''Con nosotros Marruecos no es democrático''
El regreso a El Aaiún de once activistas saharauis que se desplazaron la pasada semana a los campos de refugiados se ha saldado con decenas de heridos por una “violenta intervención” de la policía marroquí. Ciudadanos saharauis esperaban en la casa de uno de los activistas que regresaban para darles la bienvenida cuando la policia cargó contra ella, “actuando contra la población, arrestando a la gente e incluso destruyendo coches”, dejando “varios heridos”, como indicó Galia Djimi, activista de la Asociación Saharaui de Graves Violaciones de los Derechos Humanos por el Estado Marroquí, en su visita este lunes a El Correíllo de CANARIAS AHORA RADIO.
Los observadores españoles, entre los que se encuentran también canarios, han pedido apoyo a la embajada española, y Djimi sospecha que les hayan quitado los móviles porque “ha sido imposible volver a establecer contacto hoy con ellos”.
Se repiten así los hechos sucedidos en Casablanca el año pasado, donde siete personas fueron detenidas en el aeropuerto y de las que actualmente tres aún no han sido liberadas. Los detenidos, siguen pendientes de un juicio militar que podría saldarse incluso con la pena de muerte, bajo la acusación de ser agentes de la inteligencia argelina y traidores. Como indicó Galia Djimi, “son los cargos que se repiten contra todos los que actuan frente al gobierno marroquí”, como ocurrió en su casa o en el de Aminatou Haidar.
“La realidad de la población saharaui parece normal que cuando la gente no reivindica sus derechos. Sin embargo, cuando la población intenta romper la versión del gobierno marroquí se producen intervenciones policiales. Con nosotros Marruecos no es un país democrático”. Explica Djimi sobre lo lo sucedido en El Aaiún este domingo.
Djimi estuvo detenida durante tres años y siete meses con Haidar, tiempo durante el que se tuvieron que enfrentar a aislamientos con los ojos tapados, golpes de los policias e incluso el ataque de perros. La activista denunció este lunes como hay cientos de saharauis en cárceles con paradero desconocido, incluso durante 16 años de desaparición forzada. La depresión, las humillaciones y el maltrato se superan “gracias a Dios y a la legitimidad de nuestra causa, que ayudan a sobrevivir y mantener el coraje, a difundir esta causa justa”.
Por su parte, Inés Miranda, una de las abogadas que asesoró a Haidar, explicó en El Correíllo como a pesar de que “los detenidos deberían tener todas las garatías legales que posee cualquier ciudadano del mundo”, no sucedía así puesto que Marruecos “no tiene potestad sobre estos territorios de manera que se producen agresiones parmanentes a sus derechos”. Indicó cómo “las denuncias por maltrato no son tenidas en cuenta por la administración marroquí y que se toman medidas pero de forma muy lenta. Denunció además cómo Francia bloqueó la propuesta de que la Misión de las Naciones Unidas para el referéndum del Sáhara Occidental (Minurso) se encargase de la protección de los derechos humanos fue vetada en el Consejo de Seguridad de la ONU por Francia, algo que también apoyó España.
Repecto a la posibilidad de que el Sahara se pueda convertir en el futuro en un territorio con presencia islamita, teoría apoyada por el gobierno de Marruecos, es algo que está completamente descartado según Djimi. “Jamás ningún saharaui ha tomado la violencia, nos defendemos sólo con coraje, somos moderados y respetamos otras religiones”, denunciando este argumento como pretexto para bloquear la solución al conflicto.
Para escuchar al completo la entrevista, acceda a los podcasts de El Correíllo.