PP y Vox redoblan la ofensiva contra el Gobierno por Ceuta: “Marca un antes y después. Se acabó”
Un mes y medio después, el PP y Vox mantienen una estrategia de asedio sin cuartel contra el Gobierno a cuenta de la entrada masiva de personas desde Marruecos a Ceuta los días 30 y 31 de julio. Las derechas españolas atienden a las encuestas y han visto un filón de votos en la política migratoria, especialmente tras lo ocurrido en la ciudad autónoma. Mientras los de Alberto Núñez Feijóo intentan involucrar, infructuosamente, a la Unión Europea, los de Santiago Abascal aprovechan para hacer proselitismo de la militarización como respuesta para un problema que Pedro Sánchez no ve factible solucionar antes de final de año.
La estrategia de PP y Vox se puede observar esta misma semana en la actividad de los tres grandes parlamentos con afección sobre España. En Bruselas, los populares han promovido este martes un debate en la Eurocámara sobre la españolidad de Ceuta, algo que nadie en Europa ha puesto en duda. En sus intervenciones, los eurodiputados acusaron a Marruecos de “no colaborar” con España, en palabras de Javier Zarzalejos. Una idea que había echado por tierra unas horas antes la comisaria para el Mediterráneo y la Demografía, la croata Dubravka Šuica, quien en X afirmó haber hablado con el ministro de Exteriores del país africano, Nasser Bourita.
La dirigente comunitaria, adscrita al PP Europeo, dejó por escrito el “compromiso de Marruecos de aceptar a todos los migrantes que llegaron a Ceuta”, así como su “aprecio por los esfuerzos conjuntos de Marruecos y España para controlar la situación”.
Del PP europeo también es el comisario de Migraciones, Magnus Brunner, quien intervino en el debate sobre Ceuta. El austriaco dejó una frase muy del gusto del PP: “Todos los que entraron ilegalmente y no tengan el derecho a permanecer, deben regresar inmediatamente”.
El problema de la frase que dijo Brunner es ese “no tengan el derecho a permanecer”. Una apreciación que el PP obvia en sus declaraciones y que pasa legalmente por abrir un procedimiento individualizado a cada una de las personas que permanecen en Ceuta.
Terrorismo e inmigración
En el Congreso, entre el martes y el miércoles se debaten proposiciones de ley, proposiciones no de ley y mociones. También el Senado tiene su orden del día de esta semana plagado con la ciudad autónoma española. Y en las sesiones de control de ambas cámaras el tema domina las preguntas al Gobierno.
Vox planteó este martes una reforma legal para que las Fuerzas Armadas tengan competencia en materias de “terrorismo e inmigración ilegal”, una medida que será apoyada por el PP, según avanzó el diputado Rafael Hernando: “Aceptaremos esta iniciativa como la ILP de regularización de personas migrantes”.
El debate apenas duró 55 minutos porque los demás grupos desdeñaron la propuesta y resolvieron su mayoritaria negativa sin consumir todo el tiempo. Las deliberaciones sobre el siguiente punto, una proposición de ley de Sumar sobre vivienda, sobrepasaron ampliamente la hora de duración.
La modificación de la norma no cuenta con el respaldo de la mayoría, como quedó patente en la votación a última hora de este martes. Los grupos afearon a las derechas su intento asimilar la amenaza terrorista con una falta administrativa, y querer involucrar al Ejército en tareas que, o bien la legislación ya contempla o están reservadas a las fuerzas de seguridad del Estado.
Pero ni Vox en su defensa de la reforma ni el PP al anunciar su apoyo se esforzaron mucho en explicarla. Dedicaron su tiempo a atacar al Gobierno. “Primero se banaliza, segundo se sobreactúa y luego se busca a quien criminalizar”, dijo Hernando, quien comparó Ceuta con la dana de Valencia, Adamuz, “los incendios” y la covid. Además, aseguró: “Ceuta no puede convertirse en un CETI. No vamos a dejar que la situación se cronifique ni olvide”.
Este mismo martes se ha sabido que los expedientes de los menores en Ceuta no se desbloquearon hasta el lunes porque el Gobierno de la ciudad autónoma, presidido por Juan Jesús Vivas, no quería hacerse cargo del coste jurídico. Hasta que se resuelva el contencioso, es la ciudad autónoma quien contrata al cuerpo de abogados necesario para ese trámite, pero es el Gobierno central quien asume los costes, con una aportación ya fijada de dos millones de euros. Además, las comunidades del PP se niegan a acoger a las 500 niñas que el Gobierno quiere sacar de la ciudad para garantizar su seguridad.
El propio Vivas que fue entrevistado el lunes en ‘El Hormiguero’, lo que sirvió a Feijóo para vanagloriarse de que su barón había “arrasado” en audiencia al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quien estuvo en ‘El Intermedio’.
“Ceuta marca un antes y después”
Casi a la vez, el Gobierno se sometía al control del Senado, donde José Antonio Monago dijo que el Ejecutivo está “zurrado de miedo”. “¿Tan fuertes son los secretos de Pegasus?”, dijo el expresidente extremeño, quien aseguró que Ceuta se está convirtiendo en “un barrio de Marruecos”, con “puestos, actividades mercantiles y rutinas”. “Se marroquiniza a cámara lenta”, lamentó, para insistir: “Si Marruecos dice que los recibe y usted dice que los devuelven, ¿qué demonio impide que impidan que vuelvan?”. La respuesta la había dado previamente el comisario Brunner.
En la Cámara Alta se debatió también una “moción sobre la situación de extrema gravedad que viven las mujeres y los menores en Ceuta por el incremento de las agresiones sexuales”, aunque la senadora del PP que la defendió, María Carmen Isabel Pobo, apenas tuvo una única frase expresamente referida al asunto en los siete minutos que duró toda su intervención: “23 agresiones sexuales, cinco de ellas con penetración y víctimas menores de edad”.
Tuvo más tiempo para arremeter contra Sánchez y agitar la teoría de la conspiración sobre el chantaje: “Todo estaba organizado, con grupos equipados y horarios. ¿Por qué lo permitió? Él sabrá. Y algún día lo sabrán los demás”.
En la exposición de otra iniciativa no legislativa de Vox, esta en el Congreso, la diputada Blanca Armario aseguró: “A saber qué le debe Sánchez a Marruecos. Pretenden hacernos creer que la valla se abrió con el viento, que nadie vio nada y nadie supo nada”.
En el PP y en Vox tienen claro que la gestión de la crisis de Ceuta está mellando al Gobierno de Sánchez, y para ello están dispuestos incluso a tensar las relaciones de su partido con Marruecos, aun siendo conscientes de que, cuando vuelvan a gobernar, tendrán que mantener sí o sí un buen trato con el país de Mohamed VI.
En la dirección de Feijóo sostienen que no, que no hay marcha atrás en su veleidad con Marruecos. “Ceuta marca un antes y después. Se acabó”, apuntan fuentes de la dirección, que sostienen que no es solo una frase: “Verbalmente y a futuro. Se acabó”.
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