La XVII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo (BEAU) inicia su ciclo de itinerancias en el Museo Insular de Santa Cruz de La Palma
La XVII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo llega a una nueva sede en la geografía española: Santa Cruz de La Palma, del 9 de abril al 9 de mayo. La exposición âinaugurada con la presencia de María Isabel Santos Gómez, directora del Museo Insular de La Palma; Mónica Gómez Curiel, directora insular de Obras Públicas y Carreteras del Cabildo de La Palma; Iñaqui Carnicero, secretario general de Agenda Urbana, Vivienda y Arquitectura del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana; y Miguel Ramón y Ander Bados, comisarios de la XVII BEAUâ, podrá visitarse en el Museo Insular de Santa Cruz de La Palma.
Convocada por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana en colaboración con el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (CSCAE) y la Fundación Arquia, la itinerancia de la exposición en La Palma se inició con la presentación de la exposición y del catálogo oficial de la Bienal. Posteriormente, en horario de tarde, se celebraron dos mesas redondas en las que se abordaron, desde distintas perspectivas, algunas de las cuestiones clave presentes en los proyectos galardonados, en diálogo con la realidad y la experiencia del territorio canario.
El secretario general de Agenda Urbana, Vivienda y Arquitectura, Iñaqui Carnicero, destacó que “la XVII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo sitúa en el centro una realidad que define nuestro tiempo: un territorio construido a partir de flujos constantes de personas, energía, materiales e información, que reconfiguran profundamente la manera en que habitamos”. En este sentido, subrayó que “bajo la temática paraguas de la arquitectura como política de cambio, la Bienal reivindica el papel activo de la disciplina no solo como respuesta, sino como herramienta capaz de incidir en los procesos sociales, ambientales y económicos que modelan nuestro entorno”.
Asimismo, señaló que “La Palma, como primera itinerancia en esta edición, ofrece un contexto especialmente significativo para comprender estas dinámicas de transformación, así como los desafíos contemporáneos que enfrenta la arquitectura en territorios complejos y en constante adaptación”. Y añadió que “la arquitectura tiene hoy la responsabilidad, y la capacidad— de interpretar estos cambios, acompañar los procesos de transformación desde una mirada crítica y propositiva, y contribuir a la construcción de nuevas formas de habitar más justas, resilientes y profundamente arraigadas a las condiciones específicas de cada lugar”.
Comisariada por Ander Bados y Miguel Ramón, esta edición se articula en torno a cinco ejes temáticos —materiales, personas, energía, datos y medioambiente— que representan los flujos esenciales que configuran la sociedad contemporánea. Bajo el título Flujos Comunes, la propuesta curatorial plantea una revisión crítica de las formas tradicionales de ejercer la arquitectura y analiza cómo la disciplina se adapta a los profundos cambios sociales, económicos y medioambientales actuales, poniendo el foco en prácticas colaborativas, procesos compartidos y nuevas formas de relación entre lo local y lo global.
La XVII BEAU reconoce y premia, mediante convocatoria pública, los trabajos más destacados de la arquitectura y el urbanismo español realizados entre 2023 y 2024. En esta decimoséptima edición se han distinguido un total de 55 propuestas: 20 en Obras, 15 en Divulgación y publicaciones y 20 en Proyectos Fin de Carrera. En palabras de los comisarios: “Este conjunto de obras refleja el extraordinario momento que vive la arquitectura contemporánea en España, tanto por la calidad de lo construido en el territorio nacional como por el trabajo desarrollado por profesionales españoles en el extranjero”.
Junto a las veinte obras premiadas y los quince proyectos de divulgación, la exposición de la XVII BEAU incorpora veinte nuevas propuestas desarrolladas por equipos de trabajo formados por profesionales de la arquitectura y la fotografía de reconocido prestigio. El resultado es una muestra que trasciende la idea de secuencia de proyectos acabados para convertirse en un diálogo entre preguntas y respuestas. Estas investigaciones no solo complementan las obras premiadas, sino que amplían su marco de lectura, permitiendo al visitante comprender no solo la arquitectura seleccionada, sino también los desafíos, tensiones y realidades a los que la disciplina debe responder en la actualidad.
Durante 2026, la exposición continuará su itinerancia por diversas ciudades españolas y ampliará su presencia a escenarios internacionales, consolidando su proyección dentro y fuera del país. Concebida en coherencia con la idea de Flujos Comunes, la muestra se presenta como un dispositivo abierto y adaptable que se transforma en cada contexto que visita, favoreciendo el intercambio cultural y el diálogo crítico sobre el entorno construido, al tiempo que acerca sus contenidos a públicos cada vez más amplios y diversos.
Una exposición que trasciende la idea de proyectos acabados
La exposición toma como punto de partida conceptual la figura de la maleta. Este objeto cotidiano —símbolo de viaje, archivo portátil y arquitectura mínima— se reinterpreta para dar forma a una estructura ligera, metálica y desplegable que actúa como unidad base de la muestra. Cada maleta se abre verticalmente y despliega dos planos retroiluminados de policarbonato translúcido, sobre los cuales se serigrafían las imágenes, planos, diagramas y textos de cada pieza. Así, cada unidad funciona como un cartel luminoso y autónomo, al tiempo que puede integrarse en múltiples configuraciones espaciales.
Portátiles, escalables, versátiles y configurables, estas maletas reúnen los proyectos premiados y facilitan la itinerancia nacional e internacional de la Bienal, adaptándose por igual a espacios institucionales e informales, tanto en interiores como en exteriores. Más allá de su eficacia técnica, la maleta es también un posicionamiento curatorial: expresa una manera de entender la arquitectura desde la movilidad, la adaptabilidad y la contingencia, en sintonía con un mundo marcado por la transformación.
La muestra se concibe como una instalación colectiva, horizontal y no jerárquica, pensada para ser leída como un conjunto. El conjunto de maletas, idénticas entre sí, permite que el contenido cambiante se convierta en el verdadero protagonista. Esta repetición formal actúa como contraposición al mundo digital e hiperconectado en el que vivimos, donde los soportes tienden a carecer de identidad y es el contenido en este caso, la arquitectura, quien les otorga sentido y singularidad.
Frente al recorrido expositivo tradicional, lineal y guiado, la propuesta invita al visitante a construir su propio itinerario. No existe un único punto de partida ni una lectura predeterminada: es el público quien decide cómo aproximarse, qué conexiones establecer y qué relaciones activar. La muestra se convierte así en un campo de vínculos en el que los proyectos dejan de presentarse como piezas aisladas para formar parte de un sistema común, donde los flujos se hacen visibles y conectan aquello que, a primera vista, podría parecer disperso.
Sobre los comisarios
Los arquitectos Ander Bados (Bilbao, 1991) y Miguel Ramón (Ponferrada, 1991) son los comisarios de la XVII Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo. Su propuesta curatorial, titulada Flujos Comunes. Respuesta a un territorio hiperconectado, fue seleccionada mediante convocatoria abierta impulsada por el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (MIVAU), en colaboración con el CSCAE y la Fundación Arquia. El proyecto explora cómo la arquitectura responde a los flujos contemporáneos de materiales, energía, personas, datos e impactos medioambientales desde una mirada situada, crítica y colectiva.
Ambos compaginan este trabajo con sus trayectorias profesionales. Ander Bados centra su práctica en procesos colaborativos y arquitectura vinculada a lo social y lo territorial a través de su estudio Atelier Ander Bados, desde el que impulsa proyectos que combinan la escala local con iniciativas internacionales en sostenibilidad y arquitectura de emergencia. Miguel Ramón, por su parte, desarrolla su labor en Estudio Lamela (Madrid), especializado en infraestructuras aeroportuarias, y de forma personal investiga las relaciones entre extractivismo, tecnología y transformación del paisaje.
Sobre la BEAU
La Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo (BEAU), que se celebra desde 1991, es una iniciativa del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana (MIVAU) que tiene por finalidad reconocer y premiar un conjunto de obras de alta calidad, que puedan representar el mejor y más diverso panorama de la arquitectura y el urbanismo español de los años que comprende la convocatoria.
Desde su primera edición, la BEAU ha ido integrando un conjunto de actividades específicamente relacionadas con la Arquitectura, organizadas por las diversas instituciones colaboradoras, una convocatoria abierta para la selección de las mejores obras de arquitectura y urbanismo realizadas por arquitectos/as españoles en el bienio anterior, una exposición y un catálogo con las propuestas seleccionadas por el Jurado en las diferentes categorías de cada edición, y un programa de actividades ligado a la itinerancia de la exposición por diversos centros de relevancia nacional e internacional.
Entre los directores de la Bienal Española de Arquitectura y Urbanismo de pasadas ediciones se encuentran: Luis Peña Ganchegui (1991), Pedro Casariego (1993), Javier Frechilla Camoiras (1995), Carlos Ferrater Lambarri (1997), Cesar Portela (1999), Manuel de las Casas (2001), Antonio Ortiz García (2003), Dolores Alonso (2005), Flora Pescador (2007), Emilio Tuñón y Luis Moreno Mansilla (2009), Félix Arranz y Joaquín Sabaté (2011), Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano (2013), Begoña Díaz-Urgorri, Juan Domingo Santos y Carmen Moreno (2015), Sara de Giles y José Morales (2018), Anna Bach, Eugeni Bach y Oscar Ares (2020) y María González, Juanjo López de la Cruz y Ángel Martínez García-Posada (2022).