Fito & Fitipaldis sirven en Gran Canaria el mejor manjar rock con su nuevo álbum, 'El monte de los aullidos'
21.000 personas colgaron el sold out y convirtieron 'El Monte de los Aullidos' en un festín sonoro de alta cocina emocional. La banda firmó un directo impecable en un concierto que confirmó la conexión casi biográfica entre Fito y Canarias. Fue de esas experiencias que, como el mejor bocado, se quedan tatuadas en la memoria y te hacen empezar a contar los días hasta el próximo pase.
Fito & Fitipaldis convirtieron Las Palmas de Gran Canaria en su propio “Monte de los Aullidos” a través de dos horas en un concierto de rock con sabor a clásico instantáneo y regusto de manjar inolvidable para las 21.000 personas que llenaron el Anexo del Estadio de Gran Canaria hasta colgar el cartel de sold out. Desde mucho antes de la apertura de puertas se intuía que la noche no iba a ser una más, con Fito ninguna lo es, sino una celebración colectiva: la ciudad había tenido que cambiar de recinto para dar cabida a la devoción que Fito despierta en las islas y el ambiente ya olía a cita grande.
Sobre el escenario, la banda funcionó como una cocina perfectamente engrasada, donde cada músico es un ingrediente pensado al milímetro. La batería de Coki Giménez marcó un pulso firme, casi cardíaco, sosteniendo un repertorio largo y exigente, mientras el bajo de Boli Climent dibujaba líneas silenciosas pero esenciales, dando profundidad y cuerpo a cada tema.
La guitarra de Carlos Raya fue puro terciopelo afilado: solos sin artificio, al servicio de la emoción, capaces de incendiar la noche cuando hacía falta sin robar protagonismo a la canción. El saxofón de Javier Alzola añadió ese velo de bruma nocturna, de bar que no cierra, que convierte muchas piezas de Fito en pequeñas películas condensadas en tres minutos.
A todo ello, los teclados de Jorge Arribas y Diego Galán en guitarras y violín hacen lo más difícil, estar ahí siempre en un segundo plano tan elegante como imprescindible para que todo fluya como ese chup-chup de los grandes guisos.
La gira Aullidos Tour 2025/2025 nace de El monte de los aullidos, octavo disco de estudio de Fito & Fitipaldis, donde las guitarras vuelven al centro del plato y la banda suena compacta, reconocible y, al mismo tiempo, renovada. En directo, las nuevas canciones no se sienten como un mero acompañamiento, sino como la columna vertebral del menú: conviven con naturalidad con los himnos de siempre y demuestran que el universo Fitipaldis no vive solo de nostalgia.
A Contraluz funciona como una obertura perfecta para presentar esa mezcla tan suya de rock, melancolía y esperanza de barra de bar, mientras que, hacia el final, títulos como Soldadito marinero, Por la boca vive el pez, La casa por el tejado o Antes de que cuente diez convierten el recinto en un karaoke a cielo abierto, donde cada estrofa parece formar parte de la memoria sentimental de la isla.
Lo que ocurre entre Fito y Canarias hace tiempo que dejó de ser una simple relación de artista y público. Él lo sabe, lo verbaliza, juega con el acento, recuerda visitas anteriores y celebra que aquí siempre se siente en casa. El público se lo devuelve con una fidelidad militante: agotando entradas, adaptando recintos, convirtiendo cada visita en un ritual compartido. Hay un instante en que el concierto deja de medirse en número de temas y pasa a medirse en miradas: la banda se mira, Fito sonríe, el público responde, y se entiende que esa conexión no se puede fabricar, solo se cocina a fuego lento durante años. Más de dos horas y media de puro rock, todo un regalo para los fans.
Durante la primera hora, Fito y Fitipaldis se dedicaron a cantar y tocar, un tema tras otro sin respiro para ellos ni para el público. Después empezaron los guiños entre la banda y el respetable, con una parada técnica de breves minutos por indisposición de alguien en el público, lo que hizo que el propio Fito parara el concierto y mandara a los enfermeros a la zona, todo fue un susto nada más.
En esta gira, la banda muestra al público asistente un saludo que le han mandado en el concierto celebrado justo anteriormente, aquí fue Cáceres quien saludó a Las Palmas de Gran Canaria. Cuando Fito pidió que fuéramos los grancanarios los que saludáramos a Tenerife, próxima parada de la gira, el Pío Pío retumbó más fuerte de los que se lleva oyendo años en el estadio. Cuando se proyecte va a ser un momento de muchas risas en el recinto chicharrero, de eso no me cabe duda.
La experiencia de un directo así se parece mucho a sentarse ante un plato perfecto: sabes que durará un rato, pero te marcará para siempre. Fito & Fitipaldis construyen su concierto como un menú largo y equilibrado, con espacio para la contundencia eléctrica, los medios tiempos que pellizcan y unos bises que funcionan como postre emocional.
Cuando se encienden las luces, el público abandona el Anexo con la sensación de haber probado uno de esos bocados que se clavan en la memoria: la digestión será lenta, placentera, y casi al mismo tiempo ya se empieza a contar cuántos días faltan para el próximo concierto.
Hay pocas bandas hoy capaces de sostener un espectáculo de gran formato con esta solvencia, esta emoción y esta capacidad de llenar recintos sin perder el alma de garito. Y eso, más que un concierto, es la constatación de que el rock, al menos esta noche en Las Palmas de Gran Canaria, sigue más vivo que nunca.
Pero sería injusto terminar esta crítica sin felicitar a New Event, una vez más, por la organización perfecta de un concierto en las islas. Desde el primer acorde el sonido fue impecable, la organización de entrada y salida fue ejemplar y la cantidad de barras permitía pedir sin aglomeraciones.
Hoy se avecina otra noche para el recuerdo de los amantes de la música en la isla, si con Fito & Fitipaldis acudieron los amantes del rock y varias generaciones unidas en un ambiente maravilloso, hoy toca la nueva hornada de música urbana canaria con el cierre “Fassilito” de la gira de Lucho y La Pantera, ayer en Tenerife cantó Quevedo con ellos, lo que aumenta la expectación de que en su casa puedan todos cantar el “No me mudo ni borracho”, ya un himno instantáneo de toda Canarias. Pero eso será otra historia, por lo pronto les dejamos con varias fotos del concierto de Fito & Fitipaldis, que hoy actúa en Tenerife con otro sold out más que merecido.