha

Entre las blancas, además de la Airén, en el viñedo de Castilla-La Mancha encontramos Macabeo o Viura, muy empleada en blancos jóvenes y vinos espumosos; la Chardonnay y Sauvignon Blanc, variedades internacionales adaptadas con éxito al clima de la zona y otras como Moscatel de Grano Menudo, Verdejo y Albillo.

Todo este viñedo conforma un paisaje arraigado en el ADN, la historia y la economía de los castellanomanchegos, un motor para luchar contra la despoblación rural y el cambio climático. La importancia del viñedo y la producción vitivinícola en la economía regional trasciende al ámbito ambiental al ser la única cubierta vegetal identificable sobre una gran superficie del territorio que, de no existir, sería prácticamente un desierto durante los meses de verano.

Cuajado de la uva petit verdot

Así, más del 10 por ciento de la superficie agraria regional está ocupada por viñedo, que vertebra y estructura la población regional, con unas 84.000 explotaciones vitícolas, diez denominaciones de origen, Méntrida, Mondéjar, Uclés, La Mancha, Ribera del Júcar, Manchuela, Almansa, Jumilla, Valdepeñas y Campo de Calatrava, y la IGP Vinos de la Tierra de Castilla.

Exportaciones

El sector vitivinícola de Castilla-La Mancha tiene buena salud y evoluciona favorablemente en los mercados internacionales, con unas exportaciones de vino y derivados que han alcanzado los 303,9 millones de euros durante los cinco primeros meses de 2026.

Los últimos datos del mes de mayo señalan que las exportaciones de vino y derivados alcanzaron los 61,8 millones de euros. Respecto al mes anterior, el valor exportado creció un 6,5% y el precio medio aumentó un 10,8%, hasta situarse en los 0,87 euros por litro, el nivel más elevado de 2026.

Embotellando vino en una cooperativa de Castilla La Mancha

El objetivo de Castilla-La Mancha no es solo vender más vino, sino sobre todo conseguir que cada vez tenga más valor y reconocimiento no solo dentro, también fuera de España.

Así, la región mantiene su posición como principal comunidad autónoma exportadora en volumen, concentrando cerca del 48,5% del total exportado por España.

En el primer semestre de este año Castilla-La Mancha se ha mantenido como la principal comunidad exportadora de productos vitivinícolas tanto en términos de valor, con 443,6 millones de euros, como en términos de volumen, con 587,3 millones de litros. Supone el 28% del valor y el 52% del volumen total exportado por España, según los datos de Aduanas analizados por la Organización Interprofesional del Vino de España (OIVE).

Imagen: Junta de Castilla-La Mancha
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