La Fiscalía de Santa Cruz de Tenerife ha solicitado 4 años de prisión para un acusado de haberse dirigido a un establecimiento en La Palma cuando estaba cerrado y empotrar un vehículo, mediante el sistema de alunizaje, para entrar y arrancar una máquina tragaperras que contenía 837 euros.
El Ministerio Público le atribuye ser el autor de un delito de robo con fuerza en establecimiento abierto al público cuando sus puertas estaban cerradas.
La máquina fue localizada unos días más tarde en el domicilio del acusado y en un estado que la hacía inservible, siendo tasada en la cantidad de casi 4.500 euros.
El Ministerio Público sostiene que los desperfectos causados, según una tasación pericial, ascienden a 1.700 euros.
En cuanto a responsabilidad civil se le exige el abono de las tres cantidades hasta sumar 7.000 euros, todo ello durante el juicio que tendrá lugar el 8 de octubre en La Palma, a donde se desplazará la sección segunda de la Audiencia Provincial tinerfeña.