¿Qué sabe Marruecos sobre Pedro Sánchez?
Si Marruecos hubiera infectado mi móvil con el famoso Pegasus, yo sería un títere en sus manos. Solo de pensar que pudieran hacer públicos mis whatsapps, mis fotos íntimas, mis búsquedas inconfesables en Google, las conversaciones con mi terapeuta de IA, las canciones horteras que escucho en bucle, mis errores en Duolingo, lo malo que soy en el ajedrez online… Qué fácil sería chantajearme a mí, imagínate a Pedro Sánchez, que además de tener información sensible y secretos de Estado, es un genio del mal, un corrupto, un traidor y un depravado moral, ¡lo que podría hacer Marruecos con los datos robados de su móvil!
Me lo tomo a guasa, vale, pero es que prefiero reírme por no llorar de ver cómo las teorías de la conspiración son ya la normalidad en nuestra vida política: que no solo Vox, la fachosfera y la cuñadosfera, sino todo un PP, algunos socios parlamentarios del gobierno, periodistas más o menos serios y tertulianos, compren la teoría del chantaje, es desolador. ¿Creen de verdad que Marruecos tiene información tan delicada que pueda convertir a todo un presidente del gobierno en su marioneta, afectando a cuestiones de Estado como la españolidad de Ceuta, la posición sobre el Sáhara, las inversiones o las relaciones con los países de la región? ¿Capaz de chantajear también a los socialistas europeos?
Por supuesto que Marruecos sabe mucho de Sánchez, y eso explica su resistencia a cuestionar su papel en la crisis de Ceuta y tomar medidas. Marruecos sabe que Sánchez necesita su colaboración para devolver a la mayoría de migrantes que siguen en Ceuta; Marruecos sabe que Sánchez teme que se repita otra entrada masiva; Marruecos sabe que Sánchez preside un país que tiene dos ciudades africanas cuya vida depende de una buena relación con el vecino; Marruecos sabe que Sánchez, y también Europa, necesitan de Rabat para proteger su frontera sur externalizada; Marruecos sabe que Sánchez tiene una pésima relación con los dos amigos más poderosos de Mohamed VI: Estados Unidos e Israel; Marruecos sabe que Sánchez nunca se arriesgaría a un conflicto mayor, ni pensar en una guerra; Marruecos sabe que Sánchez preside una democracia de verdad, no como la teórica democracia marroquí, y que no tiene mayoría parlamentaria; Marruecos sabe que Sánchez está asediado por una oposición nada leal y sin sentido de Estado, que aprovecha su debilidad para difundir bulos; Marruecos sabe que Sánchez se ha quedado solo en una Europa cada vez más escorada a la derecha y ultraderecha…
Todo eso y mucho más sabe Marruecos sobre Sánchez, y no necesita más, ni conversaciones de WhatsApp ni vídeos íntimos. Por supuesto que Sánchez podría hacer más y mejor, y también Europa; pero el punto de partida es esa relación desigual, la debilidad de España, la incapacidad para dar un puñetazo sobre la mesa pues no nos conviene enfadar al vecino que más problemas puede darnos. Llámalo cobardía, llámalo prudencia o llámalo geopolítica, allá cada uno. Y estaría bien que, si es así, nos lo explicase como a ciudadanos adultos.
Todo eso y mucho más sabe Marruecos, y también lo saben todos los que repiten el bulo del chantaje por Pegasus. Y como lo saben, cabe concluir que su insistencia en el bulo tiene otro objetivo: extender la sospecha sobre Pedro Sánchez, sobre sus secretos y su vida íntima, para que pensemos “uy, qué habrá hecho, qué tendrá que esconder…”.
4